Columna
El puercoespín
Aquí lo dijimos anticipadamente, Indira no era la candidata indicada de Morena porque es muy joven, no es de izquierda, no posee formación de militancia progresista –el PRD donde se formó era un caos de tribus–, no tiene talento político, su paso por el ayuntamiento de Cuauhtémoc dejó más evidencia de corrupción que de buen gobierno, militó en el gobierno más corrupto de la historia del PRI –donde además jugó un papel muy gris–, desplazó a candidatos de Morena con perfil histórico y su candidatura fue impuesta al mejor estilo centralista del PRI. Nada que extrañar del otrora partidazo.
Aquí también dijimos, en su momento, –con el “triunfo de la izquierda” en Colima– al momento de nombrar su gabinete señalamos que éste no estaba integrado por personas capaces ni idóneas para el puesto que se les postulaba, pues carecían de los perfiles adecuados y que no contaban con la experiencia que acreditara su capacidad profesional y política, además no convocó a personajes históricos de la izquierda que pudieran darle solvencia moral y política. Su gabinete fue el presagio del desastre.
Aquí también adelantamos desde sus primeros meses de gobierno que Indi no contaba con una táctica de seguridad local para coordinarla con la estrategia nacional; carecía de un plan concreto para resolver el problema financiero; además en ningún momento ni antes ni al inicio del gobierno –como correspondía– presentó una agenda política a la que se sujetarían todos sus actos, nada; luego entonces, no era difícil deducir que ella estaba construyendo el fracaso perfecto y lo dijimos en estas páginas, Indira cruzó la línea del no retorno a los siete meses de gobierno y estaba decidido ser un gobierno del fracaso, ojo, lo dijimos, lo decidieron, no fueron las circunstancias aleatorias las causas del fracaso, fueron decisiones políticas. Exactamente dijimos, cruzó la línea del no retorno, el de Indira es ya un gobierno del fracaso con todo y que se trataba un gobierno párbulo.
Aquí presagiamos que al cruzar la línea del no retorno rápidamente se enfiló a franquear la línea del ridículo. Fue el vestido de la gala del 15 de septiembre el que marcó la decisión de Indira de convertirse en un gobierno dedicado a hacer el ridículo, un día sí y otro también, para desesperanza de sus partidarios, contorciones de sus matraqueros, regocijo de sus enemigos y platillo favorito de sus críticos. El rídiculo es su esencia. Un gobierno dedica a divertir a la tribuna con sus actos de comedia, sin proponérselo, lo que lo convierte en un gobierno tragicómico.
El sismo y el gobierno
La grieta en la carretera y un presidente municipal atento hacia su interior tratando de descubrir las entrañas de las capaz tectónicas; una secretaria General de Gobierno haciendo lo que mejor sabe hacer, nada; una delegada de la Secretaría de Bienestar atenta a la grieta –fortuitamente celebre–, pero pensando en su celular y angustiada por no poder revisar su guatsap ni su feis, como suele hacer en todo momento. Un montón de dinero tirado en sus salarios para que pierdan el tiempo observando una grieta.
La gobernadora reconoció lo evidente, que fue rebasada por el siniestro e hizo lo que mejor sabe hacer, cobijarse bajo el manto de papá Andrés. Su reflejo inmediato fue recurrir al Gobierno de Méxio y éste le envió a la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, para que ella, considerando que no hubo, afortunadamente, mayor cantidad de damnificados en categoría de urgente, sino de daños menores, pero que sí requieren de apoyo importante y necesario.
Según las últimas estadísticas 7007 viviendas presentan daños en su estructura y de acuerdo con la Secretaria del Bienestar serán atendidos con el base en el censo que se realizó en todo el estado y con fondos del Programa para el Bienestar de las Personas en Emergencias Sociales o Natural (PESN) para que los recursos lleguen en forma rápida y sin intermediarios burocráticos.
Entonces Viridiana Valencai dio la nota e hizo también lo que mejor sabe hacer, el ridículo. Pues pronto saco su confrontación con la presidenta de Manzanillo, a la que la odia por estar haciendo un gobierno tipo Cuarta Transformación de verdad, y oficiosamente, declaró que la lista de potenciales damnificados de Manzanillo no había llegado a tiempo y, por lo tanto, quedarían fuera de los beneficios.
Viridiana ignora que su tarea es ayudar a los más vulnerables y en este caso a los damnificados, independientemente de sus filias y fobias. Viridiana es, gracias a sus actos, la mejor representante del gobierno de Indi, es la peor política y pésima funcionaria pública, incluso me atrevería a afirmar que ya rebaso al inefable de Emilio Zizumbo.
“No cabe duda que hay a quienes les encanta generar conflictos y luego buscan administrarlos para estarnos dañando políticamente.
Lo peor es que no se dan cuenta, que en la búsqueda de causarnos daño un día sí y otro también, se exhiben así mism@s en su propia incapacidad e indolencia.” Publicó en el feis la presidenta municipal de Manzanillo.
Viridiana Valencia está demostrando que no quiso ser líder de un poder público, que no asume su papel como delegada y, en consecuencia, no se asume como empleada del Gobierno de México. Se resiste a cumplir con sus funciones institucionales y se desempeña como una simple lamesuelas.
El factor Viridiana Valencia se podrá ver en el mediano plazo cuando los damnificados del sismo del 19 de septiembre empiecen a sentir la desatención de los gobiernos estatal y federal producto de los bloqueos políticos derivados de sus infantil enfermedad política. Viridiana, políticamente hablando, se comporta como una niña caprichuda y con vocación irrenunciable corrupta al repetir los vicios del Prian y obcecadamente lamesuelas.
El próximo conflicto del gobierno estatal será atribuible a Viri, pues la delegada rasuró el padrón de damnificados con criterios partidistas, producto de sus filias y fobias al interior de Morena. La Viri debería entender que la gente está mucho más allá de sus intereses personales y además merecen respeto.
Los corridos
Cambiar funcionarios no significa hacer cambios políticos. Poner un funcionario por otro en términos estrictos sí es un cambio, pero en términos estructurales, en función de los personajes, solo se trata de personas a cargo, pero no habrá ni cambio de estrategias ni cambios siquiera de formas nuevas, lo que está sucediendo es que la no atención de las tareas les está provocando los cuellos de botella administrativos que estamos observado. Cuando no se trabaja los asuntos se acumula y más temprano que tarde los problemas se juntan y se desbordan.
Sergio Jiménez Bojado
Sergio fue corrido en forma grosera y sin atender a los mínimos comportamiento que exigen la buena educación y la cortesía. Mientras Sergio se encontraba confrontado con los deportistas en manifestación pública su patrona lo estaba despidiendo.
A Sergio le aplicaron la mejor dosis que sabía aplicar el PRI. Sergio, cuando funcionó como presidente del partido coadyuvó a la nominación de Indira a la candidatura de Morena al gobierno del estado, luego ya en el poder ésta le da una patada y lo pone fuera del presupuesto.
Sergio fiel al librito de la política se comporta disciplinadamente esperando la nominación a otro puesto. Lo cierto es que la Mafia de las Amiguis ya tiene el control total del gobierno y del partido.
Julio León es un burócrata que se encuentra a años luz de la gente. Bien se lo dijeron José Mujica, ex presidente de Uruguay y Evo Morales, ex presidente de Bolivia, a los líderes de Morena que no se alejaran de la gente, pues los partidos que se alejan de la gente termina perdiendo el poder en forma muy temprana. En Morena nacional y estatal ni ven ni oyen.
Manuel Llerandi
Manuel Llerandi: confirmó que se tenía un mal diagnóstico y en consecuencia se aplicaron tácticas concretas equivocadas; desconocía el terreno, la zona metropolitana le era ajena completamente, precisamente donde se están desarrollando las escaramuzas criminales de los cárteles de narcotraficantes en Colima.
él demostró lo que ya sabíamos que, por su formación militar, un miliciano no se somete al juicio de los ciudadanos, les importamos muy poco porque su educación no entiende de rendición de cuentas, solo piensa en cadenas de mando verticales.
Manuel Llerandi llegó sin diagnóstico solo llegó con la recomendación de la Marina Armada de México. Llerandi y su despido representan y demuestran que con un diagnóstico equivocado lo más probable es el fracaso.
Manuel Llerandi es la concreción de cómo es todo el gobierno. Es un gobierno sin diagnóstico, o dicho de otra manera, un gobierno que hizo cuentas alegres del estado de cosas en que Nacho dejó el estado.
En el despido Llerandi se observa que el diagnóstico de todo el gobierno es falso y las políticas que se instrumenten con base en él conducirán al fracaso.
En el anuncio del despido del secretario de Seguridad Pública la gobernadora dejo ver un elemento pavoroso, la gobernadora desconoce, por ejemplo, totalmente el Atlas de Riesgo del Estado de Colima y las condiciones de las finanzas públicas, pues, entre otras cosas, se dijo sorprendida por el cobro de un crédito fiscal requerido por el SAT. Su desconocimiento de la información básica es importante porque teórica y legalmente es la responsable de las decisiones que se toman.
Su ignorancia de los asuntos públicos es de encender las alarmas.
No es casualidad que haya despedido a Llerandi después de haberse reunido en Cuauhtémoc con los dos jefes de facto de su gobierno quienes son los que toman las decisiones.
El siguiente conflicto estará generado por Viri y no nos extrañemos que también cobre fuerza el rumor del caso de Los niños del ballet en la Subsecretaría de Cultura.
Los sucesivos actos y decisiones del “gobierno” de Indi serán ridículos uno tras otro indefectiblemente.