Malas Compañías
Autor: Mario Alberto Solís Espinosa.
Apenas se entregó el Primer Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2024 a la Cámara de Diputados y el gobierno del estado de Colima ya presenta observaciones en el ejercicio de los recursos públicos, por irregularidades que no se pudieron solventar en su momento.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) requirió a las autoridades estatales la aclaración sobre el destino de alrededor de 20 millones de pesos del Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM), mismo que se utiliza para programas de asistencia social e infraestructura educativa.
El máximo órgano fiscalizador del país detectó que el año pasado, en Colima se entregaron dotaciones alimentarias a personas que ya habían sido reportadas como fallecidas por la Secretaría de Salud; además de que se otorgaron apoyos asistenciales a beneficiarios que en realidad no existen.
Aunque no deja de ser significativa, la cifra observada en este primer paquete de auditorías es apenas un porcentaje mínimo del monto total que debe aclarar el gobierno de Indira Vizcaíno Silva por las probables irregularidades en el ejercicio de los recursos federales desde 2021.
De acuerdo con la propia Auditoría Superior de la Federación, la presente administración estatal acumula observaciones por 2 mil 321 millones de pesos, debido a posibles irregularidades en el manejo de recursos que sobre todo corresponden a participaciones federales, salud y seguridad.
En los ejercicios 2021, 2022 y 2023, el estado de Colima se mantuvo entre las cinco entidades con un mayor porcentaje de recursos observados por posibles anomalías, respecto al total de los montos fiscalizados por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Por ejemplo en 2023, la ASF requirió al gobierno del estado de Colima explicaciones sobre el uso de más de 141 millones de pesos, correspondientes al Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública; así como de 86 millones de pesos que recibió por concepto de Participaciones Federales. También se encontraron anomalías en 41 millones utilizados para la rehabilitación del Parque Arqueológico La Campana.
En 2022, el máximo órgano fiscalizador determinó posibles irregularidades en 344 millones 686 mil pesos correspondientes al rubro de Participaciones Federales; además de que pidió aclaraciones sobre el uso de casi 39 millones destinados a diferentes programas del sector salud ese año.
Mientras que en 2021, las auditorías federales practicadas en la entidad determinaron que el gobierno del estado de Colima utilizó de manera posiblemente irregular más de 125 millones de pesos correspondientes al Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA).
Los anteriores casos ejemplifican los constantes señalamientos en torno al uso de los recursos públicos. Es decir que sí existe un trabajo de fiscalización realizado desde el ámbito federal, toda vez que la instancia local es prácticamente inexistente desde hace varios años.
Sin embargo tales auditorías se quedan en el limbo, nunca concluyen, nadie reintegra los recursos que fueron utilizados de manera anómala y por supuesto, ningún funcionario enfrenta procesos administrativos o judiciales por su actuación fuera de la norma.
En Colima son miles de millones de pesos los observados por la Auditoría Superior de la Federación, no solamente al gobierno de Morena en funciones, sino también a los de Silverio Cavazos Ceballos, Mario Anguiano Moreno y por supuesto, Ignacio Peralta Sánchez.
No obstante, tales recursos nunca retornan a las arcas públicas, es dinero que ya se perdió, pues cuando los informes de auditorías llegan a la Cámara de Diputados son congelados, destinados a los cajones más oscuros; a ningún partido representado en el Poder Legislativo le conviene que las auditorías concluyan con sanciones y reintegros, se quedarían sin gobernantes y sin los recursos que obtienen a través del uso discrecional de los presupuestos.
Ante esa cadena de corrupción y complicidades solo queda la denuncia pública, el registro para la historia, la terca memoria que tiene bien claro que estos de ahora adolecen los mismos vicios que fueron señalados ayer, solo cambia la nomenclatura y los personajes que acceden a los beneficios del poder.
BREVE HISTORIA PARA CAMILA. La princesa casi cumple un mes en otro país; se ha dedicado a trabajar y conocer personas. Todos los días me cuenta su cotidianidad y las cosas que va descubriendo. Además de extrañar a los suyos (no me los dice pero yo lo supongo), lo que más le hace falta es la comida, pues afirma que por aquellas latitudes todo le sabe muy artificial. Supongo que a su regreso, tendrá bien merecidas unas carnitas de San Andrés o unos tacos al vapor de nuestro Zapotlán. Ya falta menos y eso me alegra bastante.