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Arriaga acusa que la SEP ordenó borrar Ayotzinapa y Tlatelolco de los libros de texto

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México, Avanzada (25/10/2026).— El exdirector general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marx Arriaga Navarro, acusó que durante la administración de Claudia Sheinbaum recibió instrucciones para eliminar de los materiales educativos referencias a la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la matanza estudiantil del 2 de octubre de 1968, el Halconazo de 1971 y la masacre de Aguas Blancas, episodios relacionados con la represión y la violencia del Estado mexicano. El exfuncionario aseguró que las indicaciones provinieron de la Subsecretaría de Educación Básica, encabezada por Angélica Noemí Juárez Pérez, y que fueron comunicadas mediante oficios a los que respondió rechazando las modificaciones.

Durante una extensa entrevista concedida al periodista Hernán Gómez Bruera, en el programa Cancelados, Arriaga explicó que su negativa a modificar los libros de texto, una de las razones que públicamente se utilizaron para explicar su salida de la dependencia en febrero de 2026, tuvo su origen en las instrucciones para retirar contenidos relacionados con la memoria histórica. De acuerdo con su testimonio, no se trataba de corregir errores o actualizar información, sino de suprimir acontecimientos que habían sido incorporados como parte de la propuesta educativa desarrollada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

El señalamiento surgió cuando Gómez Bruera le preguntó si era verdad que se había negado a cambiar una sola coma de los libros de texto, como habían sostenido el secretario de Educación, Mario Delgado Carrillo, y la propia presidenta de la República. Arriaga respondió que su resistencia estaba dirigida a impedir modificaciones arbitrarias, realizadas sin consultar a los maestros que participaron en la elaboración de los materiales y sin considerar el Plan de Estudios 2022.

“Tienes que quitar el caso del 68. De Aguas Blancas, del Halconazo, de Ayotzinapa”, recordó Arriaga al explicar las instrucciones que, según su versión, recibió durante su gestión. Ante la sorpresa del entrevistador, confirmó que todos esos contenidos estaban incluidos entre los que se pretendía retirar y aseguró que existían documentos oficiales relacionados con esas solicitudes.

“Tienes todo eso. Ubico los oficios donde se solicita que estos libros, justo este, el libro del maestro, se eliminen esos contenidos”, declaró mientras mostraba a la cámara uno de los materiales educativos que, sostuvo, estaban sujetos a revisión. Gómez Bruera le pidió precisar qué acontecimientos se pretendía suprimir y Arriaga mencionó nuevamente el caso Ayotzinapa, la matanza de 1968 y los contenidos sobre la llamada verdad histórica.

Al preguntarle quién había ordenado retirar esa información, señaló a la Subsecretaría de Educación Básica. El periodista le pidió confirmar si se refería a Noemí Juárez, a lo que respondió afirmativamente y precisó que la instrucción se había transmitido mediante un oficio. “Ahí fue cuando yo dije, no se mueve ni una coma”, sostuvo.

La funcionaria señalada es Angélica Noemí Juárez Pérez, quien asumió la Subsecretaría de Educación Básica el 1 de octubre de 2024, con la llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia. Antes de ocupar el cargo, trabajó en el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México y participó en actividades relacionadas con la enseñanza de la historia. También es responsable de la sección Mujeres en la Historia, presentada durante las conferencias presidenciales.

Uno de los momentos más relevantes de la conversación ocurrió cuando Gómez Bruera preguntó por qué la SEP habría intentado eliminar el caso Ayotzinapa, particularmente cuando su esclarecimiento había sido uno de los compromisos del gobierno de López Obrador.

“No lo sé, esa es la duda que tendrá que resolver la nueva gestión de por qué las conquistas sociales que se habían hecho en época Obradorista se quitó y después se le sube a nuestra presión presidenta que yo me negaba a que entrara el tema de las mujeres cuando en realidad la defensa que se había hecho de estos libros es porque intentaron quitar la cuestión de la memoria histórica”, respondió Arriaga, de acuerdo con la transcripción de la entrevista.

El exfuncionario aseguró que respondió por escrito a las peticiones y sostuvo que no existía una justificación en el marco normativo para retirar esos acontecimientos sin consultar a la base magisterial. Señaló que el Plan de Estudios 2022 había sido elaborado mediante consultas con docentes y que los contenidos relacionados con la memoria histórica formaban parte de una orientación educativa destinada a desarrollar el pensamiento crítico de los estudiantes.

“Y ahí están mis respuestas en eso esos oficios donde yo les respondo diciendo que no, que no hay una justificación en esto, en nuestro Marco normativo”, afirmó. Añadió que cualquier modificación de esa naturaleza tendría que pasar por un proceso de consulta a los maestros, en lugar de responder únicamente a decisiones administrativas.

Arriaga también aseguró que recibió instrucciones para desaparecer los libros de apoyo dirigidos al magisterio y sustituirlos por una antología considerablemente más breve. Según su testimonio, la propuesta consistía en reducir materiales de más de 700 páginas a una publicación de aproximadamente 100, lo que implicaría retirar buena parte de los contenidos utilizados para contextualizar históricamente el modelo educativo.

Al ser cuestionado sobre si esas modificaciones ya se habían realizado, el exdirector evitó afirmar que estuvieran consumadas. Precisó que la indicación recibida había sido sustituir los materiales extensos por una antología reducida. Esta distinción resulta relevante porque su testimonio acredita la existencia de una denuncia sobre instrucciones de modificación, pero no permite establecer por sí mismo que todos los contenidos señalados hayan desaparecido de las publicaciones actualmente distribuidas.

La controversia sobre estos materiales no comenzó con la entrevista de Cancelados. En febrero de 2026, durante el conflicto por la salida de Arriaga, ya se habían publicado testimonios sobre presuntas solicitudes para retirar contenidos de memoria histórica. Una entrevista publicada por El Diario el 23 de febrero señaló que el exfuncionario había mostrado oficios relacionados con la propuesta de compactar materiales de Un libro sin recetas para la maestra y el maestro. No obstante, las declaraciones recientes permiten identificar con mayor claridad a la funcionaria a quien atribuye las instrucciones y las razones de su negativa.

El entrevistador también cuestionó a Arriaga sobre los errores detectados en las primeras ediciones de los libros de texto gratuitos y le recordó que existían observaciones relacionadas con contenidos confusos, incompletos o carentes de claridad didáctica. El exfuncionario rechazó que esos señalamientos justificaran una modificación profunda de los materiales y aseguró que los errores de las primeras ediciones, correspondientes a 2022 y 2023, habían sido corregidos.

Arriaga defendió los 107 materiales educativos desarrollados durante su gestión y sostuvo que podían competir con los producidos por editoriales privadas. Consideró que las críticas de los funcionarios de la nueva administración desconocían el trabajo realizado por maestros frente a grupo que participaron en el diseño de proyectos, ilustraciones y contenidos.

En su interpretación, la disputa no se limitaba a una revisión pedagógica. Afirmó que el cambio de orientación en la SEP estaba relacionado con el regreso de empresas editoriales y organismos internacionales a espacios de influencia en la política educativa. Mencionó a compañías como Santillana, Trillas, SM y Castillo, a las que atribuyó intereses económicos en la producción de materiales, aunque durante la entrevista no presentó documentación que acreditara que las instrucciones específicas para retirar contenidos históricos respondieran a esos intereses.

La explicación del exfuncionario también contradice la versión difundida sobre su presunta resistencia a incorporar más referencias a las mujeres en los libros de historia, una modificación que la presidenta Claudia Sheinbaum había mencionado públicamente como parte de los cambios necesarios en los materiales educativos.

Arriaga afirmó que nunca recibió un oficio que le ordenara incorporar esos contenidos y aseguró que la participación de las mujeres ya estaba presente en los materiales diseñados durante su gestión. Incluso señaló que la propia subsecretaria Noemí Juárez había colaborado anteriormente como autora en un capítulo relacionado con el papel de las mujeres en la historia.

Cuando Gómez Bruera le preguntó por qué la presidenta había sostenido que él se resistía a esas modificaciones, Arriaga respondió: “Era mentira”. Posteriormente, al plantearle el entrevistador si habían engañado a Sheinbaum, contestó: “Sin duda, sin duda”.

El exdirector sostuvo que esa explicación permitió desplazar la discusión sobre los contenidos históricos y presentar su oposición como una resistencia personal a mejorar los libros de texto. Insistió en que su postura no consistía en rechazar cualquier corrección, sino en impedir que se eliminaran contenidos incluidos mediante el trabajo de los docentes.

También rechazó que los libros fueran una obra personal. Aseguró que su responsabilidad como director general había consistido en abrir espacios para que los maestros participaran directamente en la producción de materiales que anteriormente, según su interpretación, dependían en mayor medida de empresas editoriales privadas.

“Yo solo estaba haciendo una defensa del trabajo del pueblo”, expresó. Añadió que el Plan de Estudios 2022 y los materiales habían sido elaborados con la participación de miles de docentes y que no correspondía a una sola autoridad modificar arbitrariamente esos contenidos.

Durante otro momento de la conversación, Gómez Bruera lo confrontó por su postura frente a la autoridad del secretario Mario Delgado y le preguntó si no había actuado como un funcionario que se rebelaba contra su superior jerárquico. Arriaga reconoció que su posición podía interpretarse de esa manera, pero defendió la desobediencia civil pacífica como una herramienta legítima cuando, desde su perspectiva, las instrucciones de un superior contradecían los principios de la política pública que debía aplicar.

La disputa desembocó en su separación de la Dirección General de Materiales Educativos en febrero de 2026, después de que permaneciera varios días en sus oficinas de la SEP exigiendo una notificación formal. Arriaga sostuvo que el envío de personal policial durante ese episodio buscó humillarlo y advertir al magisterio sobre las consecuencias de desobedecer las instrucciones de las autoridades educativas.

En la entrevista, sin embargo, evitó atribuir directamente a Sheinbaum las decisiones que cuestiona. Afirmó que nunca sostuvo una reunión con la presidenta durante el conflicto y señaló que, a su juicio, el problema radica en funcionarios de la SEP que se han apartado de la orientación educativa impulsada durante el sexenio anterior.

Las acusaciones de Arriaga colocan en el centro de la controversia el tratamiento que deben recibir en los libros de texto los episodios de represión política, desapariciones y violencia estatal, así como los mecanismos mediante los cuales las autoridades educativas pueden modificar contenidos previamente aprobados.

Aunque el exfuncionario aseguró que existen oficios con las instrucciones y sus respuestas, esos documentos no fueron examinados de manera independiente para esta nota. Tampoco se ha establecido, a partir de la entrevista, cuáles de las modificaciones fueron finalmente incorporadas a las ediciones posteriores de los materiales educativos. En consecuencia, los señalamientos sobre las órdenes atribuidas a la Subsecretaría de Educación Básica corresponden a la versión de Marx Arriaga y no constituyen, por sí solos, una confirmación documental de lo denunciado.

La entrevista deja además sin resolver una pregunta central: por qué la Secretaría de Educación Pública habría solicitado retirar referencias a acontecimientos como Ayotzinapa, Tlatelolco, el Halconazo y Aguas Blancas, y qué criterios pedagógicos o administrativos habrían sustentado esa decisión. En el material examinado no consta una respuesta específica de la SEP ni de la subsecretaria Angélica Noemí Juárez Pérez a las acusaciones formuladas en esta conversación.

Quienes deseen conocer íntegramente las declaraciones de Marx Arriaga Navarro pueden consultar la entrevista que concedió al periodista Hernán Gómez Bruera en el programa Cancelados, disponible en el canal de YouTube El Canal de Hernán.

Entrevista completa: Ver en YouTube

En la imagen: Marx Arriaga Navarro, exdirector general de Materiales Educativos de la SEP, durante la entrevista con el periodista Hernán Gómez Bruera, en el programa Cancelados, donde denunció presuntas instrucciones para retirar de los libros de texto referencias a Ayotzinapa, Tlatelolco y otros episodios de represión. Imagen: captura de pantalla del programa Cancelados / El Canal de Hernán.

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