Columna
El Puercoespín
“Fuerzas federales detuvieron el 25 de noviembre, en el municipio de Tapalpa, Jalisco, a Juan Carlos Pizano Ornelas, el CR, jefe de plaza del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), presunto responsable del homicidio del coronel José Isidro Grimaldo Muñoz, quien era comandante del 16 Regimiento de Caballería Motorizada en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Según el registro nacional de detenciones, el CR fue arrestado a las tres de la madrugada, durante un operativo de la Guardia Nacional (GN) y del Ejército Mexicano, en un domicilio de la zona residencial de Lomas del Poleo.
La captura de Pizano generó confrontaciones entre sicarios del CJNG y elementos de la GN y de la Secretaría de la Defensa Nacional, pues hubo intentos por liberarlo; además miembros de ese grupo delincuencial realizaron al menos tres cierres carreteros con vehículos incendiados en esa región del sureste de Jalisco. El primero fue en el kilómetro 16 de la carretera libre Acatlán de Juárez a Ciudad Guzmán, municipio de Zacoalco; el segundo, en el kilómetro 25+200, en la vía libre Ciudad Guzmán a Acatlán de Juárez, y el tercero en el kilómetro 023+300 de la autopista Acatlán de Juárez a Colima.” Así lo consignó el periódico La Jornada.
Estos acontecimientos desencadenaron hechos delictivos en el estado de Colima.
Colima venía arrastrando, desde las semanas previas, acontecimientos delictivos que han venido creciendo en violencia y espectacularidad. Los bares Jala la Jarra y el Botanero Veintiuno fueron incendiados los días 14 y 15 de noviembre, poco después el local del El Pollo Feliz ubicado sobre la avenida Pino Suarez también fue incendiado.
Se especula que los incendios son producto de la negativa de los propietarios a pagar las extorciones de cobro de piso.
Normalmente los operativos de gran magnitud contra los mandos de alto rango de los grupos criminales no se realizan con previo aviso a las autoridades de las localidades vecinas con el fin de evitar la fuga de información; sin embargo, la Mesa que Más Aplauda debió prever y poner en acción medidas precautorias al saberse las primeras noticias. Ese es el fin de la sesión diaria de dicha Mesa, responder de inmediato a situaciones de urgencia, pero no lo hizo, confirmando una vez más que los miembros de la Mesa que Más Aplauda es un espacio para tomar café, comer fruta, comentar lo último del outfit de la gobernadora, entre otras cosas.
El operativo en Tapalpa fue de madruga, muy temprano, por tanto, la Mesa debió de haber sesionado y haber tomado las medidas urgentes pertinentes porque las reacciones de los criminales eran muy predecibles y, por tanto, previsibles, pues era de esperarse su forma de actuar, y a nadie sorprende su forma de reaccionar. La Mesa no reaccionó y Colima pagó las consecuencias.
La Mesa es de análisis y reacción a la coyuntura, en su caso, pero la Mesa no reaccionó a tiempo, no funcionó.
Un lote de autos usados situado en la avenida Constitución sufrió las consecuencias y tres autos fueron siniestrados en un 80 %.
Por otra parte, cuatro camionetas de lujo fueron robadas de la agencia de autos Chevrolet sin que hubiera una reacción mínima de los órganos de seguridad del estado de Colima.
Mínimamente las carreteras colindantes con Jalisco y Michoacán debieron de haber sido selladas para evitar lo que lamentablemente sucedió.
La Mesa que Más Aplauda no funcionó, como nunca ha funcionado. Lupita andaba organizando su campaña en el Trapiche. El Fiscal sabrá dios donde andaría. El secretario de Seguridad, muy probablemente, andaba de compras en Liverpool.
Viridiana, estaría discutiendo los comentarios de la gente a cerca de las críticas al outfit de la gobernadora.
En fin, todos en sus trivialidades, pero nadie en el asunto de gobernar.
Quizá su justificación será que nadie los convocó de emergencia y nadie asumió la dirección porque, al final de cuentas, fue en fin de semana y estaban de descanso, fuera de servicio.
Lo cierto es que nadie se responsabilizó y nadie tomó medidas de urgencia. Todos están en las campañas.
La sociedad política en general anda en sus campañas: la gobernadora está ocupadísima en su outfit y en sus intenciones de usar al fiscal general y al fiscal especializado en delitos anticorrupción para meter en la cárcel a Griselda Martínez y a Martha Zepeda, o cuando menos, inhabilitarlas para que no participen en el próximo proceso electoral local; Margarita Moreno está deshojando la margarita negociando con su partido y Movimiento Ciudadano su candidatura y la de su marido, lo cual tiene metidos en un brete a los experimentados lideres del ex partidazo que observan con angustia la profunda crisis política en la que están metidos; en el partido Acción Nacional están preocupadísimo por rescatar la candidatura a la presidencia municipal de Colima y negociar las senadurías y diputaciones federales. Para nada están preocupados de la situación de urgencia de seguridad que vive Colima.
La seguridad a la sociedad política le importa muy poco. La delincuencia organizada podrá continuar con su ritmo consistente de asesinatos, aumentar los crímenes de alto impacto y los políticos ni los ven ni los oyen.
Los políticos están podridos, preocupados por el dinero y el poder, los ciudadanos son simplemente entes expuestos a ser daños colaterales.
Las crisis de política y de seguridad de Colima, con Indira, están en su cima.
Hay cosas que no se pueden prever por lo aleatorio de su devenir, pero hay otras perfectamente previsibles. Pero la Mesa no está en lo suyo, la negligencia y la indolencia los caracteriza.
Los empresarios cautelosos
Colima bajo fuego y los empresarios guardan un silencio “prudente” que mas que madurez está más cercano a la complicidad.
Se incendian negocios, bares, restaurantes, expendios de comida, lotes de autos y agencias automóviles y los empresarios muy cautelosos en sus conductas públicas. En este contexto la empresa Cinemex anuncia su retiro del estado e igualmente lo hace el Tecnológico de Monterrey, proceso que hará en forma gradual -este último-, según su explicación pública, textualmente publicaron lo siguiente: “Después de un análisis y reflexión sobre el futuro, hemos decidido concluir nuestras actividades en forma gradual en Campus Colima”. El Tecnológico de Monterrey se retira con una explicación ambigua y poco clara, donde lo único cierto es que se van. No precisan si se van por una quiebra económica o razones de seguridad, eso solo ellos lo saben, y no lo comparten con la sociedad.
Lo cierto es que Colima sigue bajo fuego y tenemos un gobierno negligente e indolente. El gobierno y la oposición en campaña y Colima bajo fuego, esa es nuestra realidad.
*Imagen tomada de la red social de la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva.