Columna
El puercoespín
El polígono perfecto de la estupidez
De la Coca-Cola al jardín Núñez, se siguieron por Madero y Torres Quintero viraron al norte por Pino Suarez, tomaron luego Manuel Álvarez y continuaron por J. Merced Cabrera hasta Benito Juárez, en el torito de Rolón, tomaron hacia el norte por Corona Morfin hasta la Diosa del Agua, viraron hacia oriente por María Ahumada de Gómez, se siguieron por la avenida Tecnológico y Sevilla del Río hasta virar nuevamente al sur por Camino Real, tomaron la calzada Galván para regresar nuevamente a las oficinas de la Coca-Cola. Se había diseñado el polígono perfecto… para desquiciar el tránsito en la zona metropolitana.
Los genios de la vialidad diseñaron el polígono perfecto que le echó a perder la mañana a miles de colimenses que tenían que desplazarse, muy temprano el domingo, a realizar múltiples labores: los taxis que quedaron encerrados en el polígono no pudieron desempeñar su trabajo porque habían quedado encapsulados; los trabajadores del volante que quedaron fuera del polígono les fue imposible llevar su pasaje de la periferia al centro; la personas que tenían que llevar medicinas quedaron encerrados; los repartidores de comida no pudieron llevar sus entregas, entre muchos más.
La gente, moviéndose en sus autos no lo podía creer, a quién se le había ocurrido diseñar un polígono donde se partió a la ciudad y los ciudadanos y sus tareas familiares, laborales o simple tránsito quedaron truncadas. El enfado se veía por todas partes. Los ciudadanos, a pesar de su molestar, no agredieron a los agentes y miembros auxiliares del evento, pero un grupo de automovilistas que concurrieron en el semáforo de la esquina sur del C5i manifestaron que andaban en búsqueda del genio que diseño el polígono para mentarle su madre, mínimo. A los políticos y empresarios abusivos está de más recordarles su ascendía materna, pues ya están acostumbrados a recibir dichas caricias verbales.
Todo porque una empresa que vende una bebida gaseosa y azucarada que, Alejandro Gascón Mercado llamó las aguas negras del imperialismo, en un discurso en el Congreso de la Unión, había decidido adueñarse de la zona metropolitana sin importarles en lo más mínimo las actividades de sus habitantes.
Tomaron la ciudad una empresa y un grupo de políticos que nunca hacen ejercicio, pero ese día cerraron la zona metropolitana para hacer una “buena obra”. Sí, se cubrieron con los fines “filantrópicos” de la carrera para echarles a perder su día y su trabajo a otros ciudadanos. Esos, los mismos que antes criminalizaron las protestas políticas y las condenaron bajo el argumento del libre tránsito ayer cerraron la zona metropolitana, partieron las ciudades y, escudados en su supuesta filantropía, adueñarse de las ciudades de la Villa y Colima.
Una se tiene que preguntar ¿Por qué los ayuntamientos de Villa de Álvarez y de Colima, así como el gobierno del estado, a través de vialidad, permitieron este abuso?
Las carreras filantrópicas y lo que se les ocurra se pueden realizar sin abusar de los demás ciudadanos. Se pueden diseñar perfectamente polígonos para realizar la carrera sin causar tanto daño a la paz de los ciudadanos y su libre tiempo y empresas. En el tercer anillo, seguido se realizan eventos ciclistas, sin mayor problema, la mayoría de las veces.
Una carrera no está peleada con la libre circulación de los ciudadanos, ambas cosas son compatibles simultáneamente, pero fue la logística y la estupidez de alguien y la irresponsabilidad de los ayuntamientos de Colima, Villa de Álvarez y el gobierno del estado, lo que provocó este malestar colectivo, su descoordinación fue palmaria. Diseñaron el peor de los polígonos. Pero a ellos no les importa, les importa la fotografía y la publicidad, ese es su fuerte.
Quién autorizó un polígono tan estúpido y nefasto que le echó a perder el día a miles de hombres y mujeres. Nadie lo sabe. Es un gran secreto, pero ese estúpido desconocido, lo logró, desquició toda la zona metropolitana por dos horas, mínimo.
Lo peor está por venir
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2018, la prevalencia de la diabetes en México es de 10.3 % y en Colima es de 10.8 %, en donde son atendidos 3 mil 400 pacientes en la Secretaría de Salud, de los cuales están en control el 45.6 % (mil 550 pacientes), la Diabetes Tipo 2 se produce, a parte del factor genético, por un estilo de vida con poco ejercicio físico, alimentación basada en carbohidratos o azucares y sobrepeso.
Las bebidas azucaradas son un factor importante en el fomento de malos hábitos alimenticios por eso Gascón Mercado las llamó las aguas negras del imperialismo.
A los políticos y a las empresas “filantrópicas” gustan de este tipo de eventos -carreras por la salud-, para hipócritamente lavarse la cara, pero en ese proceso les importa muy poco la ciudadanía y el respeto es algo que ellos desconocen totalmente.
Venden productos chatarra, pero hacen eventos filantrópicos para lavarse la cara.
Desquisieron la zona metropolitana, pero algo peor está por venir.
Cervecería de la Costa es una patrocinadora del evento que se llevará a cabo en el Área Natural Protegida de La Campana.
El gobierno del estado de Colima no cuenta con el permiso del INAH para realizar el festival en la zona arqueológica, solo se le permitirá usar el estacionamiento y la periferia de la zona arqueológica y se les prohíbe la introducción de bebidas alcohólicas; sin embargo, por la publicidad que están haciendo están decididos a violar la normatividad. En oficio enviado el 22 de septiembre, por la coordinadora nacional de asuntos jurídicos del INAH, no les autorizó el uso de la zona arqueológica y así se lo hace saber al antropólogo Julio Ignacio Martínez de la Rosa, director del Centro INAH Colima.
El Lager Fest La Campana va porque la empleada impuesta por las cervecerías en el Instituto para el Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable está haciendo todo para violar la norma y priorizar el negocio, la maestra Angelica Lizeth Jiménez Hernández, lejos de asumir la protección del área natural protegida por ley y cuidar la zona arqueológica hace todo lo contrario, asume el papel de empleada de los empresarios sin entender que es funcionaria pública y su objetivo es precisamente defender lo público, defender los bienes colectivos. La hipocresía a su máximo esplendor.
Que nadie se sorprenda que, en pasando el Lager Fest La Campana, la zona arqueológica quede dañada. Al actual gobierno y a la iniciativa privada no le importan los inmuebles arqueológicos y áreas naturales protegidas, ellos solo buscan el negocio y, unas veces, se disfrazan de filántropos y, otras tantas, de cuidadores de la naturaleza, pero su verdadero fin es el negocio y ante la inacción del gobernó del estado los ciudadanos somos simples rehenes de sus caprichos y ambiciones económicas.
Ayer domingo nos dejaron desde las 6 de la mañana hasta las nueve de la mañana sin ciudad.
El 17, 18 y 19 de noviembre dañarán el área natural protegida de la Campana y nadie lo impedirá porque los políticos están al servicio de los empresarios abusivos disfrazados de filántropos y ecologistas.
Mientras tanto, la gente seguirá enfermando de diabetes gracias a las bebidas azucaradas y gaseosas que Alejandro Gascón Mercado llamó las aguas negras del imperialismo, y no estaba nada equivocado.