Columna
El puercoespín
Ahí la espero con el Ejército…
Los hipócritas de derecha, en privado, son unos apasionados partidarios de los militares y su uso político para reprimir a quien sea necesario para mantenerse en el poder o simplemente para usarlos como una amenaza, es decir, son partidarios de un régimen de terror.
La militarización que dicen combatir actualmente es una mera fantochada. En el fondo son unos autoritarios que no lo piensas dos veces si se trata de usar al Ejército para reprimir.
Así lo documentan los testimonios de Elba Esther Gordillo en una carta enviada al presidente de la República, en el texto, Elba Esther Gordillo recordó que formó parte del movimiento de maestras y maestros que en 2011 exigieron la renuncia de Miguel Ángel Yunes Linares de la dirección del Issste tras ser acusado de malversaciones de fondos. Bajo esa línea, la lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) relató que el entonces mandatario por el Partido Acción Nacional (PAN) respondió con una amenaza tras notificarle el motivo y las exigencias de aquella lucha.
“Cuando me comentó (Felipe Calderón) que ‘Yunes estaba haciendo bien su trabajo’ no me dejó más alternativa que advertirle que tomaríamos las instalaciones del ISSSTE y justo esa fue su respuesta … ‘Ahí la espero con el ejército’”, le dijo categóricamente el “demócrata” Felipe Calderón Hinojosa.
Calderón, en la actualidad, junto con sus cómplices de la oposición trae una campaña feroz contra del Ejército y su uso en labores policiales y cooperar en la pacificación del país.
De ese tamaño es su hipocresía.
Felipe Calderón no se anduvo con medias tintas con su aliada y copartícipe en el fraude electoral que lo llevó a usurpar el poder en 2006. Ese es el comportamiento entre delincuentes, ese es el comportamiento entre mafiosos. No tienen pudor, obsceno es su comportamiento cotidiano. Calderón no dudo en amenazar a su compinche en el fraude electoral y cómplice en activo.
Elba Esther Gordillo en su carta al presidente está retratando de cuerpo entero a un capo del crimen organizado en funciones de jefe de Estado, de jefe del Estado mexicano.
Usted cree que Calderón pensó en la Constitución de la República, en la leyes reglamentarias que de ella emanan en materia de Seguridad Pública para hacer uso del Ejército y, lo más grave, usarlo contra civiles desarmados que protestarían por asunto políticos en pleno uso de sus derechos políticos.
Felipe Calderón Hinojosa y sus fervientes defensores del antimilitarismo y anti militarización de la sociedad mexicana, resulta que usaban al Ejército sin ningún escrúpulo, freno ni censura.
Resulta que a Felipe Calderón le importaban un bledo lo que opinaran los miembros del Congreso de la Unión y la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Él uso al Ejército en forma discrecional y en los asuntos que él, autocráticamente la mayoría de las veces y otras tantas en asociación con sus cómplices. Es maravilloso cómo se han convertido en defensores de la República Constitucionalista que reconoce en los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, sus pilares orgánicos.
Ahí la espero con el Ejército… son las palabras textuales de un capo del crimen organizado que usaba con una discrecionalidad asombrosa al Ejército mexicano.
Hoy todos sus partidarios y cómplices son unos antimilitaristas apasionados, son defensores de la sociedad civil a ultranza. Antes apoyaron todo lo contrario y ni se acuerdan nadita de ello. Tanta belleza no podía ser verdad.
Esos falsos antimilitaristas quedan al desnudo cuando se da a conocer la frase lapidaria de Felipe Calderón: “Ahí la espero con el Ejército…” Lo bueno es que Felipe es un “demócrata consumado”, según sus partidarios, sí, esos que suenan ideologizados, tontos útiles o metálicos.