Columna
El Puercoespín
“Rosa María Bayardo, directora del DIF; Guadalupe Solís, secretaria General de Gobierno; Viridiana Valencia Vargas, delegada de los programas sociales en Colima; junto con las alcaldesas de Armería y Coquimatlán, Diana Zepeda y Leonor Alcaraz, respectivamente, posan radiantes y sonrientes, reproduciendo estereotipos que las mujeres feministas han luchado por erradicar durante años.
(…) En un estado como Colima, que lamentablemente se encuentra entre los más violentos del país, la atención de las políticas que pregonan que “es tiempo de mujeres”, debería centrarse en ofrecer soluciones concretas a los problemas que afectan a la población, incluido el sector femenino que padece la tasa más alta de feminicidio en el país, en lugar de caer en la trampa de la superficialidad y la imagen. La política no debería ser un espectáculo de vanidades, sino un compromiso serio y responsable con el bienestar de la sociedad.” La anterior cita es parte de la interpretación de Heidi de León Gutiérrez de una fotografía publicada en la portada de la revista DOS8 de diciembre de 2023, la número 226, y que en la parte inferior se rubrica la imagen con la leyenda Es tiempo de mujeres.
El icono interpretado por la periodista De León Gutiérrez es, en sí mismo, la síntesis de la frivolidad que asumen las poses de la ligereza, lo superficial, la moda y a la mujer cosificada que solo busca el poder por el poder mismo, montadas en el tren del tiempo de mujeres, pero que en el fondo son instrumento del patriarcado.
Rosi Bayardo fue corrida de la Secretaría de Desarrollo Económico porque de economía no sabía nada y en el DIF no estorba tanto y tiene el pretexto perfecto para dedicarse a lo suyo, hacer campaña por la presidencia municipal de Manzanillo; Lupita es un desastre en la Seguridad Pública, no es necesario abundar más; Viridiana es la reina de las selfis en la Delegación de la Secretaría del Bienestar; y Diana Zepeda… de Diana nos encargamos ahora.
Diana Zepeda es otra de las encarnaciones de lo que ellas denominan tiempo de mujeres. En su más reciente informe ella dijo: “Apenas respirábamos de los compromisos financieros llega de manera frontal un ultimátum para el pago de cerca de 11 millones que nos exige la CFE, quiero decir que esto trastocó las finanzas del gobierno afectándolas a un nivel muy importante y con ello también se afectaron algunas partidas a la capacitación, emprendimientos, prestación de servicios y compromisos salariales”. Y añade “pero no solo eso, sino que recientemente nos acaba de llegar unas semanas atrás una notificación nuevamente del SAT demandando el pago de $7 millones que nuevamente lastimaron las finanzas“. Diana Zepeda agregó que, además de los compromisos de adeudos ante la CFE y el SAT se tuvo la disminución de participaciones federales “pero esto no ha sido factor para que nosotros dejemos de cumplirle a los armeritenses, y no obstante en ningún momento me he dado por vencida”, afirmó.
En pocas palabras la presidenta municipal de Armería tiene la seria amenaza de una emergencia de salud, si los pozos de agua llegarán a quedarse sin energía eléctrica; pero, por otro lado, los problemas financieros del municipio amenazan seriamente, en el mediano y corto plazos, los rubros de la prestación de servicios y de salario de los trabajadores; sin embargo, pese a las anteriores serias amenazas de colapso del municipio que “gobierna” Diana Zepeda, ésta no se acongoja, y lejos de entrar en preocupación profunda, hace todo lo contrario. La presidenta le da rienda suelta a su frivolidad y a su irresponsabilidad y se subió al tren del tiempo de mujeres y se dedica a hacer campaña para su reelección, cuando no ha podido, en dos años de ejercicio gubernamental, solucionar las deudas por los servicios de energía eléctrica y de carácter fiscal.
Sería conveniente que informara con qué dinero está pagando una campaña publicitaria en una revista que se ocupa de las cosas menos importante de la vida y de cero utilidad para debatir los problemas como: movilidad, seguridad, deuda pública, servicios públicos y gasto corriente. ¿Estará financiando su campaña con recursos propios? ¿Estará financiándose con recursos públicos? O ¿Un tercer interesado le está financiando su campaña? De esos samaritanos que hacen todo por amor al pueblo. No lo sabemos. Sería conveniente que ella y sus compañeras lo aclararan.
Diana Zepeda, casi a diario, ha venido ventilando públicamente sus problemas centrales y en dos años no ha presentado ninguna solución ni de corto ni mediano ni largo plazos.
Diana Zepeda, por ejemplo, se ha dedicado a administrar la inercia y con ello ha demostrado que no puede o no sabe cómo solucionar los problemas; sin embargo, busca una reelección a través de la forma más desprendida de la política, es decir, a través de la frivolidad, que ella y sus amigas entienden como el tiempo de mujeres.
Por lo que podemos ver Tiempo de mujeres es una consigna que abarca desde la frivolidad de mujeres irresponsables y deshonestas hasta las tareas más comprometidas de mujeres responsables y honestas.
Diana Zepeda no puede gobernar Armería, pero en el desfile de modas es la primera junto con sus amiguis.
*Imágenes tomadas de la red social de la revista Dos8.