Columna
El puercoespín
Ayer fue asesinado a balazos Ricardo Gálvez Campos, proyectista del Poder Judicial del Estado de Colima, cuando llegaba a su casa en la colonia El Centenario, en Villa de Álvarez, Colima. El poder Judicial solicitó a la Fiscalía General del Estado, una exhaustiva investigación y el esclarecimiento de los hechos, misma a la que estarán muy atentos y prestando toda la colaboración necesaria. La Fiscalía contestó formal y públicamente que ya inició una carpeta de investigación.
Un abogado reconocido en la comunidad escribió en su feis sobre él “Aún no puedo aceptar que tu vida y tu carrera tan brillantes hayan sido truncadas de esta manera tan terrible. Siempre fuiste un muchacho ejemplar. Que Dios te tenga en su gloria. Hasta siempre Ricardo Gálvez Campos.”
Toda muerte es dolorosa en sí misma, pero el dolor es mayor cuando lo sentimos injusto. Este joven abogado fungió como secretario del magistrado Bernardo Salazar cuando fue presidente del Suprema Tribunal de Justicia del Estado de Colima, además compartió aulas con la gobernadora en la faculta de Derecho de la Ucol.
El martes pasado en conferencia de prensa la gobernadora dijo sobre el retiro de escoltas de la Marina Armada de México y la Guardia Nacional a la presidencia Municipal de Manzanillo, Griselda Martínez: “Está completamente fuera de mi alcance. No es parte de mis responsabilidades”.
El día 16 de agosto fue encontrado sin vida Antonio “N” y su cuerpo fue localizado en una brecha de Cuauhtémoc por personas que caminaban por el lugar.
Con este asesinato suman 15 policías muertos en hechos violentos, entre ellos, un comandante de la policía estatal en Tecomán, quien murió tras recibir impactos de bala en la central de autobuses en Tecomán.
También fue víctima mortal de un atentado la jefa de la Unidad Antisecuestros de la Fiscalía General del Estado, Martha Esther Rodríguez Cernas.
En julio pasado, una mujer policía fue asesinada de varios disparos de arma de fuego cuando patrullaba la ciudad de Colima y en el ataque dos elementos más fueron heridos de gravedad; los hechos ocurrieron en la colonia Las Torres en la ciudad capital.
El pasado 27 de julio, la organización Civil Causa en Común reveló que Colima es uno de los seis estados del país con más policías asesinados en lo que va del año.
Cuando se es indolente, negligente, cómplice activo o pasivo eres parte del problema. Indira es parte de la violencia en Colima.
Indira es indolentes porque, documentado está que es floja, no le gusta hacer su chamba, vamos, el trabajo no es su fuerte.
Indira es negligente porque el poco trabajo que hace, presionada por la sociedad y por la inercia burocrática que precisa de la toma de decisiones -y alguien las tiene que tomar-, pero la historia de lo inmediato de su trabajo nos dice que la inteligencia no es su fuerte.
Indira es parte del problema por la vía de la complicidad. Y ella es, probablemente, cómplice de los grupos criminales por la vía de haber recibido favores de tipo financiero para su campaña. Así lo sugieren los mensajes dejados por los grupos criminales en cartulinas y mantas en espacios públicos.
La complicidad puede darse de dos maneras: o se trata de una complicidad activa, es decir, que toma acciones directas y concretas para obstruir a un cártel enemigo y toma medidas para disminuir al cártel enemigo y favorecer al cártel aliado de ella.
La complicidad pasiva o por omisión tiene las siguientes características: deja hacer, deja pasar todos los actos criminales del cártel aliado a su gobierno y no hace ninguna acción contra ningún grupo criminal para que no se le vincule a ninguno y aparenta cierta imparcialidad.
El ataque de los criminales a los funcionarios del gobierno del estado (15 en total hasta la fecha) entre ellos, varios de alto nivel, demuestran que el gobierno de Indira tiene nexos concretos con un grupo criminal y está dejando hacer y dejando pasar, es decir, que es cómplice por omisión para aparentar imparcialidad.
Por otra parte, es claro y contundente que los espacios donde dominan abiertamente los criminales cada día son más amplios. Comenzaron, los criminales, actuando de manera impune en zonas limítrofes con el estado de Michoacán y partes del área rural, como Rincón de López, pero últimamente es franco y abierto el tránsito de los grupos criminales en la zona metropolitana del estado. Donde están operando y realizando actos criminales, e incluso de alto impacto, como el asesinato del joven abogado Ricardo Gálvez Campos y la jefa de la Unidad Antisecuestros de la Fiscalía General del Estado.
Y, por otro lado, haciendo alarde de su infantilismo nefando, actúa para hostigar a sus enemigos políticos y procura dejarlos en la indefensión negándoles la seguridad que, está obligada a brindar, por su carácter de gobernadora y la investidura la obliga, para por medio del temor obligarlos a renunciar a continuar actuando en la vida pública. Así de perversa es su acción de dejar sin protección a la presidenta municipal de Manzanillo.
Indira, por medio de la omisión, en la mayoría de los casos, está actuando para un cártel del crimen organizado. Demasiada perversidad contenida en los pocos años de vida que tiene.
Su gobierno es un cementerio de funcionarios públicos. Y sus acciones están llenando de dolor los hogares colimenses.
Cuando termine su sexenio no le ajustarán los años de vida para arrepentirse del dolor y la destrucción causados por sus ambiciones de riqueza y poder.