Columna
El puercoespín
En la vida todo cuesta. El sindicato de burócratas del gobierno del estado hará su debut como grupo de choque el próximo domingo 9 de julio, en Manzanillo, donde intentará reventar el evento de Adán Augusto López Hernández y, con ello, asestar un duro golpe a los morenistas colimenses aglutinados alrededor de la candidatura del ex secretario de Gobernación. En la vida todo cuesta y los beneficios recibidos de la dirigencia sindical serán pagados el próximo domingo con un acto porril al mejor estilo de los tiempos gloriosos del PRI.
Lejos quedaron los tiempos en los que Víctor Manuel Torrero amenazaba con convocar al pueblo de Colima para que manifestara su repudio a los sindicalistas y con ello conjurar las demandas de sus lideres; sin embargo, con el paso del tiempo sucedió todo lo contrario, la dirigencia sindical terminó fortalecida. Los trabajadores recibieron los aumentos que por ley les correspondía -y justamente- y la gobernadora terminó rumiando su estupidez en privado, pero también en privado junto con Nono Vizcaino urdieron una alianza de asistencia recíproca con los lideres sindicales. El próximo 9 de julio intentaran reventar el evento de Adán Augusto López con base en los acuerdos vergonzantes dignos de un pasado ominoso.
La amenaza
El dirigente de los burócratas calificó de urgente que el Gobierno federal rescate al Gobierno de Colima ante el quebrantode las finanzas públicasy ladeuda heredada por la administración de Ignacio Peralta, la cual oscila alrededor de los 11 mil millones de pesos, misma que incluye 1,303 millones de pesos al Ipecol.
Refirió que son 690 millones de pesos que se acumularon durante 21 años, desde las administraciones de Fernando Moreno, Carlos Flores (interinato), Gustavo Vázquez, Arnoldo Ochoa (interinato), Silverio Cavazos, Mario Anguiano y 3 años de Ignacio Peralta, cuando todavía era la Dirección de Pensiones Civiles. El problema continuó, pues en la administración de Indira Vizcaíno tampoco se cumple con la ley, solo parcialmente y el Ipecol sigue descapitalizado.
Adán Augusto López ya no es secretario de Gobernación y los sindicalistas lo eligen como un objetivo político. Es clara su intención de buscar un culpable donde no lo hay.
Indira Vizcaino es la responsable y obligada de capitalizar al Ipecol y nada ha hecho para lograr ese objetivo; sin embargo, los sindicalistas no le reclaman a ella, sino a un tercero que ya no está en funciones. La estrategia de los sindicalistas es involucrarse en la política de Morena al golpear a un grupo exitoso, como lo es el grupo de Manzanillo, encabezado por Griselda Martínez que ha demostrado ser más eficaz y eficiente en la función pública, frente a una inepta e irresponsable política como lo es Indira que solo piensa en dinamitar a los enemigos, pero no piensa en solucionar los problemas.
Martín Flores Castañeda está buscando en una ventanilla equivocada, y él lo sabe, y tan lo sabe que es su objetivo es actuar políticamente para recibir pagos económicos y políticos según sea el caso.
El artificio de que el asunto lo plantearán también a las demás corcholatas es un mero distractor.
Jugada maestra
La amenaza del sindicato de burócratas pareciera una jugada maestra, pero está muy lejos de serlo. Se trata de una vulgar treta para romper, al mejor estilo del pasado priista, con un evento político que nada tiene que ver con el bienestar de los trabajadores al servicio del gobierno del estado.
Los ex gobernadores circulan muy campantes por las calles de Colima y nadie les reclama nada a esos sinvergüenzas: Fernando Moreno, Arnoldo Ochoa, Ignacio Peralta, Carlos Flores y Mario Anguiano caminan por Colima y hasta los saludan con deferencia, propia de los agachones líderes, que se veían y se siguen viendo ante el poder como súbditos.
Indira y su subsecretario de la Administración, Torrero Enríquez, son los responsables de no solucionar los problemas financiero, pero con ellos, el sindicato hizo un pacto de complicidades inconfesable. Son pactos políticos, dicen ellos.
Mientras tanto el Ipecol continuará descapitalizado por que la actual directa responsable es incapaz de crear las condiciones, promover lo necesario e instrumentar lo técnicamente conveniente para capitalizar el Ipecol y que los préstamos personales y de vivienda vuelvan a ser prestaciones reales nuevamente.
No capitalizan Ipecol, pero listos están para reventar los actos políticos de sus competidores políticos dentro de Morena -estrategias dicen ellos-.
El sindicato de burócratas pudo haber evolucionado hacia un sindicato moderno, democrático y con proyecto financieros propios, pero optaron por los viejos caminos del corporativismo anacrónico, ineficiente y súbditos del poder político.
El sindicato de burócratas tomó la decisión de retomar los caminos de la inmoralidad, que quizá nunca abandonaron.
Indira no tenía base orgánica, ya la tiene. El sindicato estaba en crisis, ya reencontró sus viejos caminos de sumisión -de la base-. Los dirigentes se reinventan políticamente, antes eran PRI hoy son Morena de facto.
¿Quiénes ganan? Los sinvergüenzas de siempre. Indira porque ya tiene una base organizada para golpear a sus enemigos. El sindicato porque vuelve a tener el control de las plazas de base y los espacios políticos del PRI y Morena.
Morena solo tiene futuro en sus militantes del puerto.
Indira no sabe gobernar, pero para la politiquería están a la orden. Colima es rehén de la sociedad política colimense, tan limitada y tan ambiciosa, que se pierde en los laberintos de lo inmediato.
El día 9 de julio el sindicato de burócratas debutará como un vulgar grupo de choque al servicio del gobierno del estado.
Los negocios de Indira
Darío Celis, el vocero oficioso de Julio Scherer Ibarra, publicó el día de ayer (6 de julio) lo siguiente: “Ya salieron a la luz los últimos beneficiarios de la empresa Tecnologías Relacionadas con Energía y Servicios Especializados (Trese). Se trata ni más ni menos que la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, y su papá, Arnoldo Vizcaíno. Éste último es compadre de Carlos Sotelo García, el ex senador perredista de Colima y socio visible de Ricardo Silva Padilla. Ambos, el ex legislador, y el empresario, se les ve mucho juntos. Del gobierno del colimense es de donde Trese recibe los apoyos en el Poder Judicial, pues la mandataria y su padre son los interesados de que esta compañía, que lleva en litigio hace ya unos siete años, saquee a Pemex. Acuérdese que Silva pretende apoderarse de unos 100 millones de dólares que quedaron atorados en la tubería de la petrolera que dirige Octavio Romero y que aquél reclama como pago de servicios de un contrato.”
Según el periodista Hernán Gómez Bruera, en su libro Traición en Palacio expone que, cuando Julio Scherer Ibarra desea filtrar algo importante lo hace a través de Darío Celis Estrada, se trata de filtraciones de asuntos relacionados con el tráfico de influencias en el Poder Judicial, principalmente. No perdamos de vista que todo mundo habla de que, en la actualidad, Julio Scherer se encuentra detrás del financiamiento y diseño mercadotécnico de la campaña de Claudia Sheinbaum, por medio de su personero Hugo Scherer. No olivemos también que, al principio del sexenio de Indira, su padre, se la pasó muy cercanamente a Salvador Silva Padilla, hermano del mencionado en la nota periodística denominada 5ª Transformación del Heraldo de México, que le editó un libro denominado Desde la ventana de los recuerdos que, hasta la ciudad de Tijuana fueron a presentarlo públicamente, -aunque nadie fue al evento- lo que refuerza la información manejada por Celis Estrada.
Con base en los datos de Celis Estrada resulta comprensible el porqué Indira está saboteando la campaña de Adán Augusto en Colima. La gobernadora se encuentra metidaza en hacer negocios y, entre sus negocios, está la necesidad de romper el trabajo de los morenistas auténticos, pues ella está metidaza en tráfico de influencias en el Poder Judicial y, es claro, que cuenta ya con un grupo de porros para hacer el trabajo sucio en la plaza pública para eliminar a los competidores políticos que pueden obstaculizar sus negocios. Si gana Claudia Sheinbaum, gana ella también, y sus negocios de tráfico de influencias en el Poder Judicial siguen adelante.
Empezó con la casa de los seis millones (una bicoca) y ahora vamos con el negocio del tráfico de influencias para favorecer los fallos judiciales donde los cabilderos como Indira y su padre terminarán siendo millonarios y los morenistas de base luchando por los pobres -según lo publicado Darío Celis-.
Indira y su papá van para fifís que vuelan -según Darío Celis Estrada-. El domingo estrenan a su grupo de porros destruyendo el trabajo de los morenistas, partidarios de Adán Augusto, en Manzanillo.
*Fotografía tomada de redes sociales.