Columna
El puercoespín
“Perdóneme pero “el pueblo” no existe. Lo que existen son sociedades diversas. Y las sociedades siempre tienen conflictos. Las elecciones son el único mecanismo para resolver conflictos que involucra a todos. La democracia es paz social sin represión.” Comentó en su cuenta de Twitter Ciro Murayama, el nuevo ideólogo de la derecha mexicana. (26 de marzo de 2023).
En tiempos de Peña Nieto, un 12 de diciembre de 2013, en una sesión caótica, la Cámara de Diputados aprobó la reforma energética, con apoyo de 354 legisladores del PRI, PAN, PVEM y Nueva Alianza. Se habían dispensado todos los trámites en las dos cámaras federales y pasó por todos los congresos locales en un día. La Suprema Corte jamás objetó la reforma energética de Peña Nieto.
Hoy uno de los personeros de la derecha dice en un tuit: “La dispensa de los trámites legislativos para aprobar el Plan B en Cámaras de Diputados fue inconstitucional al violar el procedimiento legislativo,”
Otro de sus personeros agrega “Que gran mensaje están enviando los ministros de la SCJN a la mayoría parlamentaria de Morena y sus aliados: No porque tengan la mayoría significa que van a imponer sus votos y violar los procedimientos legislativos.
Tienen que respetar la Constitución, leyes y reglamentos; además de garantizar la deliberación democrática.”
La derecha fiel a su ideólogo del momento Cirio Murayama, en los hechos. está demostrando que el pueblo no le importa, el pueblo no existe solo existen ellos, sus privilegios y sus intereses.
En el 2013 y en muchas, muchísimas otras ocasiones, han violado los procedimientos para imponer sus leyes y privilegios. Lo que hicieron, por ejemplo, el 12 de diciembre de 2023, es perfectamente legal para ellos, aun cuando se hayan violado la Constitución, las leyes secundarias y reglamentos. En pocas palabras la ley se puede violar siempre y cuando los favorezca y sirva para mantener sus privilegios sobre la mayoría de los ciudadanos.
Según ellos y su ideólogo la sociedad o pueblo solo existe para emitir su voto y un voto a favor de ellos porque un voto en contra no vale.
El pueblo para ellos no existe porque solo ellos existen y así Morena tenga la mayoría de votos Morena y sus votos no sirven para nada porque México y sus recursos son de ellos y de nadie más.
La SCJN se ha asumido como el gran legislador y el gran juzgador al mismo tiempo. Por la forma en que se desechó el Plan B electoral al Poder Judicial solo le alcanzó para decir que se violaron los procedimientos, no entran en fondo del asunto, pero sí le niegan al Poder Legislativo su capacidad soberana para legislar y el Poder Judicial se arroga está facultad porque para ellos el pueblo no existe. No cabe duda que Ciro Murayama es un gran ideólogo.
Esta lucha se dan en la desesperadas acciones de la derecha por conservar su poder perdido en las urnas y que saben que volverán a perder en las próximas elecciones de 2024, cuando menos estas acciones así lo muestran.
La derecha y la SCJN están cambiando los pesos por tostones. Podrán haber ganado estas batallas al superponerse a los poderes Legislativo y Ejecutivo, pero al politizarse demasiado el Poder Judicial está perdiendo la guerra política a mediano y largo plazos.
El Poder Judicial se está aislando de la sociedad, y ellos lo saben, pero su apuesta es cortoplacista, y fieles a la ortodoxia de la disminución del poder del presidente en los dos últimos años de su gobierno, actúan suponiendo un Ejecutivo débil por tradición histórica. Error, los tiempos son distintos y México está a punto de enfrentar una sucesión donde el presidente tendrá muchísimo más poder del que la derecha imagina, si antes el poder del presidente declinaba en forma natural en los dos últimos años, en estos tiempos inéditos –por las nuevas formas y actores- el presidente actual terminará su sexenio con un fuerte poder político derivado del buen comportamiento de la económica y de un contexto internacional inestable y lleno de incertidumbre que México no está importando a su realidad interna.
El otro gran actor será el pueblo mismo que, la derecha niega, pues la alta politización de la sociedad demandará elecciones primarias más democráticas y participativas que por lo que observamos ni Morena ni la oposición están dispuestos a realizar.
Morena se está centrando en unas primarias simuladas a través de las famosas encuestas, derivadas de la incapacidad política de su organización para procesar elecciones primarias ordenas y en unidad.
Por su parte la oposición no está dispuesta a realizar elecciones primarias porque no le interesa promocionar las participaciones del pueblo porque no le concede personalidad política y en segundo lugar porque hacerlas, en forma táctica, puede convertirse en un mal precedente y ejemplo para futuras elecciones primarias y constitucionales, así lo ponderan ellos.
La SCJN decidió negar la existencia del pueblo porque se saben miembros de una élite de sinvergüenzas al servicio de otros más duros y siniestros.
Para su desgracia el pueblo sí existe y en el 2024 dará muestras concretas de su existencia y la SCJN será objetivo de estas muestras por venir.
La SCJN es un ente político de lo más despreciable y podrido de la sociedad política mexicana. Grandes cambios se avecinan en México. Sus inmediatas y pírricas victorias serán el principio del fin de un poder abusivo, corrupto y servil a una clase política dura y siniestra.
El pueblo no existe dice la oligarquía en voz de Ciro Murayama y en actos concretos de la SCJN, pero en los actos políticos el pueblo se hará sentir y será un fantasma, un fantasma que está recorriendo el país entero, el fantasma de la utopía de la democracia.
*Fotografía tomada de la red social del presidente Andrés Manuel Lopez Obrador.