Colima, México, Avanzada (03/01/2023).- 2022 fue uno de los años más trágicos para las mujeres en Colima, pues se cometieron alrededor de 110 asesinatos y se denunciaron 218 desapariciones, de las que al cierre del año 125 no habían sido localizadas, además del número indeterminado de víctimas femeninas encontradas en fosas clandestinas.
Sin embargo, esta realidad no ha llamado la atención del Instituto Colimense de las Mujeres (ICM), organismo que durante ese año no se pronunció de manera contundente sobre esta grave situación ni exigió a las instancias responsables garantizar el respeto a la vida y a la seguridad de las mujeres colimenses.
Ese instituto que por definición debería ser un defensor de los derechos de las mujeres, dedica la mayoría de los espacios de sus redes sociales a difundir propaganda de otras oficinas del gobierno estatal, efemérides nacionales e internacionales, reuniones de su personal en las que no se ofrecen resultados concretos y campañas contra la llamada “violencia simbólica” como la alerta sobre los celos o el “amor romántico” de pareja, pero frente a las manifestaciones más graves de violencia que sufren las mujeres el ICM permanece callado.
En este fin de año, el organismo publicó en sus redes una felicitación en la que reivindicó “los derechos y avances alcanzados por las colimenses y reconocemos los esfuerzos institucionales por promover la igualdad entre mujeres y hombres, tanto en los tres niveles como en los tres poderes del estado de Colima”.
También señaló que están conscientes de “los retos que aún persisten y en este año nuevo tenemos 365 oportunidades más para promover la filosofía feminista para la igualdad entre mujeres y hombres con cada idea y acción que emprendamos desde el Gobierno de Colima a través del ICM”.
El ese mensaje, el instituto no mencionó ni una sola palabra alusiva a los altos niveles de violencia contra las mujeres que se viven en Colima ni se comprometió a realizar acciones para afrontar esa situación en el año 2023 que inicia.
En el primer día hábil del año nuevo, el ICM publicó por ejemplo una infografía sobre el Día Internacional de la Policía e información sobre una reunión sostenida el viernes 30 de diciembre por la directora general, Catalina Suárez Dávila, con las consejeras honorarias del instituto “con el fin de comentar sobre las acciones estratégicas de 2022 y los servicios especializados que brinda el ICM a las mujeres, adolescentes y niñas del estado de Colima”.
También publicó imágenes preventivas de accidentes en carretera o en casa suscritas por el gobierno estatal, y un video con contenido similar, o aspectos teóricos del feminismo, como una frase de Bell Hooks que dice que “el pensamiento feminista nos enseña a todas las personas cómo amar la justicia y la libertad de tal modo que promuevan y reafirmen la vida”.
Otra de las campañas a las que el ICM dio una profusa difusión durante los últimos días del año fue a la de “Manzanillo se ilumina”, con la promoción de los globos aerostáticos prometidos para los festejos de fin de año del gobierno estatal en Manzanillo.
Entre otras efemérides, el ICM recordó que un 30 de diciembre es el aniversario del nacimiento de la feminista Marcela Lagarde, que es “una académica, antropóloga e investigadora mexicana, referente del feminismo mexicano e impulsora del concepto de feminicidio en el país”.
Una publicación forma parte de una campaña contra el embarazo en niñas menores de 14 años, las que define como consecuencia de una violencia sexual e invita a la población a denunciar estos hechos, y en una más señala que respetar la orientación sexual de cada persona previene las violencias, a la vez que explica el concepto de “Asexualidad”, definida como “una orientación en la cual una persona experimenta poca o ninguna atracción sexual hacia otra persona y/o ningún deseo de contacto sexual”, lo que “no es igual a celibato o abstinencia”.
Sin embargo, dentro de las publicaciones de los últimos días en sus redes sociales, el ICM no ha hecho ninguna alusión ni expresado ninguna preocupación ante la crisis que hay en Colima de asesinatos, feminicidios, desapariciones e inhumación clandestina de mujeres.