Estricto derecho.
Escrito por el Mtro. Rumualdo García Mejía.
La semana pasada se presentaron varios cambios entre los cuadros políticos de la llamada 4T, en los que vimos, al más puro estilo de lo que antes era el PRI, que todo se mezcló sin pudor alguno; no importó el orden de gobierno, si era federal o local; ni el poder público en el que estaban, ya fuera el Ejecutivo o el Legislativo; revolvieron incluso hasta posiciones en el partido político Morena.
Todos estos cambios fueron ordenados por la gobernadora Indira Vizcaíno; quien ahora se comporta como una más de aquellos tristemente célebres gobernadores priistas, que tenían el control y el dominio de todo lo que ocurría en la política de nuestro Estado; ahora ella también actúa de esta manera, mueve sus fichas según su criterio, y determina que todos estos personajes cambien de lugar, porque considera que es lo mejor para el proyecto político que encabeza. Vamos a analizar estos movimientos que se dieron, siguiendo el orden cronológico en que tuvieron lugar.
El primero de ellos fue el nombramiento del Diputado Armando Reyna como nuevo coordinador del grupo parlamentario de Morena en el Congreso estatal; con este movimiento, a este diputado también en automático se le otorgó otro cargo, el de Presidente de la Junta de Coordinación Política del Legislativo. Quien ocupaba esta posición era la diputada Viridiana Valencia, quien cedió su lugar para que ahora sea ocupado por el Diputado Reyna, quien a partir de ese momento tiene el control del Congreso local, aun cuando se trata de un personaje que muy poco se identifica o tiene que ver con la pureza de sangre que tanto ha reclamado siempre la militancia de Morena, ya que toda su trayectoria política y administrativa estuvo siempre en el Partido Revolucionario Institucional, y ahora resulta que, de buenas a primeras, este individuo es quien tiene bajo su dominio al Poder Legislativo del Estado de Colima, simple y sencillamente porque así lo determinó Indira Vizcaíno.
¿Cuáles son sus méritos? ¿Cuáles son sus atributos particulares para ocupar este cargo? ¿Acaso era el diputado que más identificado con los valores y los principios de Morena? ¿Era el que despertaba la simpatía del resto de quienes integran el grupo parlamentario de ese partido? Pues no; ninguna de esas características es relevante para estos efectos, aquí lo único que contó, el mérito principal que se impuso fue la estrecha cercanía que tiene con la Gobernadora; al irse del Congreso la diputada Viridiana Valencia, quien era la más cercana, asumió el que le seguía en cercanía, que es precisamente el diputado Armando Reyna.
Resulta lamentable, y hasta paradójico, que hace un año, cuando fueron las elecciones en nuestro estado, la intención de mucha gente que dio su voto por Morena fue precisamente buscar el que llegaran otras personas, otros cuadros distintos a los que siempre había postulado el PRI, y vemos ahora con asombro estos malabares que se están dando, y que resultan en que la gobernadora decida que el control del Legislativo estatal se le otorgue a un ex-priista. ¡Qué decepción!
Dentro del Congreso hubo después más movimientos: pidieron licencia al cargo que desempeñaban la diputada Viridiana Valencia y la diputada Ana Karen Hernández, en una clara muestra de que en este nuevo régimen es preferible quedar bien con la gobernadora, antes que mostrar respeto por la voluntad popular, ya que fue el pueblo de Colima quien, con su voto, les confirió este cargo, pero lo hizo para que lo ejercieran por tres años, no para que lo dejaran a las primeras de cambio.
Evidentemente, nadie está obligado a lo imposible y, en casos de fuerza mayor, es perfectamente posible que se pueda solicitar licencia; sin embargo, aquí estamos viendo que la justificación para estas licencias es irse a otro espacio, donde puedan servir mejor a los intereses de la gobernadora, no a los del pueblo que las eligió. En este caso, las responsabilidades que tenían como legisladoras las dejan tiradas; las tareas que tenían a cargo se las dejan a las suplentes, dos mujeres más jóvenes que ellas, pero también más carentes de preparación, porque de algún modo ellas ya hacían un trabajo que muchas veces estaba bajo la lupa, precisamente por no ser del todo satisfactorio, y ahora llegar en su lugar dos personas todavía menos preparadas, y eso es realmente preocupante, porque va a llegar gente más inexperta al Legislativo, en perjuicio de la sociedad colimense.
¿Y por qué pidieron licencia?, ¿Por qué dejaron este importante cargo, como titulares de uno de los tres poderes del Estado, dos diputadas de Morena? En el caso de Valencia, lo hizo porque ahora es la nueva Delegada de los Programas del Bienestar, la llamada Superdelegación y desde ese espacio va a tener el control, el uso y el aprovechamiento, sobre todo con carácter político electoral, de los programas sociales del gobierno federal. Ahora sí, estos programas van a estar siendo utilizados para beneficio particular de quienes forman parte del grupo político de Indira.
No obstante, hay que recordar, en el caso particular de Viridiana, que ella ya formó parte de esta dependencia cuando estuvo a cargo del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, y no fue precisamente una gestión muy aseada la que tuvo en su momento, ya que fue bastante cuestionada cuando desempeñó este cargo, y en lugar de que se hiciera una investigación pulcra al respecto y se deslindaran responsabilidades, lo que vemos ahora es que se le premia con la titularidad de la Superdelegación.
Y no fue la única que llegó a esta dependencia, ya que, dentro de los cargos que existen en esta superdelegación, hay dos delegaciones regionales, las cuales una se le dio a Ana Karen Hernández, que es la 2, y la 1 a Karely Vázquez, quien anteriormente era la Subsecretaria de la Juventud; coincidentemente, estas dos delegaciones regionales tiene la delimitación que corresponde a los dos distritos electorales federales que le corresponden a nuestro estado, y todo parece indicar que se trata de un movimiento con vistas a los que será la elección de 2024.
Por cuanto a la Subsecretaría de la Juventud, también se convirtió en una pieza más de este ajedrez, y la vacante que se generó ahora está ocupada por un joven que se llama Gerardo Romero, de quien vemos que su currículum no es tan abundante, no hay méritos para desempeñarse en un espacio de esta relevancia, pero sí advertimos que sus atributos tuvieron que ver más con la tarea partidista que ha realizado; recientemente estuvo en el estado de Aguascalientes, aunque no con muy buenos resultados, porque la gubernatura la perdió Morena, pero esos méritos fueron suficientes para darle ahora este espacio; en descargo, también cabe señalar que durante la campaña estuvo realizando tareas a favor de la candidatura de Indira Vizcaíno, por lo que también puede ser el pago de una factura pendiente.
Además de la incorporación de este nuevo Subsecretario al gabinete, también hubo movimientos en otros espacios: a la Secretaría de Bienestar, Inclusión Social y Mujeres llegó Dulce Huerta, quien estaba trabajando como dirigente de Morena en el ámbito local y, en recompensa a su gestión, se le nombró como titular de esta Secretaría, para que pudiera dejarle su cargo en el partido a Julio León, quien anteriormente era el Delegado de Programas para el Bienestar, que ahora le dieron a Viridiana Valencia. Así de grotesca esta mezcolanza, donde cualquier persona lo mismo sirve para una tarea partidista que para una tarea administrativa o una legislativa; sí que nos sorprenden los cuadros de la 4T con esta polivalencia.
El lugar al que llegó Dulce Huerta anteriormente era ocupado por Rosario Silva, quien era la titular de esta Secretaría, pero dejó el espacio porque asumió como Subsecretaria de Educación y Directora General de la Coordinación de Servicios Educativos del Estado de Colima, siendo su nombramiento uno de los que más llama la atención, porque la creación de este nuevo cargo se opone bastante a la idea de austeridad que se había estado pregonando; supuestamente se dijo que iban a disminuir estos espacios de alto nivel, precisamente para generar un ahorro que sirviera para de alguna manera restablecer la situación económica tan comprometida del gobierno estatal y, sin embargo, en lugar de disminuir, ahora vemos con sorpresa cómo se aumenta la burocracia dorada que antes tanto se criticaba.
Pero volviendo a este nombramiento, ¿cuáles son los méritos de Rosario Silva para llegar a un espacio tan importante, como esta nueva Subsecretaría de Educación? ¿Realmente tiene el perfil docente y administrativo que se requiere para ejercer un cargo de esta relevancia? No, no lo tiene. Carece totalmente de esos méritos, no obstante, como en los otros casos, su principal cualidad es la cercanía que tiene con la gobernadora, y con eso basta.
Como se ha evidenciado, todo indica que estamos volviendo desafortunadamente a los tiempos rancios que vivíamos antes con el PRI, en los que todos los funcionarios servían para todo; lo mismo se podía ser titular de educación, y al día siguiente de salud, después de seguridad, y luego ocupar un espacio en desarrollo rural o económico; empero, la diferencia ahora con Morena es que ninguno sirve para nada y, a pesar de ello, aceptan estos cargos, lo cual no es acorde con la honestidad que tanto presumen; quizá lo ven como una muestra de lealtad para con la gobernadora, pero es más bien una muestra de deslealtad para con el pueblo de Colima, porque siguen llegando a ejercer responsabilidades para los cuales no tienen la preparación requerida. Hay que decirlo con claridad: no estaban preparados para ocupar los cargos anteriores, y no lo están para ocupar los actuales, sin embargo, tendremos que seguirlos padeciendo en tanto este gobierno siga en funciones.
OTROSÍ: Es lamentable que el gobierno estatal tenga la brújula perdida. ¡Qué bueno que haga cambios la gobernadora! Pero qué malo que los haga en espacios donde no eran tan necesarios. Donde sí se requieren ajustes, y con urgencia, es en la Secretaría de Seguridad Pública y en la Fiscalía General del Estado. Ojalá reflexione y, por el bien de Colima, más adelante pueda rectificar el rumbo en estos rubros tan importantes.