Columna
El puercoespín
Los trabajadores del Instituto Estatal para la Educación de los Adultos están desesperados porque los funcionarios de esta institución son autoritarios, prepotentes, injustos e insensibles con sus demandas de carácter laboral y económica. Y los trabajadores tienen razón.
Para ellos la solución se daría con la salida del director Marco Antonio Rodarte Quintana, pues este individuo desde su nombramiento, hace año y medio, no se ha reunido con los trabajadores para elaborar y concertar un plan de trabajo, además de las 46 plazas comunitarias existentes, que laboran en los centros de estudio para los educandos, solo tiene funcionando unos cuantos y no le importa repararlos. También se quejan de que no contesta ni cumple compromisos aun cuando los compromisos son firmados. Tiene el Instituto en la incuria: congela personal, discrimina y hostiga a todo el personal.
El problema se remonta a 23 años cuando los trabajadores tenían salarios muy bajos y la federación no tenía capacidad para aumentar sus percepciones salariales, por tanto, se buscó una solución alternativa y ésta se dio negociando con el gobierno estatal, cuando su titular era Fernando Moreno Peña, entonces se logró no un aumento directo al salario que impactaría en su jubilación, sino solamente en las prestaciones, pero que finalmente significaba un avance en las condiciones laborales de los trabajadores, dichas prestaciones consistían en: estímulos por logro de metas de técnicos docentes; estimulo por calidad a trabajadores administrativos de las cuatro coordinaciones de zona; nivel salarial y; bonos por 10 años de servicio y sucesivamente en adelante el impacto por quinquenios hasta los 30 años de servicio.
Desde 2021 se adeudan ya a los trabajadores los estímulos por logro de metas de técnicos docentes y estimulo de calidad administrativos de las 4 coordinaciones de zona. Y se les está amenazando con no pagarles las nivelaciones y los quinquenios.
Las anteriores prestaciones fueron pactadas solo de palabra (año 2000), pero en el 2016 se formalizó el pacto laboral por Acuerdo del Congreso del Estado, por consecuencia, dicho Acuerdo aparece todos los años, desde entonces, en el presupuesto de egresos. Lo cual significa que el dinero llega puntualmente al Instituto y los directivos no lo hacen llegar a los trabajadores de base y presumiblemente, según los inconformes, dicho recurso fue repartido entre los trabajadores de confianza, ya que, mientras los trabajadores de base cobran entre 800 y 1,100 pesos mensuales, los de confianza cobran entre 4,000 y 11,000 pesos mensuales.
Los trabajadores se están manifestando públicamente, pues ven en los funcionarios abuso y saqueo de los recursos del IEEA.
Su percepción, y sospecha fundada, es que todos los funcionarios están actuando de manera concertada -entre todos los directivos-, por tanto, para los trabajadores la solución es que todos se vayan para que el Instituto vuelva a funcionarios como en sus mejores tiempos.
Piden adicionalmente, por tanto, la destitución del jefe de administración y finanzas Luis Armando León Novela y el jefe de planeación Roberto Carlos Godínez Pérez que solo buscan no pagar los compromisos, además son prepotentes con los trabajadores y la jefa de recursos humanos Guillermina López Palacios es grosera, burlesca, se equivoca mucho y no resuelve nada…y, dicho sea de paso, tiene una denuncia en el comité de ética y nada pasa.
¿Será que Indira está haciendo un cochinito con los dineros de los trabajadores del IEEA para su campaña?
¿Será que el IEEA es otra caja chica para amarrar la campaña presidencial de su corcholata favorita?