Columna
El puercoespín
Tanto el partido Morena y sus aliados, así como la coalición Va por México están metidos al 100 % en la sucesión presidencial y la violencia en el país, producto de su incapacidad de ver por el bienestar de la nación, no dan tregua a los ciudadanos; luego entonces, los habitantes somos rehenes de sus irresponsabilidades políticas.
Va por México decidió politizar el tema porque, según sus cálculos políticos, esto le redituará votos en la próxima elección. La politización del tema no tiene marcha atrás.
Cuando menos desde hoy hasta el primer domingo de junio de 2024 el tema continuará politizado, por tanto, esas son malas noticias para el país.
Ni las corcholatas de Morena ni los precandidatos de Va por México en este periodo especial que se ubica en algo que podemos llamar pre pre campañas abordarán el tema de la seguridad con serenidad y seriedad política. Los militantes de Va por México aplaudirán todos los giros publicitarios que propagandicen los pre candidatos de su coalición y, a su vez, los partidarios de Morena defenderán las estrategias implementadas por el Gobierno de México. Ambos, en ningún momento, propondrán ningún proyecto alternativo o estrategia alternativa, solo usarán el problema con fines políticos-propagandísticos.
No les importa hacia donde se enfila el país, ellos, –Va por México- están desacreditando al gobierno a partir de la nota roja y la estadística producidas por el crimen organizado. Lamentablemente a Va por México no le interesa proponer políticas de Estado para enfrentar el problema solo está focalizada en obtener la mayor rentabilidad política del problema que lastima día a día a millones de mexicanos.
Los candidatos de Morena tampoco han abordado el tema. No está en su estrategia política utilizar la elección primaria como una oportunidad para corregir lo que no funcionó y relanzar una estrategia más efectiva y de resultados tangibles.
El día de ayer asesinaron a Hipólito Mora en La Ruana, municipio de Buenavista, en Michoacán. Su asesinato provocó infinidad de comentarios en las redes a favor y en contra de las políticas de seguridad del Gobierno de México.
Uno de esos comentarios vino del narcotraficante Felipe Calderón que dice textualmente: “Último mensaje de Hipólito Mora. Reclama el abandono de las autoridades, que han dejado a las poblaciones en manos de los criminales. Hoy lo asesinaron. Cobardes!
Una navegantes de las redes le contestó en forma contundente: “Desvergonzado, tú fuiste el que inició la guerra fratricida en Michoacán, ¿se te olvida que quedó documentado tus nexos y de tu hermana con la TUTA?
Se te olvida que en tu sexenio se multiplicaron los grupos delincuenciales? ¿Se te olvida que tu secretario de Seguridad Genaro García Luna es un narco?”
Una ciudadana puso en paz a un ex presidente con un solo tuit.
Pero lo grave es que la sociedad política, tanto la que está en el gobierno, como de la oposición, olvidan que tienen una responsabilidad con un país mucho más allá de los colores partidaristas.
Lo cierto es que todos descompusieron al país y les resulta muy cómoda y benéfica esta descomposición porque al parecer la oposición se sientes beneficiada con el desorden e inseguridad que priva en el país. La oposición celebra y aplaude la nota roja, los morenistas –sus gobiernos locales- actúan con frivolidad e indolencia.
La oposición del Prian olvida que cuando fueron gobierno propiciaron el crecimiento del crimen organizado y elevaron los grados de penetración del Estado por los criminales.
Morena y sus gobiernos locales ha continuado con esta inercia dejando la mayor carga en el Gobierno de México.
Cada día se va imponiendo la necesidad de la colaboración de toda la sociedad política para enfrentar al crimen organizado. La defensa política de oposición del crimen organizado y de la corrupción debe cesar. Personajes como Francisco García Cabeza de Vaca deben de ser expulsados de la participación política. La oposición debe dejar de abanderar todas las causas de los criminales y dejar de apoyar al Poder Judicial para poder aplicar políticas de seguridad efectivas y abatir la impunidad.
Un pacto nacional es la solución y, en este pacto nacional, deben de concurrir todas las fuerzas políticas porque en esta disputa politizada de la seguridad pública será imposible combatir a los criminales, porque mientras tengan éstos apoyo político pervivirán amparados por la impunidad que les brindan los políticos.
Mientras los políticos apoyen a los criminales no habrá paz en el país. La oposición tiene la palabra.
De hoy hasta el primer domingo de junio de 2024 es prácticamente impensable un pacto nacional de paz, será hasta después de esa fecha que se podrá pensar en la verdadera paz del país.
Mientras tanto la guerra en las calles continuará porque los políticos son los principales alentadores, ellos y nosotros los ciudadanos, lo sabemos.
Los ciudadanos tenemos la palabra, mientras más presión impongamos los ciudadanos obligaremos a pactar un gran acuerdo nacional para la paz. Los criminales deben de ser aislados. Sin el apoyo de los políticos los criminales no son nada.