Malas Compañías
Autor: Mario Alberto Solís Espinosa.
El autodenominado gobierno de la transformación en Colima ha mostrado un enorme desprecio por la transparencia y la rendición de cuentas desde su arribo al poder, en 2021. En ese contexto de opacidad institucional, resulta muy lógico que desde el Congreso del Estado se proponga la desaparición del órgano autónomo que garantizaba el derecho a la información.
Desde el pasado 29 de mayo, la mayoría de Morena y sus aliados en el Poder Legislativo presentaron una iniciativa de reforma constitucional en materia de acceso a la información pública y protección de datos personales, misma que en esencia propone la extinción del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información del Estado de Colima.
Con todas sus limitaciones, ese organismo representaba la única instancia con que contaba el ciudadano para ejercer el derecho a la información y acceder a los acervos documentales que generalmente las autoridades ocultan del escrutinio público.
El Instituto de Transparencia funcionó como un dique a las tentaciones de funcionarios que se sienten cómodos lejos del escrutinio social, ya sea por su incapacidad para el cargo o en los casos más extremos, por su complicidad en actos de corrupción.
Los diputados oficialistas proponen, en su iniciativa de reforma constitucional, la desaparición del órgano autónomo para que sus funciones las asuma la Contraloría General del Estado, es decir que esa dependencia sea la responsable de garantizar el acceso a la información del Poder Ejecutivo y los 10 ayuntamientos.
Dicho planteamiento resulta un contrasentido, contrario a la lógica. La Contraloría General no es autónoma sino una dependencia supeditada al gobierno estatal y por lo tanto, sus decisiones evidentemente tendrán que ser avaladas por la titular del Poder Ejecutivo.
¿Cuál será la postura de la Contralora General cuando un ciudadano solicite información sensible o que pueda comprometer a su superiora jerárquica, en este caso la gobernadora Indira Vizcaíno Silva?, ¿protegerá la instancia garante al solicitante o a la funcionaria?
Lo cierto es que la transparencia, la fiscalización y la rendición de cuentas viven tiempos difíciles. La opacidad gubernamental en el actual régimen no difiere mucho de la que enfrentaban ciudadanos y periodistas durante los tiempos más oscuros del prianato.
El acceso a la información, el ejercicio de la crítica y la libertad de expresión son derechos que incomodad a la cúpula gubernamental, los consideran peligrosos y contrarios a sus intereses, por eso buscan limitarlos desde el texto constitucional, aprovechando mayorías sumisas en el Poder Legislativo.
La extinción del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información es un evidente retroceso que conculca derechos fundamentales de los colimenses, una medida tan arbitraria que la reforma constitucional propuesta por Morena y sus aliados en el Congreso local no contiene un solo argumento, solo que se trata de una réplica de la medida adoptada a nivel federal con el Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI), como si eso fuera suficiente.
El régimen morenista pretende la instauración de un pensamiento único y una realidad uniforme, sin disensos, para ello, es necesaria la desaparición de instituciones que, al menos en el papel, garantizan las libertades de los ciudadanos y el ejercicio de los derechos.
La extinción del órgano de transparencia es una vuelta al pasado, una medida más que busca la concentración del poder en manos de unos cuantos, quienes por cierto no entienden que la política es cíclica y que eventualmente esta nueva configuración de gobernantes omnipotentes, beneficiará a otros que esperan su turno, pues nada dura para siempre.
BREVE HISTORIA PARA CAMILA. La princesa ya está en el vecino país, lejos de casa y viviendo su primera experiencia por su cuenta. Es duro estar sin ella, pero no hay mucho que decir; la exmoconeta, ahora convertida en audaz jovencita, está viviendo su propia vida, recorre el camino que decidió construir y ante esa ley natural, los padres solo podemos conformarnos. Solo espero que en estas semanas aprenda que todo es posible, sea feliz y no ceda a la nostalgia.