El nuevo procedimiento obliga a informar electrónicamente cómo se calculó el valor de los productos que ingresan al país; no representa un impuesto adicional.
Colima, México, Avanzada (30/09/2026).— Este miércoles concluye el plazo otorgado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) para adoptar la Manifestación de Valor Electrónica, un trámite que deberán cumplir quienes introduzcan mercancías al país, incluidas las operaciones realizadas por la Aduana de Manzanillo.
En términos sencillos, la manifestación de valor es el documento mediante el cual el importador explica cuánto costó la mercancía y qué conceptos fueron considerados para determinar su valor en aduana. Este cálculo sirve como base para establecer los impuestos y demás contribuciones que deben pagarse por la importación.
El cambio no crea un impuesto ni aumenta por sí mismo el costo de las mercancías. Lo que modifica es la forma de presentar la información: el procedimiento deja de depender del esquema tradicional y pasa a realizarse electrónicamente mediante la ventanilla federal de comercio exterior.
Entre los datos solicitados se encuentran el Registro Federal de Contribuyentes del importador, la identificación de los pedimentos, el método utilizado para determinar el valor de la mercancía, el tipo de cambio y gastos como transporte, seguros, comisiones y otros conceptos relacionados con la operación.
El SAT y la ANAM habían ampliado hasta el 30 de septiembre el periodo de preparación para que importadores, agencias aduanales y demás usuarios adecuaran sus sistemas y se familiarizaran con el nuevo esquema. Hasta la mañana de este miércoles no se había localizado una nueva prórroga oficial.
Las autoridades establecieron algunas facilidades: determinados documentos de transporte, certificados de origen y garantías no deberán transmitirse nuevamente cuando ya estén incorporados al pedimento. También podrá presentarse la información general de los contratos asociados sin remitir cada contrato completo.
La disposición tiene especial relevancia para Manzanillo, donde opera el principal puerto comercial del país. Cualquier problema técnico, error en la información o falta de preparación de los usuarios podría repercutir en los tiempos del despacho de las mercancías, aunque hasta el momento las autoridades no han informado oficialmente sobre retrasos o incidencias en la aduana local.