Columna
El puercoespín
Durante muchos años con el pretexto de regularizar los automóviles y prevenir el robo de los mismos, además combatir la delincuencia común, cada vez que querían aumentar la recaudación de impuestos los gobiernos estatales ordenaban un reemplacamiento para llenar las arcas del estado y, de paso, los bolsillos de los funcionarios públicos.
Tey Gutiérrez nos quiere ver la cara a los villalvarenses al decir que le preocupa el aumento exponencial de accidentes en el tercer anillo periférico, producto del exceso de velocidad de los conductores. Y su solución es la aplicación de fotomultas. La forma más fácil de robarle a los ciudadanos. Los regidores, con su silencio cómplice, la secundan porque saben que más dinero para el ayuntamiento significa garantizarles sus enormes dietas.
La fotosmultas fueron eliminadas en la CDMX porque sencillamente violaban el principio de legalidad. Una foto es una imagen y ya, pero esa imagen de ninguna manera prueba la velocidad, para eso hay radares, hay aparatos especialmente calibrados para medir la velocidad y la foto no es un aparato que mida nada, es una impresión de una imagen.
Por otro lado, todos los instrumentos de medición en este país que usan para multar deben estar calibrados y verificados, entonces estas fotomultas que son cámaras, muy probablemente, de una empresa privada y los ciudadanos no tenemos la certeza que exista un registro de que realmente estén calibradas correctamente, entonces ¿Yo cómo sé que realmente la foto está mostrando lo que dices que dice?
Quién me garantiza que no existe un contubernio entre la empresa y el ayuntamiento para multa al por mayor para hacer finanzas. La desconfianza nos la da la experiencia.
En Villa de álvarez tenemos la experiencia de la asociación pública privada en Bosques del Edén que para nada ha cuestionado ni la gobernadora ni la presidenta municipal.
Los ciudadanos estamos hartos del saqueo y el sangrado de los ciudadanos por parte de los gobiernos municipal y estatal. Estas asociaciones público-privada están diseñadas para robar los recursos del municipio en este caso y los políticos solo piensan en beneficio personal.
Para mejorar la vialidad es tan fácil como pensar en dos puntos básicos:
Uno.- El gobierno municipal si realmente está preocupado por la seguridad de los villalvarenses debería invertir en infraestructura de señalamiento y diseño de las vías urbanas para que éstas sean más seguras y los ciudadanos nos movilicemos con seguridad. Seguridad y fluidez en el tránsito.
Dos.- Pensar en fomentar la cultura cívica, como lo hizo el gobierno de la CDMX, por ejemplo, éste optó por las fotocívicas o multas cívicas que contemplan amonestaciones para las primeras dos faltas; capacitación vial de la multa tres a la cinco, que incluiría cursos en línea y presenciales; y trabajo comunitario para quienes acumulen de 6 a 10 infracciones, que consistiría en dos horas de trabajo comunitario.
No se necesita inventar el hilo negro, ya existen experiencia en este sentido. Está clara que lo más fácil es ir contra el bolsillo de los ciudadanos. Dinero, dinero, es lo que buscan.
Mejorar la vialidad y dar seguridad en a la movilidad de los ciudadanos es lo último que les interesa.
Cuando se hacen este tipo de propuestas los regidores todos están de acuerdo, pues como no, mientras el dinero que llegue a su bolsillo, eso es lo que importa.
De seguro en alguna empresa privada están pensando para que ésta maneje cámaras y radares y documentación de las fotomultas –multar es un negocio muy rentable y sin tanta inversión– y lo más seguro es que será de un amigo o pariente de los políticos, que compartirían porcentajes de lo recaudado.
La crisis de la sociedad política colimense está en su punto más álgido, ni duda cabe.