Un operativo de fuerzas federales y estatales en la zona Centro de Guerrero derivó en bloqueos, agresiones contra uniformados, daños a vehículos oficiales y detonaciones de arma de fuego; cuatro personas resultaron heridas.
Guerrero, México, Avanzada (18/09/2026).- Un operativo de seguridad realizado en los municipios de Quechultenango y Mochitlán, en la zona Centro de Guerrero, terminó el jueves con la retención y desarme de 29 elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal, además de bloqueos carreteros, daños a vehículos oficiales y el incendio de una patrulla.
De acuerdo con las autoridades, los elementos realizaban un recorrido de rutina como parte de las Bases de Operaciones Interinstitucionales (BOI), cuando fueron interceptados por decenas de personas encapuchadas en Quechultenango.
Los civiles, algunos de ellos armados con palos, machetes y varillas, agredieron a los uniformados y los obligaron a ingresar al gimnasio municipal, utilizado también como comedor comunitario. Los elementos fueron desarmados y permanecieron retenidos hasta alrededor de las seis de la tarde.
Durante los disturbios, una patrulla de la Guardia Nacional que se encontraba estacionada afuera del inmueble fue incendiada, mientras que otros vehículos oficiales resultaron dañados.
Ante la situación, un segundo convoy integrado por elementos del Ejército, la Guardia Nacional y la Policía Estatal salió de Mochitlán para apoyar a los agentes retenidos. Sin embargo, al llegar al crucero de Zacatzonapa, a la salida de Mochitlán, encontraron un bloqueo instalado por encapuchados que impedía el paso hacia Quechultenango.
La vía también fue bloqueada en otros puntos con camiones de pasajeros y vehículos particulares. En videos difundidos durante la jornada se observan momentos de tensión y se escuchan detonaciones de arma de fuego, mientras algunas personas pedían que dejaran de arrojar piedras contra los agentes.
De manera preliminar, cuatro personas resultaron heridas por disparos durante los enfrentamientos. También se reportaron una patrulla calcinada, tres vehículos oficiales dañados y siete urvans con impactos de arma de fuego.
Los disturbios se produjeron después de un operativo realizado en las instalaciones de Seguridad Pública municipal, donde fueron detenidos alrededor de 17 policías municipales, señalados de manera preliminar por su presunta relación con grupos delictivos. Hasta el momento, las autoridades no han informado oficialmente sobre la situación jurídica de los agentes.
Los bloqueos y enfrentamientos provocaron el despliegue de refuerzos desde Chilpancingo hacia Quechultenango desde aproximadamente las 14:30 horas, además del sobrevuelo de helicópteros militares y de la Policía Estatal.
Finalmente, tras una negociación encabezada por el subsecretario de Gobierno de Guerrero, Francisco Rodríguez Cisneros, con los presidentes municipales de Mochitlán, Gerardo López, y de Quechultenango, David Astudillo, se permitió el paso del convoy y fueron liberados los 29 elementos retenidos.
Rodríguez Cisneros sostuvo que el personal de seguridad se encontraba realizando un recorrido de rutina, similar a los patrullajes que las BOI llevan a cabo diariamente.
El episodio tiene como antecedente otro hecho ocurrido en febrero de 2022 en la misma región, cuando pobladores retuvieron a militares y policías. En aquella ocasión, los elementos fueron liberados después de la firma de una minuta en la que se acordó reforzar los patrullajes, aunque con el acompañamiento de policías comunitarias.
*Imagen tomada de redes sociales.