Escribe Claudia Gabriela Aguirre Luna
Alas de Transformación
En días pasados se dio a conocer que algunos alcaldes de la entidad se reunieron para solicitar al Congreso del Estado la posibilidad de reducir mediante un decreto las aportaciones que obligadamente tienen que cubrir al Instituto de Pensiones de los Servidores Públicos del Estado (IPECOL).
Dicha medida se vislumbra sumamente complicada, pues debemos recordar las malas finanzas por las que está pasando el IPECOL.
Las razones de esta crisis van desde que no todos los sujetos obligados cumplen al 100% con entregar las aportaciones que se le descuentan a los trabajadores, hasta el desvió de más de 200 millones de pesos que realizó la administración estatal presidida por el Lic. José Ignacio Peralta Sánchez y de la cual existe una denuncia.
A mayor abundamiento y acorde a la información que contiene la página de transparencia del IPECOL, al 27 de marzo de 2023, el cumplimiento del Gobierno del Estado con dicho instituto era de apenas el 55%. En este punto bien vale la pena hacer un llamado al INFOCOL para que revise la página de transparencia del IPECOL dado que mucha información no se encuentra debidamente actualizada (misteriosamente).
Sea como sea, la falta de liquidez del IPECOL provoca que el instituto no tenga la liquidez presupuestaria suficiente para realizar préstamos y cubrir los servicios médicos a los trabajadores aun cuando es su derecho.
Este es quizá uno de los puntos más delicados que afectan a los trabajadores, quienes no terminan de entender cómo es posible que no puedan disponer de “prestamos” realizados con “su propio dinero”, pues se supone que estas erogaciones son financiadas con los montos que tienen ahorrados.
No se diga temas como servicios médicos, seguros y medicamentos en la farmacia del SNTE, tópicos que generan molestia en el magisterio al tratarse de conquistas sindicales que se han visto menguadas cada vez más debido a anteriores líderes sindicales agachones, mediocres y pusilánimes que prefirieron asegurar su “hueso político” antes que defender a sus agremiados, error que esperamos no cometan los nuevos liderazgos.
Estaremos al pendiente de cómo se resuelve dicho asunto, pues no es de extrañarse que no tomen una decisión pensando en el bienestar de los trabajadores más desfavorecidos, ya sabemos que esta administración se caracteriza por solo ver sus intereses, debido a que hasta ahorita va muy poco avance sobre el juicio de los responsables del desvió de dinero de dicha institución, así como, sin saber nada de quienes estaban al frente de dicho instituto y rehuyeron de su responsabilidad sobre realizar las acciones pertinentes para lograr el cobro de las deudas de los sujetos obligados, que prestos realizan retenciones a los trabajadores pero no las entregan al IPECOL; debemos recordar que la Ley General de Responsabilidades Administrativas ya contemplan sanciones contra las “omisiones” de los funcionarios públicos.
¡Ya basta de abusos!