Columna
El puercoespín
Cuando un grupo político quiere imponer su voluntad sobre la mayoría apela a la justificación de un futuro mejor basado en una supuestas causa superior y fundamental que debe apoyarse y dejar lo menor y secundario a un lado, aunque estos males secundarios nos causen molestia y sean contrarios a los principios, porque el fin superior es eso precisamente, superior a males menores.
Claudia Sheinbaum, es para muchos intelectuales, periodistas, comentócratas, políticos y artistas del centro del país, que se reclaman de izquierda, una opción superior para conservar el poder y así darle continuidad a la Cuarta Transformación porque la amenaza de la derecha de regresar al poder significaría el retorno a la corrupción y al mal funcionamiento del gobierno federal.
No les importa que los gobernadores sean unos corruptos, que hayan regresado a las políticas del influyentismo, el amiguismo, el nepotismo, entre otros vicios. No les importa que en los estados los gobernadores, electos por la vía de Morena, sean ineptos, corruptos y nepóticos. Les importa el proyecto exclusivo de la permanencia de Morena en el poder. La frivolidad, negligencia, indolencia y corrupción de los gobernadores, para ellos, es un mal menor. Lo superior para ellos es mantenerse en el poder a toda costa. No les importa la inseguridad ni el crimen organizado, la causa es primero y debemos de tener altura de miras, dicen.
Quien no piense así, no tiene altura de miras, es un traidor a la causa.
En concreto quien no apoye a Claudia no tiene altura de miras.
La historia de lo inmediato
El movimiento dentro del PRI de 1988 que se denominó Corriente Democrática y que convergió con lo mejor de la izquierda mexicana sorprendió al régimen y con Cuauhtémoc Cárdenas logró la Presidencia de la República. Su triunfo no fue reconocido por el grupo de neoliberales encabezados por Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari que se secularizó en el poder para continuar con el saqueo del Estado mexicano.
En el año 2000 la presión era tan grande que el grupo neoliberal tuvo que aceptar su derrota frente al PAN y permitió llegar a la presidencia a un partido distinto al PRI. Se dio la alternancia PRI-PAN.
En el 2006 el PAN ante el empuje del PRD y su candidato Amlo echó mano del fraude patriótico para mantenerse en el poder.
En el 2018 el empuje de la sociedad fue tan grande que se tuvo que reconocer el triunfo contundente de Amlo postulado por el partido Morena.
Las anteriores elecciones presidenciales esbozadas tuvieron sus orígenes en el reclamo de los ciudadanos que demandaban democracia dentro de sus partidos y por consecuencia democracia en la sociedad mexicana.
Ausencia de elecciones primarias en los partidos
En el 88 el PRI les negó unas elecciones primarias democráticas a sus militantes y terminó perdiendo la elección, aunque no haya dejado el poder.
Las elecciones del 2000 tampoco tuvieron ni el PRI ni el PAN elecciones primarias democráticas, pues Francisco Labastida Ochoa fue impuesto a la mejor manera autoritaria del PRI y dentro del PAN Vicente Fox y los grupos empresariales lo impusieron ante el reclamo ciudadano de elecciones libres y democráticas hechas y protagonizadas por ciudadanos. El PRD estaba destrozado producto de sus pugnas facciosas internas y la represión gubernamental.
El hartazgo de los ciudadanos del corporativismo priista le dio el visto bueno a un tipo como Vicente Fox que se presentó ante los ciudadanos como un ciudadano libre, incluso, independiente del mismo PAN.
En el fondo, insisto, el reclamo de los ciudadanos eran las elecciones primarias de los partidos.
En el 2018 le tocó a Andrés Manuel López Obrador encabezar el hartazgo autoritario de los partidos políticos, de allí, que el partido-movimiento que no tenía ninguna presencia nacional de un día para otro se volvió un partido nacional y con un presidente en Palacio Nacional.
Morena ganó por la destrucción del Estado de Bienestar por los neoliberales, pero, políticamente significó la esperanza de democratizar los procesos electorales donde siempre los ciudadanos solo concurríamos como protagonistas zombis, es decir, a las órdenes de los partidos.
Morena al llegar al poder disolvió al partido y lo convirtió en un movimiento de burócratas designados desde palacio por la vía de los delegados federales plenipotenciarios.
Las primarias hoy
Morena decidió inventar unas encuestas para designar candidato, haciendo las veces éstas, de elecciones primarias.
Pues no le están resultando porque sencillamente ni son encuestas libres ni se va a elegir nada. Se trata de un dedazo disfrazado, de un montaje que ni los propios militantes lo creen.
Sus partidarios, sus ideólogos, sus personeros y los gobernadores de cada uno de los estados están impulsando la candidatura de Claudia con recursos del Estado y con la utilización de los recursos públicos y personal, marcadamente, de la Secretaría del Bienestar. Todo lo anterior conducido por los gobernadores.
El presidente dice que los gobernadores no están metiendo la mano y a ninguno lo han cachado en tales maniobras.
En Colima todos sabemos lo contrario y lo mismo sucede en todos los estados donde gobierna Morena.
Según la encuesta levantada por Demoscopia Digital, en todos los estados donde gobierna Morena, las gana Claudia, solo en cinco estados: Querétaro, Jalisco, Chihuahua, Durango y Guanajuato, donde no gobierna Morena, pierde la candidata del presidente, en los cinco estados restantes que, no gobierna Morena, Claudia apenas gana por uno o dos puntos porcentuales.
De lo anterior se puede interferir que, no hay magia, los gobernadores están canalizando los recursos públicos a la campaña de Claudia. Y donde no gobierna Morena y gana Claudia es la Secretaría del Bienestar la que hace la chamba.
Morena decidió no hacer primarias para garantizar, así, su permanencia en el poder. Lo más seguro es que lo logren. Además, porque la oposición está trabajando muy torpemente y sin desvincularse a su proyecto original de saqueo, antidemocracia y corrupción.
Morena no quiere expresar en su seno lo que desea para México, es decir, un país democrático y sin corrupción.
Mi conclusión es que podrán mantener el poder, pero están cambiando lo poco por lo mucho. Porque su permanencia en el poder será más efímera de lo que imaginan. Hacer uso de la corrupción para aumentar su base social no es otra cosa que permitir la corrupción para sostenerse en el gobierno, pero están abandonando la esperanza que, prometieron, ver a un México libre de corrupción. Un México con la corrupción acotada.
Morena la esperanza de México, hoy es un simple eslogan.
Cuando en Morena piden altura de miras, te están pidiendo que te sumes a la corrupción, están declarando que están perdiendo la guerra contra la corrupción, te están pidiendo que te aguantes y apoyes a la candidata que ellos quieren y les conviene y no la idónea para la sociedad.
Están buscando solo el poder por el poder y sujetándose a los tramposos a los que controlan el poder político desde las gubernaturas de los estados.
La altura de miras no es otra cosa que subordinarse al poder de los gobernadores que no son precisamente muy honrados.
En Colima tenemos una muestra, muy clara, de la corrupción de los poderes locales.