Colima, México, Avanzada (03/06/2026).- El colectivo ambientalista Salvemos Cuyutlán denunció un presunto derrame de hidrocarburo registrado en la zona centro de la bahía de Manzanillo y exigió a las autoridades una investigación inmediata para identificar a los responsables, así como acciones de remediación ambiental ante los posibles daños ocasionados al ecosistema marino.
La organización manifestó su respaldo a la empresa ecoturística y pesquera Pesca Manzanillo, cuyos integrantes reportaron la presencia de una mancha de combustible sobre la superficie del mar durante las primeras horas del día de ayer.
De acuerdo con la denuncia, el hidrocarburo —identificado preliminarmente como alguna variedad de diésel— fue observado en diversos puntos de la zona costera, incluyendo el Malecón del Espíritu Santo, el Malecón San Pedrito, La Perlita y las inmediaciones de la Terminal de Cruceros.
Los pescadores documentaron que la sustancia se presentaba como una mancha multicolor de considerable espesor y señalaron que el reporte fue realizado desde la madrugada ante autoridades de la Secretaría de Marina. Sin embargo, aseguraron que hasta el momento se desconoce el origen del derrame y que la contaminación persistía acompañada de un fuerte olor a combustible.
Según imágenes recabadas por ciudadanos al mediodía del 2 de junio, la afectación se habría extendido desde el Puerto Interior de Manzanillo hasta la Terminal de Cruceros, pasando por Playa San Pedrito y otras áreas intermedias, cubriendo una superficie estimada de 47 hectáreas.
En su posicionamiento, Salvemos Cuyutlán relacionó este incidente con la reciente propuesta de ampliación portuaria impulsada por la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) en el Vaso II de la Laguna de Cuyutlán, proyecto que actualmente se encuentra en proceso de evaluación ambiental.
El colectivo consideró que resulta preocupante que este tipo de eventos ocurra mientras se plantean nuevos proyectos de expansión industrial, y sostuvo que la falta de pronunciamientos oficiales y de sanciones por daños ambientales refleja deficiencias en la supervisión y en la aplicación de la justicia ambiental.
Asimismo, advirtió que el incremento en el tránsito marítimo y la posible instalación de más empresas relacionadas con el almacenamiento y manejo de combustibles dentro de la Laguna de Cuyutlán podría aumentar la frecuencia de incidentes similares y poner en riesgo actividades económicas tradicionales como la pesca y la producción de sal.
Finalmente, la organización exigió que se determine la responsabilidad de quienes provocaron el derrame, se revise la actuación de las autoridades competentes y se implementen protocolos adecuados de monitoreo y remediación. También reiteró su rechazo a proyectos que, a su juicio, representan una amenaza para los ecosistemas costeros y para el patrimonio natural de Colima.