Connect with us

COLIMA

La revista Siempre rebasó los límites

Published

on

Compartir:

Columna

El Puercoespín

Al publicar Beatriz Pagés, en una portada de la revista Siempre, la silueta de Claudia Sheinbaum con una cinta en su cabeza con la esvástica, ésta rebasó los límites de la libertad de expresión para adentrarse en los espacios del odio y la intolerancia.

Pero, además, esta mujer que, se dice periodista, publicó después en Twitter los siguiente: Si permitimos que pase Morena, si dejamos que gane Claudia Sheinbaum, los exterminadores de México no solo serán los SS de la 4T, sino una oposición sin coraje para impedir que México quede encabezado ahora por una comunista embozada”.

De madera también desafortunada, quizá conducido por la inercia feroz de insultos y mentiras como se han llevado los debates públicos, José Antonio Crespo pretendió hacer una defensa de la portada argumentando un supuesto origen de izquierda del símbolo nazi. Él publicó lo siguiente: “Sabían que el origen ideológico del Partido Nazi era de izquierda?

No de la izquierda Marxista, (sic) ni tampoco de la Social-Democracia, sino de una izquierda nacionalista y antidemocrática.

Su nombre:

Partido Nacional SOCIALISTA de los TRABAJADORES.

Su antecedente inmediato:

Partido OBRERO Alemán. (sic)

La portada de la revista Siempre de Beatriz Pagés y la infortunada defensa de José Antonio Crespo fueron rechazadas y condenadas por intelectuales, tanto de izquierda como de derecha, o cuando menos, los miembros más conspicuos de la derecha.

Que los intelectuales de izquierda hayan reaccionado condenando los excesos de Pagés, suena natural, lo que no es normal es la reacción atípica de la derecha.

Ante esta publicación, personajes de la vida pública como el economista Isaac Katz reprocharon la elección de esa portada. “Esto es un insulto a todas las víctimas del nazismo, judíos y no judíos. Es inaceptable utilizar el símbolo nazi como herramienta política, menos aún en la cabeza de una mujer de origen judío. Una disculpa pública es lo mínimo que tiene que hacer ante esta aberración”, reclamó.

A las críticas también se ha sumado Ciro Murayama, ex consejero del INE, quien escribió en X: “No al discurso del odio y la irracionalidad”.

Mientras que el historiador Enrique Krauze sentenció: “Mi absoluto repudio a esta portada infame”. La comunicadora Ana Francisca Vega cuestionó “¿Cómo se atreven a publicar algo así?”.

La escritora judía Adina Chelminsky aseguró quePagésestá emulando lo que crítica. “Llamar a Claudia, Nazi es lo mismo que llamar a Alazraki, Nazi. Grave error, Beatriz. Gravísimo”.

En un desplegado otros intelectuales de derecha como Denise Dresser y José Woldenberg que, han sido muy duros y hasta groseros con el Ejecutivo Federal, también condenaron los excesos de Beatriz Pagés y se pronunciaron por no rebasar los límites de la libertad de expresión y situarse en los terrenos del odio y en los umbrales de la violencia física.

Este episodio, donde la derecha convoca a la mesura, es digno de considerarse, pues a nivel nacional el insulto, la mentira, la agresión verbal, la difamación y la calumnia habían sido los modos de establecer el debate político nacional. Los argumentos y los temas de interés político y del público terminaban siendo asuntos colaterales. Lo esencial se volvía lo periférico.

De vez en cuando es necesario hacer una pausa y revisarnos y vernos al espejo. El debate nacional debe centrarse en el argumento, las ideas, las posturas, las ideas y los excesos de la pasión deben quedar para eso, para cuando nos gane la pasión propia del interés nacional, pero no un asunto del día a día donde termina siendo el insulto lo esencial.

Este episodio de serenidad ojalá deje buenas enseñanzas para todos los actores: políticos, funcionarios, analistas, opinadores, locutores, sindicalistas, partidaristas, ciudadanos, entre otros, debemos aprender de esto y elevar el nivel de la discusión política local y nacional.

Que bien que la derecha recapacita, y estas reflexiones y rechazos a los excesos de Beatriz Pagés, se tornen mejores prácticas y formas de trato político.

Claro, la izquierda también debe tomar nota y contribuir a definir los límites de lo propio e impropio del debate para no terminar en una sociedad invadida por el odio e inmediatamente nos asalte la violencia física.

Que bien. Al pareces estamos a tiempo. No olvidemos que hoy el enemigo público número uno es el crimen organizado.

Compartir:

UNIVERSIDAD DE COLIMA

Más leidas

Copyright © www.diarioavanzada.com.mx

Discover more from Diario Avanzada

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading