Columna
El Puercoespín
Desde 2016 hasta 2023 (con la excepción de 2021) en términos absolutos han venido aumentando los homicidios de mujeres en el estado de Colima y la tendencia ha sido consistentemente al alza.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Colima, a lo largo de 2023 se contabilizaron 134 víctimas femeninas privadas de la vida en Colima –25 más que las 109 registradas el año previo–, que constituye la cifra más alta desde que se tiene registro en la historia de la entidad. De los 134 21 casos fueron tipificados como feminicidios y 113 como homicidios dolosos de mujeres, entre ellas dos menores de edad.
Los datos de 2023 colocaron de nuevo a Colima en el primer lugar nacional en feminicidios, con una tasa de 4.13 casos por cada cien mil mujeres, seguido de Morelos con 3.79, Campeche con 2.83, Nuevo León con 2.19 y Chihuahua con 2.08, de acuerdo con las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) en el lapso de enero a noviembre de 2023.
La misma fuente ubicó a Colima también en el primer lugar nacional en homicidio doloso de mujeres en ese periodo, con una tasa de 25.75 casos por cada 100 mil mujeres, seguido por Baja California, con 11.98; Guanajuato, con 10.95; Chihuahua, con 9.54, y Morelos, con 9.42.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Colima, en 2023 hubo en Colima 212 mujeres desaparecidas, de las que sólo 76 fueron localizadas con vida, nueve fueron encontradas muertas y en el caso de 127 aún se desconoce su paradero. Así lo consigna Pedro Zamora en su reportaje Los feminicidios en Colima se disparan en 2023; suman 134 víctimas,publicado en la revista Proceso.
Las cifras completas de la inseguridad en Colima en 2023 son: 777 hombres asesinados; 12 menores ejecutados; 41 policías abatidos en el cumplimiento de su deber; 41 embolsados y encobijados; 679 desaparecidos en total; 93 fosas clandestinas; 6 mil 298 robos; 76 privaciones ilegales de la libertad y; 118 extorsiones.
Las cifras en seguridad del gobierno de Indira son desastrosas, particularmente las relativas a la violencia contra las mujeres, eso llama poderosamente la atención en un gobierno que dijo en campaña que es tiempo de las mujeres. ¿Se referían a tiempo de morir? En un giro involuntario de humor negro.
El gobierno de la Vizcaíno es un paradigma, a nivel nacional, de los gobiernos encabezados por mujeres que han provocado la creciente decepción de sus votantes y particularmente de las mujeres que, lucharon y siguen luchando, por gobiernos encabezados por mujeres como una fórmula de reivindicar la equidad de género en el ejercicio del poder político.
He observado, en los contextos nacional y local, que las feministas tienen como objetivo político ser representadas por mujeres libres. Libres para poder defender a las mujeres, sin que les importe que algún partido político que las postuló se ofenda por accione afirmativas de género, es decir, a favor abiertamente por las mujeres.
Sueñan con mujeres gobernantes que libremente expliquen a sus gobernados (sin distinción de género) los porqués por haber tomado una determinada postura política.
Infiero que sueñan con gobernantes mujeres libres que hablen sin discursos escritos por los líderes hombres de sus partidos.
Sueñan con mujeres libres al frente de gobiernos y con ideas de género que al defender a las mujeres defiendan también a los entes más vulnerables de la sociedad.
Concluyo que tienen estos sentimientos porque, lamentablemente, a nivel nacional ninguna gobernadora, de ningún partido, ha encabezado ni han intentado un gobierno con perspectiva de género.
Todas, sin excepción, ni de Morena ni del Prian, han intentado un gobierno de mujeres. Todas se han comportado tan mediocres, ineptas y corruptas como los hombres.
La publicación el día de ayer de un estado de cuenta del Ayuntamiento de Manzanillo, fechado el cinco de enero de 2024, de la banca de desarrollo, BANOBRAS, donde se observa un pago adelantado de un poco más de 6 millones 500 mil pesos, poniendo su saldo en cero con la institución, habla muy bien de la administración de una mujer como Griselda Martínez Martínez que, con hechos, pone en alto el prestigio de las mujeres en su cualidad de buenas administradoras y honradas.
Actos como los de la presidenta municipal pone fúricos a los hombres corruptos de las viejas políticas del Prian y a los miembros del gobierno de Indira porque el contraste entre un gobierno municipal eficiente con un gobierno estatal desastroso es grande.
Las mujeres son buenas administradoras, Griselda lo está demostrando.
Griselda Martínez está demostrando con su eficiente admiración del puerto que un gobierno con perspectiva de genero es posible, además exitoso.
Indira es una pésima gobernadora, también lo está demostrando sus resultados. Sus cifras en seguridad así lo acreditan.