Columna
El puercoespín
Podrán decir misa, pero los sindicatos al haber votado, en el Consejo Directivo, a favor de Hugo Vázquez Montes como nuevo titular del Ipecol están dando su aval para que los trabajadores sean nuevamente espoleados por el Gobierno del estado.
La mesa está puesta para que los ahorros de los trabajadores al servicio del Gobierno estatal, los municipios y organismos públicos descentralizados sean puestos en riesgo y en su muy probable pérdida.
El lunes once fue un gran día. El Gobierno del estado pretendió construir una cortina de humo para distraer a los colimense del movimiento que estaban por realizar. Públicamente dijeron que la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción del Estado de Colima solicitó el pasado viernes, una audiencia para formular la imputación de dos personas por los delitos de peculado y coalición de servidores públicos en contra de dos ex servidores públicos.
Durante la administración estatal encabezada por el entonces gobernador José Ignacio Peralta Sánchez, fungieron una como secretaria de Planeación y Finanzas y el otro como directivo del Instituto de Pensiones de los Servidores Públicos del Estado de Colima (Ipecol). Ambos ex funcionarios, estarían involucrados en una transferencia indebida de recursos del Ipecol hacia la Secretaría de Planeación y Finanzas del Gobierno del Estado de Colima mediante 31 transferencias electrónicas, efectuadas el día 30 de noviembre de 2020, por un total de 70 millones de pesos.
La idea de hacer justicia y terminar con la impunidad resultaba muy atractiva, pero en realidad lo que se estaba cocinado era otra cosa. Se trataba de tomar por asalto el Ipecol y poner como titular en él a un impresentable, el señor Hugo Vázquez Montes, especialista en asuntos de dineros. Los rollos de hacer justicia y acabar con la impunidad era eso, puro rollo, porque el actual gobierno es el priismo recargado.
El día 11 de julio
“Les damos el voto de confianza, esperando pronto resultados con este nuevo nombramiento”. Dijo Martín Flores cuando se nombró a Hugo como su verdugo.
“Se confía en la transparencia de Hugo Vázquez Montes” –dijo David Viera de la sección 39 del Snte–.
Sí, aunque usted no lo crea, el secretario General del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado habla de darle el voto de confianza a un impresentable y de mala fama pública en los asuntos del manejo de los recursos financieros.
Sí, el representante de la sección 39 del Snte votó a favor de Hugo, además dijo que se confía en su transparencia.
Sí, el representante de los sindicatos municipales votó a favor de Hugo.
Sí, el representante de los sindicatos de los organismos descentralizados voto a favor de Hugo.
En una reunión atropellada, con pases de lista fallidos, asistencias sin confirmar y en dudad, así como marcada por la prisas por colocar al hombre indicado en el sitio indicado, puso a todos nerviosos, pero finalmente lo que sucedió tenía que suceder el PRI regresó por lo que resta de dinero del Ipecol.
El Ipecol debió haber recibido 675 millones por concepto de deuda histórica que le heredó la antigua Dirección de Pensiones del Estado y se traslada como reserva fue pactada a 240 meses, es decir, a 20 años de los cuales el gobierno no ha hecho ningún pago.
También se firmó un reconocimiento de deuda por 299 millones a pagarse en 14 mensualidades de los cuales tan solo se han pagado tres mensualidades adeudándose un total de 244 millones de pesos.
Y en especie se suspendió el remate del Estacionamiento Costitución y el Rancho Buenos Aires que pretendían prácticamente regalar al mejor postor; sin embargo su remate fue suspendido en 2021 y por tanto quedó en este concepto un adeudo de 80 millones de pesos.
En síntesis el Ipecol no ha recibido 1,199 milloness de pesos, 1200 millos en forma redondeada.
El instituto de pensiones está en peligro, o mejor dicho, los dineros de los trabajadores están en peligro.
Los dirigentes sindicales están para defender a los trabajadores y no para hacer política. La política la hacían los sindicatos en tiempos del corporativismo porque los sindicatos eran apéndices del gobierno. Hoy no se puede operar de esa manera, pues los sindicatos deben asumir su papel de defensores de sus agremiados. La política sindical no es para lograr puestos políticos sino para luchar por beneficios para sus agremiados.
Los trabajadores deben de reaccionar antes de que sea demasiado tarde. Los defensores de los trabajadores han empezado a hacer como que defienden a los trabajadores en los locales sindicales, los medios y las asambleas generales sindicales, pero en las reuniones oficiales de los organismos ceden y votan a favor de sus contrarios, es decir, sus verdugos.
El voto a favor de Hugo Vázquez Montes en el Consejo Directivo es mayoritario de las instituciones estatales y minoritario lo es el de los sindicatos (solo poseen el 33 % de los votos del Consejo), pero su voto en contra era mucho más que simbólico, estaba claro que no podrían detener su nombramiento, pero su rechazo por la vía concreta de un 33 % de los votos en contra lanzaría el poderoso mensaje de que los trabajadores están dispuestos a defender sus ahorros, pensiones y jubilaciones hasta donde tope.
Digan lo que digan esto parece más una entrega de la plaza sin dar batalla y los discursos estarán más cercanos a la demagógica que a la defensa real de los intereses de los trabajadores.
La jugada está clara, en el corto plazo, simularán que las cosas van bien, pero en el mediano y largo plazos empezarán a surgir los graves problemas financieros por los que transita el Ipecol.
La realidad es que tienen quebrado al Ipecol (técnicamente) y al parecer el Gobierno del estado no está dispuesto a transferirle los recursos que el Instituto requiere para realizar sus funciones principalmente de préstamos, pago de jubilaciones y pensiones de sus afiliados.
El voto a favor es una traición a los trabajadores. La verdad es que un fantasma recorre el Ipecol, el fantasma del fraude.
*Imagen tomada del portal Colimapm.com.