Columna
El puercoespín
Javier Alatorre, conductor de TV Azteca, alertó del peligro proveniente del virus comunista, con su característica voz impostada y exagerada para llamar la atención, como merolico de plaza pública que quiere llamar la atención hacia su pregón: “el virus comunista está resurgiendo, está en la educación comunista que la Secretaría de Educación Pública busca imponer a las niñas y a los niños de México (…) Estamos ante una conspiración fraguada por comunistas, por comunistas trasnochados.”
Carajo, dije en mi interior, por fin llegó el comunismo a México. Inmediatamente llegó a mi memoria, el mensaje de Andrés Manuel López Obrador en el puerto de Veracruz, en aquellos lejanos tiempos de campaña donde habló del oro de Moscú. Sí, fue en los tiempos en los que el presidente actual adoptó el nombre de Andresmanuelovich. Yo sabía que no nos podría fallar, el comunismo está aquí en México y el merolico al servicio de Ricardo Salinas Pliego estaba dando la primicia.
Pero mi felicidad fue efímera. En realidad, Javier Alatorre estaba iniciando una campaña negra contra los libros de texto gratuitos, una de tantas que se han organizado desde la creación de la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos.
Ni modo ya vendrá el comunismo. Ésta fue una de las tantas falsas noticias de TV Azteca.
Por qué la campaña contra los libros
A TV Azteca le importan un bledo los niños de México. El problema de la televisora es que la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), con base en la Ley del Mercado de Valores, suspendió, a partir del 1 de junio de 2023, la cotización de los valores representativos de capital de la emisora denominada TV Azteca, S.A.B. de C.V., identificados con la clave de cotización AZTECA”.
El hecho ocurre luego de que un grupo de acreedores hizo en marzo pasado una petición para declarar en quiebra a la empresa de telecomunicaciones bajo el Capítulo 11 de Estados Unidos ante la Corte de Bancarrota del Distrito Sur de Nueva York.
Por otra parte, TV Azteca tiene un adeudo de 18 mil millones de pesos con el Sistema de Administración Tributaria que está disputándose en tribunales.
TV Azteca está técnicamente en quiebra, es una empresa que no tiene viabilidad económica.
El adeudo no es menor para el grosero y acomplejado millonario, puesto que, la cantidad adeudada al Gobierno de México representa, aproximadamente, el 20 % de la fortuna del magnate.
El millonario personaje también recibió un revés del Gobierno de México cuando éste le negó la concesión para una mina en el estado de Baja California por petición de los habitantes de ese estado de la República.
Este tipo de campañas no son nuevas en la historia de la televisora. En tiempos de Cuauhtémoc Cárdenas, como jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, fue asesinado Paco Stanley y Ricardo Salinas instrumentó una campaña de linchamiento contra el hijo del general Lázaro Cárdenas y se demandó, entonces, la destitución de Cuauhtémoc. ¡Qué renuncie Cárdenas! Repitieron mil veces, hasta el cansancio. El asunto no pasó a mayores. Quedó en un berrinche del millonario. Los habitantes del Distrito Federal no hicieron eco de la amarillista y golpista campaña.
Marko Cortés, líder del PAN, llamó a destruir los libros de texto. El líder del PAN se monta en la campaña contra lo texto escolares para jalar beneficio político, según él, para su partido y la coalición electoral a la que pertenece. Convocó a destruir todo el texto, o cuando menos, arrancar las hojas de los contenidos aberrantes.
Marko Cortés con esta convocatoria está haciendo un llamado a destruir la inteligencia y hacer una reivindicación de la muerte. El PAN, en su desesperación política, está corriéndose hacia posturas de ultraderecha, es decir, hacia el fascismo.
El militar español José Millán–Astray, en una acalorada discusión en la Universidad de Salamanca, gritó en contra del filósofo Miguel de Unamuno: “Muera la inteligencia, viva la muerte”.
La consigna del militar falangista, pronunciada en tiempos de la Guerra Civil Española, es un grito contra todo progreso, contra la ciencia, contra la vida.
Hoy la toma el PAN, dizque para defender exactamente lo contrario.
Yo me pregunto ¿Por qué ni Fox ni Calderón abolieron los libros de texto gratuitos en sus periodos presidenciales? Por una sencilla razón: porque en sus tiempos producir los textos eran una forma de saquear el erario, es decir, los mejor que saben hacer los rateros del Prian.
Mi siguiente texto abordaré la perspectiva de los libros de texto como negocio de los particulares.
Por último, quizá en otro texto, fijaré mi punto de vista sobre los contenidos en discusión.
Algo está haciendo muy bien Marx Arriaga para que reaccionen así los militantes de derecha.
Hoy TV Azteca grita “Muera la inteligencia, viva la muerte” porque Ricardo Salinas está viendo morir sus negocios ilícitos y abusivos.
Marko Cortés también grita “Muera la inteligencia, viva la muerte” porque está viendo morir sus famosas asociaciones público-privadas para robar dinero del erario.
Por último
No olvidemos que este tipo de campañas de odios se dieron, en México, después de los sucesos del 68 y varios trabajadores de la Universidad Autónoma de Puebla fueron linchados en el pueblo de San Miguel Canoa, Puebla, instigados por el cura de la localidad.
Estos linchamientos no se darán más porque México es otro.
México no es el mismo y estas campañas de odio iniciadas por TV Azteca y secundadas por el Frente Amplio por México no prosperarán porque nuestro país está mucho más politizado y estas posturas fascistas no prosperan en un pueblo bien educado e informado.
Por lo pronto me voy a leer los libros de texto para convertirme en un gran comunista, como dicen que sucede, según el estúpido útil de Javier Alatorre.
*Imagen ilustrativa.