Los gobiernos débiles son muy peligrosos, por muchas razones, entre otras, porque dejan de tomar decisiones y éstas son tomadas por actores que no tienen representación oficial. En pocas palabras, las decisiones son tomadas oficiosamente por personajes que nadie eligió, es decir, que carecen de representación popular, que no tienen una función oficial, es decir, que no tienen nombramiento legal, pero son reconocidos de facto por el poder débil “oficialmente legal”, valga el termino híbrido.
Los oficiales de pachanga
Los funcionarios de la 4T o Cuarta Farsa –en Colima– se pusieron las botas, el sombrero y la camisa a cuadros, tomaron su cuaco y se transformaron en charros de verdad.
Como oposición pregonaron en los jardines su lucha a muerte por la defensa de los toros y colectaron firmar para eliminar la fiesta brava por considerarla violenta y denigrante para los animales. En las fiestas de La Villa, ya con su investidura de funcionarios de la subsecretaria de Cultura, olvidaron sus otrora tiempos de defensores de los animales y consideraron que la fiesta no es tan mala ni violenta y salieron a tomar las calles y cervezas para darle vuelo a la hilacha con su cuaco, no sé, si comprado o prestado, pero con su cuaco bien bañado y ataviado.
Hasta la Viri Valencia hizo un impasse en su tarea enorme de “sacar a los pobres de su pobreza” e hizo un brake (descanso) en su campaña política, dejó de repartir besos, abrazos y tarjetas y se subió a su cuaco, porque como ella lo dijo en su feis, son tiempos de chelas, de cabalgatas y superbowl. Como gobierno y como nuevos ricos ya descubrieron que la música, las chelas, los cuacos y el superbowl son cosas que hacen un excelente maridaje.
Se olvidaron de los pobres e hicieron un brake time (descanso) para dedicarse a las actividades que decían despreciar de los fifís.
Mientras tanto
El diputado local por Tecomán, Armando Reyna, el viernes 10 de febrero, realizó una reunión de trabajo con la secretaria General de Gobierno, Guadalupe Solís, y la titular de la Subsecretaría de Movilidad, Livier Rodríguez, donde estuvo presente el legislador local y se tuvo un diálogo con algunos líderes y concesionarios del servicio público de movilidad, con la finalidad de atender las demandas tan solicitadas de este importante segmento del estado.
Lo anterior no tendría nada extraño. Que las funcionarias y el diputado se reúnan no tienen nada de extraordinario ni ilegal, el problema es que la reunión fue presidida por Arnoldo Vizcaíno Rodríguez, padre de la gobernadora, quien no tiene ningún cargo oficial en el gobierno de Indira Vizcaíno. Lo anterior quedó registrado en una fotografía publicada por Archivo Digital Colima el sábado 11 de febrero en Facebook.
El problema de los gobiernos débiles es precisamente la incertidumbre que causa quién o quiénes toman las decisiones, quién o quiénes son los interlocutores válidos para tomar decisiones.
De acuerdo con la publicación sabatina la secretaria General de Gobierno y la subsecretaria de Movilidad no son consideradas confiables para llevar a cabo una negociación con los grupos sociales que tienen problemas en el municipio de Tecomán, como es el caso que se hace público.
Su jubilación en servicio es hasta expuesta públicamente. Si tuvieran tantita vergüenza ya deberían de haber presentado su renuncia, pero está claro que eso de tener vergüenza no saben ni con que se come.
El Ejecutivo local tiene la firme convicción de que no debe rendir cuentas de sus actos, a todos los ciudadanos colimenses nos quedó eso muy claro. Ahora para los colimotes nos entra la preocupación e incertidumbre de quién o quiénes asumirán la responsabilidad de las consecuencias de las decisiones que tomen o dejen de tomar estos negociadores oficiosos
Los vacíos del gobierno de Colima están siendo documentados, pues todo Colima ya sabía que el verdadero gobernador es el padre no ella. Lo nuevo es que se está documentado lo que es un secreto a voces.
Tener un gobierno que deja las decisiones en operadores oficiosos no es otra cosa que los viejos cuadros del PRI haciendo de las suyas con varias agravantes, sin responsabilidad oficial y sin asumir los costos políticos y legales que de las decisiones tomadas se deriven.
El PRI está de vuelta de facto, sin responsabilidades, y más corrupto que nunca. Mario Delgado y Alejandro Encinas (operadores nacionales de Morena) nos dejaron una inútil gobernadora que cada día muestra su peor cara de un gobierno que nació podrido y su descomposición sigue ampliándose día con día.
Los efebos integrantes de la Mafia de las Amiguis, mientras tanto, anda en un brake tomando cerveza, montados en sus cuacos y viendo el superbowl con guacamole hecho con aguacates de Uruapan, Michoacán. Los nuevos ricos gozando de la vida mientras su gobierno podrido sigue ampliando sus áreas de descomposición. Ellos en la fiesta y los operadores políticos trabajando para sus intereses personales y facciosos.
Fotografía tomada de la red social del diputado local Armando Reyna.