México, Avanzada (04/06/2026).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó su preocupación ante la solicitud de detención con fines de extradición presentada por autoridades de Estados Unidos contra 10 ciudadanos mexicanos, entre ellos funcionarios en activo, y advirtió que aceptar sin cuestionamientos este tipo de acciones podría abrir la puerta a una intervención extranjera en las decisiones políticas del país.
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue cuestionada sobre la carta difundida por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, en la que aborda la controversia generada tras las acciones emprendidas por autoridades estadounidenses contra diversos funcionarios mexicanos, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Sheinbaum sostuvo que el tema trasciende a los personajes involucrados y se relaciona directamente con la soberanía nacional. Señaló que es la primera vez que se solicita la detención y extradición de autoridades electas que se encuentran en funciones, incluyendo un gobernador, un alcalde y un senador.
“¿Quién pone y quién quita autoridades en México?”, cuestionó la presidenta al insistir en que corresponde al pueblo mexicano decidir sobre sus gobernantes y no a instancias extranjeras.
La titular del Ejecutivo federal afirmó que, si existen denuncias sustentadas contra cualquier funcionario público, corresponde a las autoridades mexicanas investigarlas y proceder conforme a derecho. Sin embargo, rechazó la idea de asumir como verdaderas, de manera automática, las acusaciones provenientes del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
“Si hay responsabilidad, que lo investigue la Fiscalía General de la República, pero no tenemos por qué tomar a ciegas lo que se pide”, expresó.
La mandataria recordó el caso del exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, detenido en Estados Unidos en 2020 por acusaciones de presuntos vínculos con el narcotráfico. Señaló que, tras la revisión del expediente por parte de autoridades mexicanas, se determinó que no existían pruebas suficientes para sostener los cargos.
Para Sheinbaum, este antecedente demuestra la necesidad de revisar con cautela cualquier acusación proveniente del extranjero antes de tomar decisiones que impacten la vida política nacional.
“Hoy son ellos, después vienen otros gobernadores, de cualquier partido, y después vienen otros y después vienen otros. Entonces, ¿quién decide en México? ¿El pueblo de México o el Departamento de Justicia de Estados Unidos?”, planteó.
La presidenta también acusó que existe una campaña mediática y política para vincular a Morena y al expresidente López Obrador con organizaciones criminales, narrativa que atribuyó a sectores de la ultraderecha estadounidense y mexicana con fines electorales rumbo a los procesos de 2026 en Estados Unidos y de 2027 en México.
Asimismo, defendió la estrategia de seguridad implementada durante el sexenio anterior y aseguró que durante el gobierno de López Obrador fueron detenidos cientos de integrantes de grupos delictivos, incluidos líderes de organizaciones criminales de alcance nacional.
Finalmente, rechazó los señalamientos que buscan presentar a su administración como protectora de funcionarios investigados y sostuvo que la defensa de la soberanía nacional no implica encubrir a nadie, sino exigir que cualquier acusación sea sustentada con pruebas y procesada conforme a las leyes mexicanas.