Columna
El puercoespín
En la semana octava, las corcholatas no hicieron nada digno de mencionarse, pues continuaron con sus dinámicas ya establecidas y muy predecibles.
Claudia, haciendo sus presentaciones estatales con el apoyo de los gobernadores morenistas; Ebrard, visitando los estados y haciendo como que denuncia las irregularidades de los financiamientos de los otros candidatos -específicamente de la campaña de Claudia-, pero sin hacer nada al respecto; Monreal, también simulando que hace campaña; Noroña, sin presupuesto y haciendo asambleas donde puede y emitiendo declaraciones contestatarias; Manuel Velasco en el limbo.
Quizá Adán Augusto López Hernández con un ritmo consistentes y ascendente, aunque leve, haciendo concentraciones de simpatizantes en los estados. Habría que ver cuánto impacto tendrán o cómo se reflejarán en las encuestas de septiembre.
Quizá lo más destacable sucedió fuera de las campañas de las corcholatas. Y también fuera del proceso reventado del Frente Amplio por México. Me refiero a la campaña anti Libros de Texto Gratuitos desatada por TV Azteca y toda la derecha conservadora que, ya entendió, que dinamitó su proceso de elecciones primarias y su candidata no es, ni de cerca, una candidata competitiva ni aun con todo el soporte de medios masivos de comunicación.
La fractura de facto del Frente Amplio por México y su débil proceso de elecciones primarias resultaron un verdadero martirio para los militantes y simpatizantes, tan es así, que Claudio X. González insultó a la cúpula priista y echó fuera del proceso a los competidores perredistas y su dirigente decretó una pausa en la relación con el Frente, algo así como, estamos enojados, pero seguimos siendo amigos, porque no tenemos de otra. La pervivencia en la vida legal y de los subsidios gubernamentales del PRD dependen de su alianza con el Frente, ellos, sus dirigentes lo saben.
Lo grave Los mismos acontecimientos de cada uno de los procesos han demostrado que son una farsa y los ciudadanos solo va bien de comparsa.
El Frente Amplio por México demostró que su mini INE fue todo un fiasco. No sirvió para nada. No fue capaz de sostener una metodología consistente para llevar el registro de los apoyos a los candidatos. No pudieron darles claridad y forma precisa a los apoyos ciudadanos (firmas le llamaron ellos) a los precandidatos; no les dio registros ni avales documentados de los mismos; por tanto, el padrón donde fueron anotados todos los apoyos está, de origen, seriamente cuestionado y difícilmente será una garantía para cuantificar los votos de la etapa del voto ciudadano simpatizante.
No hay primarias, hay dedazo. Las corcholatas por su lado fueron incapaces de responder al debate sobre los Libros de Texto Gratuitos, salvo Noroña, que salió en defensa de los libros en función de la defensa de la Escuela Pública, fuera de eso, las corcholatas permanecieron al margen.
Están los ciudadanos simpatizantes de la Cuarta Transformación cubriendo el papel que debería asumir Morena y sus corcholatas. Los ciudadanos están haciendo la defensa de los libros de texto y en consecuencia la defensa de la escuela pública.
Al defender los ciudadanos la Escuela Pública están haciendo la defensa del Estado de Bienestar que ha sacado a 8.9 millones de mexicanos de la pobreza, en estos últimos tres años del gobierno de la transformación.
Los ciudadanos, al defender el Estado de Bienestar, no solo están defendiendo la definición del presupuesto del Estado mexicano sino toda una fórmula que le ha brindado a la sociedad: paz y gobernabilidad, es decir, estabilidad social.
La separación de la Iglesia del Estado es una fórmula clara que nos ha demostrado que el carácter laico del Estado ayuda a la convivencia y progreso de la sociedad mexicana.
El arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, en conferencia de prensa, desde la Basílica de Guadalupe, declaró “No he leído el material educativo ni lo haré; es ideologizante”, sentenció el líder católico.
Las palabras del líder de la Iglesia católica reflejan el grado de politización, de odio hacia los libros y de demagogia en su manejo. No les importa la educación, les importa combatir los beneficios que recibe el pueblo y les importa promover el atraso y la enajenación religiosa.
Por eso no es aislado y, de ninguna manera un error, pues a la anterior acción se le suma la defensa del fiscal General de Morelos hecha por el obispo de la Diócesis de Cuernavaca y secretario general de la Confederación del Episcopado Mexicano, Ramón Castro Castro. La defensa de un delincuente protector de un feminicida, abiertamente desde el púlpito, nos demuestra de qué lado está la cúpula de la Iglesia mexicana. Con los pobres no está, eso está claro. Están de parte de los delincuentes y asesinos de mujeres.
El llamado de la derecha a la destrucción y quema de los Libros de Texto Gratuitos no habla del nivel de desesperación por la que transitan.
Mentiras, distorsiones, demagogia, cinismo, odio, desvergüenza, son, entre otros elementos, los ingredientes que la derecha usa para destruir el patrimonio de los niños mexicanos.
Estamos a las puertas de una nueva versión de los goberladrones que, en los inicios del gobierno de Amlo, se opusieron a las políticas de bienestar y terminaron derrotados por las políticas públicas del Gobierno de México y por una sociedad más politizada y demandante.
Maru Campos, la desgobernadora de Chihuahua, se perfila como la próxima lideresa de los nuevos goberladrones, hoy enemigos de la cultura, es decir, los gobernadores anticultura. Seguramente este nuevo grupo político se integren Samuel García, Nuevo León; Enrique Alfaro, Jalisco; María Teresa Jiménez Esquivel, Aguascalientes; y Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, de Guanajuato.
Seguramente, como sucedió con los goberladrones, la sociedad los pondrá en su lugar y los niños de México tendrán sus libros de texto en sus escuelas, que es de lo poco valioso con lo que cuentan.
La Escuela Pública saldrá adelante y la derecha perderá nuevamente porque los maestros, padres de familia y los sindicatos (Cnte y Snte) defenderán la Escuela Pública porque es un patrimonio de la sociedad mexicana, mucho más valioso que las ideas de destrucción y retroceso.
Los goberladrones no pasaron; los nuevos goberladrones no pasarán. La derrota es su destino. Sin proponérselo están produciendo el efecto contrario que buscan, el fortalecimiento de la Escuela Pública y del partido Morena.
*Imagen tomada de redes sociales.