Columna
El puercoespín
El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenó a la Comisión de Nacional de Honestidad y Justicia de Morena que, de inmediato y bajo su más estricta responsabilidad, entregue el expediente de la impugnación hecha por Marcelo Ebrard al proceso interno de elección del candidato a la Presidencia de la República promoviendo un juicio para la protección de los derechos político-electorales del ciudadano. El TEPJF le mandata a la CNHJ para que, en un plazo de cinco días, entregue todo el expediente consistente en: escrito original de la impugnación, escritos de terceros, expediente completo y un informe circunstanciado. Todo lo anterior con base en los artículos 17 y 18 de la Ley General de Medios de Impugnación de Materia Electoral.
Lo anterior representa el inicio de la judicialización del proceso electoral primario de Morena. No se trata, de aquí para delante, de intercambio de insultos o de dimes y diretes en las redes, el proceso ha entrado, una espiral que incluye tribunales, medios y grupos políticos. Estamos ante un hecho inédito de sobrellevar un proceso primario (interno de un partido) de elecciones presidencial.
La judicialización del proceso traerá, entre otras cosas, la revisión puntual de la aplicación de las normas y la sujeción a los tiempos legales y no solo los tiempos políticos. Morena tendrá que rendir cuentas de cómo se realizó su proceso interno y demostrar que lo hecho estuvo sujeto a la legalidad y al uso ético de los recursos económicos y humanos. Tendrá que dar respuestas puntuales Morena, lo cual, significa que tendrá que justificar sus decisiones tomadas.
El asunto podrá quedar en simples ajustes legales o quizá una amonestación o recomposiciones parciales del proceso y solo, en un caso extremo, en la reposición del proceso. Lo último será literalmente muy difícil que suceda, pero es posible, sobre todo, cuando los miembros del TEPJF son enemigos políticos del partido Morena.
Frente a lo que pudiera pensarse, lo anterior, lejos de ser malas noticias para Morena son todo lo contrario porque el proceso políticos-electoral se centrará en la cancha de Morena y la derecha quedará borrada, o cuando menos eclipsada, por su incapacidad de presentar recursos e imaginación política para enfrentar a Morena.
El balón seguirá dentro de la cancha de Morena y paradójicamente gracias a los actos de Morena. Será el tribunal el actor político que representarán a la derecha -dejando a un lado a los partidos- que tendrán el derecho de actuar ante la debilidad política del Frente Amplio por México.
El otro flanco
La disputa por el presupuesto será el otro flanco político donde los actores políticos demostrarán sus habilidades para negociar.
La Cámara de Diputados cuenta con 201 diputados de Morena y con la suma de los diputados del Partido del Trabajo y el Verde la fracción parlamentaria alcanza hasta 275 diputados. Por su parte la oposición suma en su conjunto 225 diputados. Marcelo Ebrard cuenta con la simpatía de 40 diputados, lo que significa en términos llanos que, si se lo propone, el grupo de Marcelo, podría convertirse en un grupo bisagra que marcaría la diferencia entre uno y otro proyecto al definir la forma de configurar el próximo presupuesto de la federación.
Las presiones serán muchas y serán tiempos decisivos para determinar no solo el destino de las magnas obras del sexenio, sino también los programas sociales. La prudencia marcaría un actuar ponderado de Marcelo y su grupo, lo que significaría que estarían por aprobar el presupuesto en lo general y se dedicarían a modificaciones puntuales de algunos rubros del presupuesto. Claro, primeramente, amagarían con la no aprobación en lo general para forzar las negociaciones en lo particular.
Si los marcelistas negocian, inteligente y políticamente en forma correcta el presupuesto, estarían en la antesala de una buena campaña presidencial.
Como puede observarse en el escenario de las negociaciones del Congreso la oposición de derecha pasaría nuevamente a representar un papel marginal (pese a su número importante de legisladores 225). Serían los porristas de la gente de Ebrard. Lo anterior significa que tu tamaño no siempre determina tu poder. Si eres hábil y sabes jugar táctica y estratégicamente bien podrás obtener mejores resultados y los marcelistas tendrá esa oportunidad.
Dos escenarios dos pésimas noticias
A pesar de un escenario tortuoso y difícil para Morena al judicializar su proceso interno primario y a pesar de la pérdida de 40 diputados, en ambos escenarios, la oposición de derecha pagará caro por sus malas tácticas y estrategias de confrontarse tan directamente con el presidente y siempre inventando escenarios escatológicos. Sus mentiras y sus rumores propagados les pasarán el costo político. En ambos escenarios la derecha sigue en la marginalidad y sin propuesta política. Seguir insistiendo en su proyecto político de reivindicar la corrupción y la violencia, no son buenas ideas para construir.
En prospectiva se augura un buen escenario para el movimiento de Ebrard denominado El camino de México si logran capitalizar el proceso jurídico en Morena y logran obtener rentabilidad política de los excesos y abusos cometidos por los gobernadores en las primarias donde se impuso la candidatura de Claudia.
Y, probablemente, también en prospectiva, Movimiento Ciudadano podría capitalizar un eventual buen manejo que hagan los marcelistas de la disputa del presupuesto en el Congreso. Si no se confrontan con el presidente y sacan un presupuesto con acento social tendrán una candidatura presidencial dentro de la izquierda, tentativamente encabezada por Marcelo Ebrard.
En todos los escenarios hay malas noticias para la derecha. Claudio X. González mas que un hombre de derechas parecer un infiltrado enviado por Obrador para sacarlos de la escena política.
Los duros de Morena piden darle vuelta a la página y demandan la aceptación de las prácticas fraudulentas de los gobernadores y que la imposición de Claudia transite por las vías de la purificación política y olvidar los agravios.