Columna
El Puercoespín
En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura. Fin.
El texto de Augusto Monterroso es plenamente ilustrativo de lo que está pasando con Martha Zepeda y Griselda Martínez en Colima, ambas, son las ovejas negras de la política local. Sus pecados y malos ejemplos son muchos.
Oficialmente el juez Rafael Llerenas vinculó a proceso a la abogada Martha Zepeda del Toro por un expediente por el delito de Falsedad de los Servidores Públicos. El citado juez, además ordenó separar de su cargo de secretaria general del Ayuntamiento de Manzanillo.
Poco a poco los dichos y declaraciones del dueño de Colima están cobrando sentido. Hace unos meses el padre de la gobernadora declaró públicamente que las intenciones de voto por Morena eran tan grandes que no dejarían a ninguno para compadre (haciendo alusión al dicho que reza “no dejas a ninguna para comadre”). En Colima nadie imaginó a qué se refería el poder tras el trono.
Ahora sus palabras se concretan de la siguiente manera: Locho fue exonerado de su delito de no enterar de las cuotas de los trabajadores del Ayuntamiento de Colima al Ipecol (falta la instancia penal); Felipe Cruz fue enjuiciado políticamente y puesto fuera de combate políticamente dentro de su alianza con Morena y de facto la alianza con la gobernadora rota; con la canallada contra Martha Zepeda se pone a “salvo” a los corruptos de Virgilio Mendoza y Gabi Benavides. El panorama se aclara. Con esta acción de Arnoldo e Indira Vizcaíno queda perfectamente claro que, padre e hija, dos alegres corruptos, trabajan a brazo partido para lo peor del Prian.
Griselda y Martha solo malos ejemplos están produciendo en Manzanillo. Cómo se les ocurre, a estas mujeres, estar invirtiendo 220 millones de pesos anualmente en obra pública, cuando el gobierno del estado con un presupuesto de 24 mil millones de pesos apenas ha invertido la mediocre cantidad de 98 millones de pesos anualmente en obra pública. El gobierno de Indira es el peor de los gobiernos estatales en inversión de obra pública. Un solo municipio como Manzanillo gasta más del 100 % en obra pública que el gobierno del estado. Este rubro pone muy mal parado al gobierno de Indi, la inútil.
Griselda y Martha, técnicamente, casi han liquidado la deuda pública. El gobierno de Indira está atrapado con prestamos a corto, mediano y largo plazos que lo tienen agobiado. Su pago de servicio de deuda lo tienen financieramente paralizado.
Griselda y Martha enteran puntualmente las cuotas al Ipecol. Es el municipio con mejor calificación en este sentido. Indira Vizcaíno y su gobierno adeuda más de 400 millones de pesos al Ipecol, cosa que es un delito; sin embargo, no pasa nada.
Griselda y Martha están haciendo los señalamientos de corrupción de Gabi Benavides y Virgilio Mendoza. Indira los está defendiendo, como también lo está haciendo con Nacho Peralta y Carlos Noriega. Indira es una heroína de la impunidad y su brazo derecho en esta área es el servil fiscal anticorrupción Mario Ochoa García.
El padre de la gobernadora, y poder tras el trono, le faltó aclarar, cuando hablo de no dejar a nadie para compadre, que su objetivo era eliminar a los competidores políticos por medio de las peores prácticas del poder: el uso de la justicia con fines políticos.
Indira resultó una individua de la mejor calaña del Prian. Su alma está en la derecha corrupta del Prian.
Indira ya desmanteló el sistema anticorrupción; está en proceso de desmantelar los órganos de vigilancia y control ciudadano de las áreas naturales protegidas y aplicando una política que está destruyendo estos espacios verdes; las finanzas del estado están por la contratación de empréstitos que elevarán el costo del servicio de la deuda lo que agravarán las condiciones financieras del gobierno estatal; el Ipecol está descapitalizado, las cuotas de los trabajadores en la incertidumbre; la cultura y educación están funcionando por la inercia administrativa; la Seguridad es un desastre palmariamente observable, Colima es tierra de nadie.
El desastroso gobierno de Indira confrontado con el gobierno de Manzanillo explica en sí misma las envidias y celosos de la titular del Ejecutivo que tiene un gobierno fallido frente a un gobierno exitoso. Las encuestan que reflejan estas percepciones ciudadanas lo confirma. El de Indira es el peor gobierno a nivel nacional y está pesimamente calificado. Está en el lugar 32 de 32 estados, peor imposible.
Griselda y Martha son ovejas negras, son malos ejemplos.
Indira las necesita en la cárcel para poder promover a sus mediocres y corruptos incondicionales como Virgilio Mendoza, Gabi Benavides, Rosi Bayardo, entre otros.
Arnoldo Vizcaíno e Indira están resultando eficientes aliados del Prian para atacar a la Cuarta Transformación. La misión de los Vizcaíno es eliminar cualquier tipo de riesgo que ponga en peligro la corrupción y a su hermana bastarda la impunidad.
Nacho, Mario, Fernando, entre otros prianistas deben de estar tranquilos porque en Arnoldo e Indira tienen a unos excelentes defensores.
Según los Vizcaíno, Martha y Griselda deben de ser fusiladas poque son malos ejemplos para la juventud.
Nacho, Mario y Fernando son los verdaderos modelos de “virtudes” políticas que los Vizcaíno defienden a ultranza. Al atacar a Griselda y a Martha el neoliberalismo en Colima pervive con excelente salud, pues los malos ejemplos son atacados con todo el poder del Estado.
Con Indira y Arnoldo la impunidad y la corrupción avanzan y se sienten incontenibles. Arnoldo e Indira son los titiriteros de Mario Ochoa García, el fiscal anticorrupción, que no atiende los demás asuntos que se le presentan y solo está a las órdenes de sus titiriteros. Este fiscal es un vil fraude, muy ad hoc de un gobierno fracasado y fallido.
Necesitamos más ovejas negras y menos Vizcaíno.