Colima, México, Avanzada (16/12/2025).- De acuerdo con información publicada por Reforma, los responsables del atentado con un carro bomba perpetrado el sábado pasado en pleno centro de Coahuayana lograron evadir los controles de seguridad instalados en ese municipio limítrofe con Colima, pese a la operación de cinco Bases de Operaciones y al reforzamiento de la presencia de fuerzas federales y estatales como parte del llamado Plan Michoacán.
El movimiento de personas armadas que culminó en la explosión, con un saldo de cinco personas muertas, pasó desapercibido para las Bases de Operaciones desplegadas en la zona, cuyos integrantes cuentan incluso con apoyo tecnológico como drones y sistemas antidrones, según fuentes castrenses citadas por el diario nacional.
El reforzamiento militar en Coahuayana incluye tres equipos del 65 Batallón de Infantería y dos más de la Guardia Nacional (GN). Este despliegue no solo busca contener la violencia, sino también inhibir el suministro de precursores químicos que ingresan por el puerto de Manzanillo y son utilizados para la elaboración de metanfetaminas y cristal en regiones de la Tierra Caliente.
Reforma señaló que Coahuayana es considerado un punto logístico estratégico para las organizaciones criminales, debido a su ubicación: se encuentra a unos 100 kilómetros de Manzanillo y a aproximadamente 50 kilómetros de Aquila, considerada la puerta de entrada a la Tierra Caliente, donde opera la 483 Compañía de la Guardia Nacional, instalada en la comunidad de Maquili. Además, el municipio está a unos 200 kilómetros de Tepalcatepec, otro enclave del crimen organizado.
El mismo periódico nacional explica que las autoridades investigan una pugna entre grupos criminales por el control del trasiego de precursores químicos provenientes del puerto colimense. Fuentes militares advierten que la implementación del Plan Michoacán, iniciada en noviembre pasado, terminó por atomizar a las organizaciones delictivas en la entidad, generando una reconfiguración violenta de los liderazgos regionales.
Tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, en la zona aguacatera se reportó una fragmentación del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), incluso con la ruptura de una de sus alas aliadas con Los Viagras, con quienes mantenía acuerdos en la Tierra Caliente.
Reforma señaló que fuentes de seguridad advirtieron que el llamado Plan Michoacán no contemplaba una pacificación integral ni la intervención de todas las regiones del estado, una limitación que, aseguran, también se replica en los planes de seguridad implementados en Zacatecas, Sinaloa y Guanajuato, los cuales no están diseñados para despliegues táctico-operativos de gran alcance.
Tras el atentado, habitantes de la región Costa-Sierra michoacana realizaron una manifestación pacífica frente a la sede de la Policía Comunitaria. Vestidos de blanco, con flores en las manos y consignas por la paz, exigieron a las autoridades frenar la narcoviolencia que derivó en el ataque con explosivos.