Columna
El puercoespín
El 13 de noviembre Colima vio por primera, vez en muchos años, a un Fernando Moreno Peña liderar una manifestación de oposición (integrada por panistas principalmente) a la que, en los tiempos que estuvo en poder, la despreció, ninguneó, insultó, humilló y ofendió.
Desbordaban felicidad los panistas, liderados por Fernando, que eufóricos coreaban las consignas a favor de la defensa del INE y, sobre todo, las consignas contra el presidente de México.
Se confirmó plenamente que los panistas padecen el síndrome de Estocolmo. El síndrome de Estocolmo es un trastorno psicológico temporal que aparece en la persona que ha sido secuestrada y que consiste en mostrarse comprensivo y benevolente con la conducta de los secuestradores e identificarse progresivamente con sus ideas, ya sea durante el secuestro o tras ser liberada.
Fernando Morena Peña es un dinosaurio que gracias a sus malos oficios, es decir, gracias a su intervención y manipuleo de una elección a la gubernatura, por hacer trampa y tratar de imponer por medio del fraude a su delfín (Gustavo Vázquez Montes) la elección fue anulada y los colimenses, aparte de haber sufrido el insulto de este personaje, también tuvimos que pagar 30 millones de pesos más para que se repitiera la elección en la que volvieron a imponer a su candidato sin ningún pudor.
Como gobernador, aparte de manipular la elección, también puso y quitó consejeros electorales y magistrados en el Tribunal Electoral local, en pocas palabras, hizo y deshizo a su antojo lo que quiso con las instituciones. Cosa que no fue exclusiva de él sino que era una práctica secular de todos los gobernadores anteriores y posteriores a él.
Ayer marcharon a su lado sus víctimas que, enamoradas de él, hacen de sus ideales causas propias, es decir, la lucha por preservar el fraude y la chapuza como métodos para conservar el poder. Eso es lo que defienden el fraude y su permanencia a toda costa en el poder.
A nivel nacional personajes como Francisco García Cabeza de Vaca se definió como un férreo defensor del INE, asesino y miembro del crimen organizado que fue desaforado y es un prófugo de la justicia y que comparte con Fernando Moreno Peña los métodos porfiristas de manejar la seguridad pública que consiste en poner un criminal a cuidar a los demás criminales y, luego entonces, sus regiones son santuarios, lo que significa que los grupos criminales pactan con el jefe de la plaza (Gobernador–jefe de la policía) y en esas zonas queda prohibido asesinar a grupos enemigos generando una falsa sensación de seguridad y control del gobierno sobre los grupos criminales. Así pasó en el Colima de Fernando Moreno y Sam López y el Tamaulipas de Cabeza de Vaca.
A nivel nacional también Roberto Madrazo, delincuente electoral, que llegó al gobierno de Tabasco mediante el fraude electoral estuvo encabezando la marcha.
A nivel nacional también Margarita Zavala, a pesar de haber presentado miles de firmas falsas ante el INE, éste le permitió registrar su candidatura a la Presidencia de la República, afortunadamente la sociedad la puso fuera de competencia.
Santiago Creel otro autodenominado demócrata que pretendió, al igual que los regentes de la ciudad de México entre 1968 y 1982, regular las marchas y manifestaciones públicas para concentrarlas en espacios reducidos y donde nadie los viera, también defiende al INE. Vaya demócrata.
Elba Esther Gordillo la artífice del fraude patriótico de 2006 desfiló el domingo como si no supiera todo México de sus triquiñuelas electorales. Ella impuso a Luis Carlos Ugalde en el INE y contribuyo al fraude patriótico. Se le olvida que la desmemoriada es ella.
Este INE que defienden desde que empezó a cuestionársele por sus sistemáticas y generalizadas formas de apoyar al Prian, es decir, desde que se convirtió en un árbitro vendido. Comenzó por propagandizar su imagen como una entidad autónoma indispensable de nuestra democracia germinal. Es decir, que todo lo bueno se lo debemos al INE cuando muchas de las cosas mejoraron a pesar del INE.
Desde el 2003 cuando Germán Martínez y Roberto Campa Cifrián se dieron a la tarea de impulsar a Luis Carlos Ugalde el INE fue tomado por el PAN y desde entonces sistemáticamente las elecciones nacionales y locales organizadas por el INE tuvieron problemas postelectorales producto de la desconfianza en el árbitro. Las alternancias de los partidos a nivel local solo eran siempre sucias y conflictivas y, a nivel nacional, solo la alternancia estaba permitida entre el PRI y el PAN, el PRD, entonces fuerte, estaba fuera de la jugada y del reparto del poder.
No olvidemos que las últimas hazañas del INE fue oponerse rotundamente a las consultas y a la revocación de mandato, alegando problemas presupuestales. Imagínese usted lector el encargado de la democracia no veía con buenos ojos que los ciudadanos fuéramos consultados sobre asunto torales del país y que se desarrollara la democracia participativa.
Víctimas de su estupidez
Tanto a nivel nacional como local la oposición ha sido víctima de su propia estupidez y sistemáticamente ha renunciado a desarrollar la democracia.
A nivel nacional la oposición al haberse negado a entrar de lleno en el ejercicio de la revocación de mandato perdió la preciosa oportunidad de hacer sentir sus opiniones y perdió por abandono, de calle.
En Colima la oposición liderada por Fernando Moreno también perdieron por abandono al no ir a las urnas, que por cierto los ciudadanos sí fueron, y luego, ante el desastroso gobierno de Indira comenzaron a pedir la revocación de mandato, cuando antes lo habían combatido. Una incongruencia del tamaño del Sol. La oposición en Colima, en general y específicamente en este asunto, es incongruente e inconsecuente. Es incongruente porque defiende al INE alegando su utilidad para la democracia y cuando éste se niega a la instrumentación de las consultas y la revocación de mandato. Pero cuando necesita de éstas últimas formulas democrática demanda su aplicación, como sucede con la revocación de mandato para destituir a Indira Vizcaíno, es terriblemente inconsecuente. En pocas palabras se hacen bolas y los ciudadanos nos convertimos en presas de sus enredos incongruentes e inconsecuentes.
Por otra parte no dejemos de dejar de observar que no se trató de una movilización ciudadana, sino todo lo contrario, fue una manifestación de partidos, tanto en Colima como a nivel nacional. Los recursos humanos y financieros los pusieron los partidos. Lo cual no es malo en sí mismo, lo reprochable es la mentira en la promoción del evento que tendrá consecuencias para ellos, principalmente, por recurrir a la mentira. Pero, por otra parte, sí es importante y de tomarse en cuenta que la movilización, así haya sido de acarreados y miembros de los partidos, es destacable el número importante de manifestantes, pues el pésimo gobierno de Indira Vizcaíno sí tiene sus efectos y la manifestación seguro será bien vista por la gente colimense que está harta de la inseguridad y el gobierno frívolo e inepto de Indi.
Lo importante es que ciudadanos de buena o mala fe que acudieron a la marcha, muchos de ellos, sobre todos los panistas y los sin partido, definitivamente que sufren del síndrome de Estocolmo y eso sí es grave, muy grave.
Por último
El discurso de José Woldenberg fue un discurso de un partido nuevo, el partido INE, y es precisamente la estructura del discurso lo que evidencia el carácter de la marcha, el tono, la estructura, y el planteamiento proviene de cualquier cosa que podría llamarse Comité Ejecutivo Nacional, Presidencia, Comité Central o como le denominen al círculo íntimo de Claudio X. González y los partido PRI, PAN y todos los que financiaron la marcha.
Si algo podría haber salvado la marcha hubiera sido el posicionamiento político central que se planteó, en los hechos, como el representantes de todos los presentes –una nueva contradicción, pues se suponía que eran ciudadanos convocados libremente–, cero corporaciones.
El discurso bien pudo haber rematado con las palabras Partido Nacional Electoral-Prian. La derecha no atina a solventar nada bien. Que bueno.
Y todavía falta la respuesta de Amlo. Ojalá la respuesta de Amlo asuma los huecos de Morena en las regiones que dejan mucho que desear y radicalice sus posturas porque eso es lo que demanda la gente más beneficios para los pobres. Los gobiernos regionales con funcionarios y políticas públicas a favor del PRI, como Colima, deben de ser llamados a cuentas y ponerlos a trabajar o aplicar la revocación de mandato.
En conclusión, el INE se plantó como un nuevo partido político. Una razón primordial para reformarlo, para que regrese a su calidad de árbitro electoral.
*Imagen tomada de redes sociales.