Colima, México, Avanzada (19/05/2022).- La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC) abrió una investigación de oficio sobre el caso de Viridiana Tapia Cárdenas, la joven que desapareció el 18 de mayo de 2019 y fue buscada por su familia durante casi tres años, pero apenas el pasado 22 de abril la Fiscalía General del Estado (FGE) le notificó que el cuerpo había estado casi todo el tiempo en una fosa común del cementerio municipal de Coquimatlán.
Ante esta situación, los familiares de la víctima denunciaron públicamente que pudo existir negligencia de parte de la FGE, porque el cuerpo de la joven fue enviado a la fosa común a pesar de que habían aportado muestras de ADN que estaba en poder de esa corporación.
Sin embargo, no es el único caso de este tipo que se ha presentado en Colima, pues según el presidente de la CDHEC, Roberto Ramírez, ese organismo investiga al menos tres casos similares más, de acuerdo con declaraciones realizadas por el ombudsperson a la revista Proceso para un reportaje publicado recientemente.
De acuerdo con el titular de la CDHEC, en el caso de Viridiana podrían acreditarse varias violaciones a los derechos humanos, pues desde su punto de vista hubo un “trato inhumano” derivado de la dilación de casi tres años en la entrega del cuerpo, lo que “incrementó el dolor de sus familiares”, señaló Ramírez.
A su juicio, “hubo revictimización y puede haber violación al principio de legalidad por esa dilación a la que se está sometiendo a las personas”, por lo que considera que tendría que investigarse si se trató de una falla técnica o humana, así como determinar si esto conlleva un grado de negligencia de parte de los servidores públicos.
Roberto Ramírez comentó al semanario nacional que además de lo que resulte de las investigaciones, los familiares deberían recibir al menos una disculpa pública de parte de la FGE y hacer un análisis sobre si el hecho les generó un daño acreditable, para que éste les sea reparado.
El reportaje de la revista, firmado por Pedro Zamora Briseño, también incluye la versión de la FGE, en voz del director de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, José Antonio Granados Pérez, quien aseveró que la razón de la tardanza en la entrega del cuerpo de Viridiana fue porque las dos primeras muestras genéticas —donadas por un medio hermano y un menor de edad— no arrojaron resultados concluyentes que permitieran establecer una relación de parentesco.
Por lo anterior, dijo, se solicitó un tercer familiar, que en este caso fue la madre de la víctima y, una vez que se hizo el estudio, de manera inmediata se obtuvo el resultado positivo, pero el funcionario refiere que la mujer no se había presentado en la primera ni en la segunda ocasión, sino hasta finales de marzo de este año y en abril ya se había logrado la plena identificación del cuerpo.
Granados Pérez aseguró que el Laboratorio de Genética Forense de la FGE, inaugurado en 2014, cuenta con equipos “de muy buen nivel para llevar a cabo todas las actividades de manera competente y segura”, por lo que actualmente se encuentra en proceso de acreditación para obtener la norma internacional ISO/IEC 17025 de 2017, que incluye los requisitos generales para las competencias de los laboratorios de prueba y calibración.
Según el reportaje publicado por la revista, en los últimos cinco años se incrementó notablemente el número de cuerpos no identificados que han sido enviados a la fosa común, pues de 2017 a la fecha, sumaron 366 cadáveres en esas circunstancias, mientras que en el lapso de 2010 a 2016 la cifra había sido de 138, por lo que de 2010 a la fecha han sido destinados en Colima 504 cuerpos no identificados a la fosa común.