Colima, México, Avanzada (16/05/2023).- En dos días cumplirá tres meses esperando una cirugía en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), tiene fractura triple de mandíbula, no puede masticar, está imposibilitado para trabajar y es padre de familia. Los médicos le dicen que no hay materiales para operarlo, Usiel Jaramillo urge a la institución para que lo ingresen a cirugía.
“El día 18 de marzo a las seis de la tarde sufrí un accidente, me fracturé el tórax, me partí la mandíbula en tres a causa de falta de mantenimiento en el pavimento, había un gran pozo, ahí caí y reventó la llanta, pegué en el machuelo y terminé con fracturas. Al momento de llegar al Hospital Universitario, me detectaron un pulmón colapsado, me ingresaron al quirófano y duré tres días en ese lugar”.
“Me trasladaron el día 21 al IMSS No. 1, para darle seguimiento a la fractura maxilofacial. Duré una semana, como no había espacio en camas arriba en piso, me dieron de una alta transitoria por dos días, cuando regresé me aventé quince días en piso. Quedaron que me iba a estar checando el doctor, pero no me podían operar porque no había material y me dieron de alta. Hasta la fecha he ido tres veces por semana, traté de hablar con la encargada de traumatología para ver que pasa con mi material pero no me dan respuesta, se niegan a hablar conmigo directamente ya sea el director o subdirectora, entonces es así como pasa… de hecho en dos días ya cumplo los tres meses de accidentado sin solución a mi cirugía”.
“Se me dificulta para comer, como la tengo recorrida para atrás la parte de abajo y chueca, ya se me soldó, por el tiempo transcurrido ya se me soldó, una parte que era justo en medio de la barbilla ya se me soldó esa parte y pues la que si siento yo, si la toco con el dedo es la del lado izquierdo, que está partida… Pero lo que sí se me dificulta es para comer. Me tenían con receta de papilla. También me quebré varios dientes, pero para que me pongan dientes primero necesito la cirugía, porque un diente lo tengo quebrado, una muela y ahí tengo un nervio expuesto”.
“Es doloroso pero no me dieron ningún medicamento, (analgésico) no me recetaron cuando me dieron de alta. Me debieron dar una receta para antibiótico porque salí con una herida en el antebrazo con dos centímetros de profundidad, que se me infectó y yo tuve que conseguir el antibiótico acá por aparte”.
“Yo quisiera que llegara el material para que dieran seguimiento con mi operación, porque no puedo trabajar, porque el único riesgo que tengo es que se me afloje la mandíbula y se me vuelva a caer, ahorita la tengo firme, se sostiene sola, pero hacer un esfuerzo, me dijo el maxilofacial que es probable que se me caiga, entonces ya me va a quedar colgando la mandíbula, la parte de abajo”.
¿Usted es padre de familia?, se le preguntó, “sí, tengo una hija de seis meses”, ¿Y no ha trabajado desde entonces, está usted incapacitado?, “No, es que yo estoy asegurado por parte de mi mujer, yo trabajaba de forma independiente, pero pues ahorita no puedo arriesgarme”.