Colima, México, Avanzada (07/06/2026).- Un delfín moteado (Stenella attenuata) amaneció muerto el viernes 5 de junio en Playa Azul, en la bahía principal de Manzanillo, Colima, tres días después de que un grave derrame de hidrocarburo contaminara las mismas aguas. Las autoridades no han establecido si existe relación entre ambos hechos, y la posibilidad de determinarlo se cerró cuando el animal fue enterrado sin que fuera posible tomarle muestras para análisis.
El hallazgo ocurre en medio de una emergencia ambiental que comenzó en la madrugada del martes 2 de junio, cuando pescadores y prestadores de servicios turísticos alertaron sobre una extensa mancha aceitosa que cubría la bahía. Según los colectivos Salvemos Cuyutlán y Pesca Manzanillo, la sustancia —identificada preliminarmente como diésel— se extendió aproximadamente 47 hectáreas, desde el Malecón del Espíritu Santo hasta el Malecón de San Pedrito, La Perlita y las inmediaciones de la Terminal para Cruceros.
“Toda la bahía de Manzanillo está completamente contaminada. Yo le di un recorrido a toda esta parte de Manzanillo y todo está lleno de diésel”, denunció uno de los pescadores de la zona a través de videos difundidos en redes sociales. Trabajadores del mar reportaron además molestias físicas por la exposición a los vapores: dolor de cabeza, irritación en los ojos y náuseas en quienes permanecieron largas horas cerca de la costa contaminada.
Tardanza en la respuesta institucional
Aunque los primeros avisos fueron emitidos desde la madrugada del 2 de junio, fue hasta la tarde de ese martes cuando personal de Protección Civil Municipal realizó las primeras inspecciones. Un día después, el 3 de junio, la Secretaría de Marina activó el Plan Local de Contingencias para Derrames de Hidrocarburos mediante su Comunicado de Prensa Núm. 048/2026, desplegando más de 900 metros de barreras de contención y coordinando operaciones con la Fuerza Naval del Pacífico, la 14 Zona Naval y ASIPONA Manzanillo.
En la atención al derrame también participaron Semarnat, Profepa, Protección Civil, el Instituto Oceanográfico del Pacífico y el Instituto para el Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de Colima (Imades), además de empresas privadas. Las estrategias incluyeron colocación de material absorbente y aplicación de detergente biodegradable.
Pemex niega responsabilidad; el origen sigue sin determinarse
Desde el inicio, pescadores señalaron como posible fuente del derrame la infraestructura de Petróleos Mexicanos ubicada en las inmediaciones del muelle. La empresa estatal, sin embargo, informó el 4 de junio que las revisiones efectuadas en su Terminal Marítima los días 2 y 3 de junio no encontraron “evidencia de afectaciones o incidentes asociados al evento”, y que sus instalaciones operaban en condiciones normales. Pemex anunció una nueva inspección conjunta de ductos para el 5 de junio con participación de Semarnat, Profepa, ASIPONA y Protección Civil.
A la fecha, ninguna autoridad ha identificado oficialmente el origen de la mancha.
El delfín: un caso cerrado sin respuestas
El viernes 5 de junio, integrantes del área municipal de Playas Limpias localizaron el cuerpo sin vida del delfín en Playa Azul y notificaron al Departamento de Ecología del Ayuntamiento de Manzanillo, que a su vez reportó el hallazgo a PROFEPA. La Procuraduría activó la Red de Atención para Varamiento de Mamíferos Marinos y envió inspectores al sitio.
En su boletín oficial, PROFEPA confirmó que el animal era un delfín moteado en “avanzado estado de descomposición”, razón por la cual no fue posible tomar muestras para determinar las causas de su muerte. Con el apoyo de especialistas de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima, el ejemplar fue enterrado en una playa alejada, conforme al artículo 57 del Protocolo de Atención para Varamiento de Mamíferos Marinos.
La especie, conocida también como manchado tropical, está enlistada en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 en la categoría de Sujeta a Protección Especial.
Lo que el boletín no menciona es el derrame. En ninguna parte del comunicado se hace referencia a la emergencia ambiental que lleva días activa en la misma bahía donde fue hallado el animal. Tampoco se informa si se intentó algún análisis parcial de tejidos —técnica que en algunos casos permite detectar la presencia de hidrocarburos incluso en cuerpos en descomposición— ni si existen registros fotográficos del estado del ejemplar. Una vez enterrado, la evidencia deja de estar disponible para cualquier investigación futura.
La mantarraya, sin información oficial
Además del delfín, fuentes locales reportaron el hallazgo de una mantarraya muerta en la zona afectada por el derrame. Hasta el cierre de esta nota, ninguna dependencia federal o estatal había emitido información oficial sobre ese hallazgo, ni confirmado si el animal fue atendido por alguna autoridad ambiental.
Una coincidencia que nadie explica
La proximidad temporal y geográfica entre el derrame y la aparición de los animales muertos es evidente: la mancha aceitosa comenzó el 2 de junio y el delfín fue hallado sin vida el 5 de junio, a pocos días de distancia y en la misma bahía contaminada. Sin embargo, ninguna autoridad —ni PROFEPA, ni Semarnat, ni la Secretaría de Marina— ha emitido un pronunciamiento que vincule o descarte formalmente ambos hechos.
Profepa y Semarnat han advertido, en términos generales, que cualquier derrame de hidrocarburo representa un peligro para la biodiversidad marina, incluidas aves y especies acuáticas. Especialistas ambientales han señalado que este tipo de contaminantes puede generar afectaciones prolongadas dependiendo del volumen vertido, las corrientes y la rapidez de la contención.
Lo que falta es lo más básico: una necropsia que hubiera podido responder si el delfín —y la mantarraya— murieron a causa del combustible que cubrió su hogar durante días. Esa pregunta, por ahora, no tiene respuesta. Y según el boletín de PROFEPA, ya no la tendrá.