México, Avanzada (12/01/2026).– El empresario y periodista Armando Castilla Galindo, propietario del periódico digital Vanguardia, fue detenido el pasado fin de semana en Monterrey bajo una denuncia por presunto fraude y posteriormente liberado de manera inmediata al no acreditarse los señalamientos en su contra.
Castilla relató que el viernes se dirigía a Guadalajara cuando, al pasar por un filtro de seguridad en una terminal aérea de Monterrey, fue interceptado por policías que le informaron que existía una denuncia penal en su contra. “Me preguntaron si yo era Armando Castilla, les dije que sí, y de inmediato me esposaron y me llevaron a los separos. Yo estaba totalmente sorprendido”, narró.
De acuerdo con su testimonio, la acusación correspondía a un supuesto fraude presentado por una persona que, según dijo, nunca se presentó a ratificar la denuncia ni acudió a la audiencia judicial. “La persona que supuestamente me denuncia es prácticamente un fantasma. No participa en ningún acto procesal y aun así lograron que me detuvieran”, afirmó.
El dueño de Vanguardia sostuvo que el caso evidencia la existencia de una presunta red de fabricación de denuncias dentro del sistema de justicia de Nuevo León, utilizada para presionar o extorsionar a personas consideradas “incómodas”. “Hay toda una industria: si alguien tiene un problema mercantil o una revancha política, inventan una denuncia penal y, ya dentro del penal, empieza la extorsión. Yo me sentía secuestrado”, declaró.
Castilla también reveló que su captura habría implicado un despliegue inusual de elementos policiacos. “Había policías en las tres terminales de Monterrey, en filtros y salas. Fue un operativo para detenerme”, señaló.
Aunque evitó dar nombres, el empresario apuntó que detrás de su detención hay actores políticos a los que su medio habría incomodado. Precisó que, por recomendación de su equipo legal, por ahora no puede abundar en detalles, pero adelantó que se emprenderán acciones legales por lo ocurrido.
Comparó el caso con prácticas del pasado en las que se utilizaban órdenes de aprehensión fabricadas para forzar negociaciones o despojos, Castilla indicó que ese modus operandi “sigue vigente”.
El periodista adelantó que conforme avancen los procesos legales dará a conocer más detalles sobre lo que calificó como una grave violación a sus derechos y a la libertad de prensa en México.