Columna
El Puercoespín
Prohibido hacer política para ser la consigan de todos los partidos políticos. El control del dedazo para los dirigentes nacionales es su prioridad.
Cuando en el Frente Amplio por México se eliminó de un manotazo la participación de los ciudadanos en la elección primaria de su candidato a la presidencia la candidatura de Xóchitl pasó a quedar en un estados de suspensión, no avanza ni inspira ni motiva, está congelada; la elección de Claudia, en Morena, por dedazo -hoy llamado encuestas- operado principalmente por los gobernadores de Morena y la llamada purificación de prianistas de la talla de Jorge Hank Rhon, Rommel Pacheco y Eugenio Hernández Flores, entre otros, le ha inyectado un tufo de sospecha y dudas a un proyecto de izquierda, lo que le ha inyectado dudas y recelo al proceso de designación de las candidaturas a senadores, diputados locales y el resto de candidaturas locales que abren un impasse de incertidumbre.
A nivel local los miembros del Frente Amplio por México, actualmente autodenominado Fuerza y Corazón por México, han entrado en una especie de congelamiento. Nadie se mueve. Riult Rivera se ve ya como candidato a presidente municipal de Colima y la actual presidenta municipal con un pie en el estribo del carro de Movimiento Ciudadano rumbo al Senado; sin embargo, la consigna es no moverse, no hacer política. Los dirigentes creen que no pasa nada, pero sí pasa. Pasa que los ciudadanos cada día están más distantes de los partidos políticos.
Fuerza y Corazón por México cada día está más lejos de los ciudadanos y Morena, con en su coalición Sigamos Haciendo Historia, está haciendo un enorme esfuerzo por distanciarse de los ciudadanos y decidir todo por medio del dedazo, lo más lejos posible de los militantes, simpatizantes y ciudadanos en general.
En Colima Morena está haciendo todo lo posible por eliminar a sus competidores políticos que hasta los trata como enemigos y criminales de alta peligrosidad.
El clan Vizcaino en su uso grotesco de los recursos públicos dígase: recursos humanos, materiales y económicos, sin ningún pudor, ni cuidado. Allí está la Operación Jalisco organizada desde la estructura gubernamental y dirigida por la Subsecretaría del Trabajo, la judicialización de la procuración de justicia al perseguir políticamente a la mejor expresión de la Cuarta Transformación y las tiene con un pie en la cárcel. Es tal es descaro de Indira que, actualmente, camionetas del gobierno del estado están a disposición de Morena-Colima para transportar materiales y propaganda una de ella porta la matricula FC 5083-A. No está de más precisar que el uso de recursos públicos es un delito electoral.
La corrupción de Indira es franca y abierta. Su desastroso gobierno está tomando niveles solo logrados con el Prian.
Movimiento Ciudadano
En Movimiento Ciudadano también las cosas están que sacan chispas en la tesitura de los partidos de prohibir hacer política, para ellos, los dirigentes nacionales, tener poder absoluto de los bienes y candidaturas del partido; sin embargo, una candidata está haciendo la diferencia, Gabriel Rodríguez.
Movimiento Ciudadano hizo todo lo posible por evitar la participación de los militantes para que realizaran precampañas como lo marca la norma del 18 de diciembre al 3 de enero.
En colima el delegado nacional de Movimiento Ciudadano, Benjamin Alamillo, escondió literalmente las convocatorias para que ningún militante se activara políticamente y disputara, como sería lo normal, las posiciones políticas en juego.
Gabriel Rodríguez y Magda Ureña, a pesar, de los inconvenientes -llamémosle así- operados por Benjamín Alamillo se propusieron hacer precampaña para la candidatura a la presidencia municipal de Colima.
De está dos mujeres me llamó la atención las posturas de Gabriel Rodríguez que, en un acto aparentemente sencillo y poco estridente, hizo una propuesta que pareciera obvia, pagar los impuestos. En sus redes sociales publicó “Pagar mis contribuciones a tiempo para exigir servicios públicos de calidad. En su momento, como presidenta municipal estos estarán garantizados.” El texto lo publica acompañada de una foto de ella acompañada por su esposo haciendo fila en patio central de la presidencia municipal de Colima.
La importancia de la actitud de Gaby Rodríguez es mucho muy importante porque los sinvergüenzas políticos y políticas de hoy, entre algunas de sus aspiraciones, está la de no pagar impuestos. Allí están los casos de los diputados de Morena que se roban el agua en Manzanillo, no gustan de pagar ese servicio y la desvergonzada delegada de la Secretaría del Bienestar, Viridiana Valencia, no paga su predial, adeuda más de 50 mil pesos y todavía se atreve a exigir el cumplimiento de la presidenta municipal de los servicios. Tanto descaro es producto de la impunidad y del abuso que culturalmente ejercen este tipo de “políticos”.
La actitud, que parece una obviedad, de pagar los impuestos a tiempo y forma es la línea que todo político y política debe cumplir, pagar sus impuestos con rigurosa disciplina.
Este tipo de valores deben de ser propuestos, con el recibo en la mano como lo hizo Gaby Rodríguez.
El día de hoy termina las campañas primarias y nadie hizo política y quienes lo hicieron fueron agredidos y defenestrados como es el caso de Martha Zepeda en Morena. En Fuerza y Corazón por México de plano no los dejaron hablar y en Movimiento Ciudadano, es de aplaudirse la campaña de Gaby Rodríguez.
Bueno sería, ya que no hicieron ahora en las primarias, porque sus jefes se los impidieron, que los futuros candidatos se deslinden del narcotráfico, de proponer políticas de seguridad públicas y de finanzas sanas en los municipios, estamos en espera.
La mercadotecnia se está imponiendo a la política. La gente quiere política no publicidad.