“Antes se trabajaba para vivir; ahora se trabaja para ser pobre”: Abascal arremete contra el socialismo
Avanzada (30/01/2026).- El presidente de VOX y diputado en el Congreso de España, Santiago Abascal, acusó al socialismo de utilizar la inmigración masiva como una herramienta política y electoral, al regularizar —según dijo— a cientos de miles de personas que ingresaron ilegalmente al país a cambio de apoyos y beneficios sociales, con el objetivo de convertirlas en una nueva base de votantes. De acuerdo con su planteamiento, esta política no solo incentiva nuevas oleadas migratorias, sino que conduce al colapso de los servicios públicos, al deterioro de las condiciones laborales y a un empobrecimiento generalizado de la población española.
Durante su intervención, Abascal criticó duramente la decisión del gobierno socialista de regularizar a medio millón de inmigrantes en situación irregular, asegurando que este tipo de medidas generan un “efecto llamada” que impulsa a millones de personas en África a intentar llegar a España a través de mafias. Sostuvo que el propio Ejecutivo ha reconocido la entrada de cientos de miles de personas cada año, lo que —a su juicio— abre la puerta a una regularización constante e ilimitada.
El dirigente de VOX afirmó que esta política tiene consecuencias “muy graves” para el país, ya que mientras la población aumenta de forma acelerada, los recursos siguen siendo los mismos. Señaló un colapso en el acceso a la vivienda, una pérdida de seguridad en calles y barrios, saturación del sistema sanitario y un desbordamiento de las ayudas sociales, que —según dijo— terminan beneficiando a inmigrantes ilegales en detrimento de los ciudadanos españoles.
Abascal también rechazó el argumento del gobierno de que la inmigración masiva es necesaria para sostener las pensiones o cubrir vacantes laborales. Calificó estas afirmaciones como falsas y recordó que existe un elevado porcentaje de desempleo tanto entre españoles como entre extranjeros con residencia legal. En ese contexto, acusó al socialismo de fomentar mano de obra barata para reducir salarios, lo que ha derivado en un modelo donde, afirmó, “hay más gente trabajando, pero por menos dinero”.
En su discurso, sostuvo que el resultado de estas políticas es una precarización estructural: trabajadores que no pueden independizarse, acceder a una vivienda, formar una familia o mejorar su calidad de vida. “Antes uno trabajaba y vivía; ahora se trabaja para ser pobre”, resumió, atribuyendo esta situación al “socialismo criminal” y a la complicidad del bipartidismo, incluido el Partido Popular.
Finalmente, Abascal acusó al socialismo de actuar contra su propio pueblo y de intentar “cambiar al electorado” mediante la nacionalización acelerada de inmigrantes, a quienes —según afirmó— se les otorgan ayudas y derechos políticos sin una integración real. Advirtió que esta estrategia erosiona la democracia y genera una profunda tensión social, al tiempo que alertó que “la paciencia de los pueblos tiene un límite”.