Colima, México, Avanzada (19/10/2026).— El regidor del Ayuntamiento de Comala, Braulio Arreguín Acevedo, denunció que el gobierno municipal, encabezado por Daniela Orozco Pineda, enfrenta compromisos financieros por aproximadamente 41.2 millones de pesos, mientras carece de recursos disponibles para cubrir las prestaciones de fin de año de sus trabajadores. Ante esta situación, calificó como una “sinvergüenzada” que se sometiera a la aprobación del Cabildo una adecuación presupuestal de 140 mil 642 pesos para el Festival del Queso y Tinto 2026.
Durante la décima cuarta sesión extraordinaria de Cabildo, celebrada el pasado 13 de octubre, integrantes de la Comisión de Hacienda Municipal reconocieron que el Ayuntamiento mantiene un adeudo superior a 10 millones de pesos con el Instituto de Pensiones de los Servidores Públicos del Estado de Colima (Ipecol), además de obligaciones a corto plazo con proveedores que aumentaron de aproximadamente 11 millones a más de 14 millones de pesos. También señalaron que, aunque existen partidas presupuestales para las prestaciones laborales de diciembre, no se dispone del dinero necesario para cubrirlas y que las participaciones municipales se destinarían al pago de las quincenas.
La situación salió a relucir cuando el síndico Noé Hernández Rodríguez preguntó a los integrantes de la Comisión de Hacienda cuánto se adeudaba al Ipecol, si existían pagos pendientes con proveedores, si el Ayuntamiento contaba con recursos para los aguinaldos y si enfrentaba algún inconveniente con la Comisión Federal de Electricidad. Una de las integrantes de la comisión respondió que no podían precisar todas las obligaciones porque la cuenta pública de septiembre les había sido entregada esa misma mañana y no habían tenido tiempo suficiente para analizarla. También reconoció que desconocía si entre los más de 14 millones de pesos de obligaciones a corto plazo se encontraban adeudos con la CFE.
En esa discusión, Arreguín Acevedo hizo una precisión sobre las dificultades económicas del municipio: “Presupuesto sí hay. Lo que no está es el dinero”. Posteriormente, al abordar la propuesta del festival, sostuvo que los compromisos financieros alcanzaban los 41.2 millones de pesos, al sumar más de 10 millones del Ipecol, más de 14 millones de obligaciones con proveedores, cerca de 16 millones necesarios para aguinaldos y otros pagos de fin de año, así como 1.2 millones pendientes del bono del burócrata. Estas cantidades fueron expuestas por el regidor como obligaciones financieras del Ayuntamiento, aunque no todas corresponden necesariamente a deudas vencidas.
“Honestamente, presidenta, yo creí que el boquete era ancho, pero no sabía qué tanto”, expresó Arreguín Acevedo, quien cuestionó el destino de los recursos previstos en el presupuesto municipal y responsabilizó políticamente a la mayoría del Cabildo por autorizar gastos que, a su juicio, han contribuido a complicar las finanzas de Comala. También advirtió que la administración podría verse obligada a solicitar un crédito para cumplir sus compromisos laborales.
La confrontación ocurrió cuando se discutió la adecuación presupuestal de 140 mil 642 pesos para el Festival del Queso y Tinto, celebrado del 15 al 18 de octubre. El dictamen contemplaba recursos para contratar a seis trabajadores eventuales, adquirir materiales impresos, arrendar equipo y mobiliario, así como financiar actividades culturales y sociales. La propuesta consideraba obtener ingresos cercanos a los 140 mil pesos mediante la participación de comerciantes y prestadores de servicios, con la expectativa de equilibrar los gastos del evento. La realización del festival fue confirmada en la información pública de promoción turística.
El síndico Noé Hernández Rodríguez también manifestó su oposición al dictamen al señalar que el Ayuntamiento todavía no había pagado trabajos de poda de árboles realizados para proteger a familias durante la temporada de lluvias, pese a que esos trabajos ya habían sido autorizados y ejecutados. Consideró que atender esas obligaciones debía tener prioridad sobre la celebración del festival. Por su parte, Arreguín Acevedo insistió en que no era congruente autorizar nuevos gastos cuando el gobierno municipal reconocía dificultades para cubrir los compromisos laborales y financieros.
“No hay festival que no cueste. No existe festival que no cueste”, manifestó el regidor, quien cuestionó a sus compañeros por mantener su respaldo a las propuestas de gasto. También les reprochó que sus decisiones contribuyeran a comprometer las finanzas municipales y sostuvo que la responsabilidad no recaía exclusivamente en la presidenta municipal, sino también en quienes votaban a favor de las autorizaciones presupuestales.
Pese a los cuestionamientos, el Cabildo aprobó por mayoría la adecuación presupuestal para el Festival del Queso y Tinto, con los votos en contra del síndico Noé Hernández Rodríguez y del regidor Braulio Arreguín Acevedo. Previamente, los integrantes presentes habían aprobado por unanimidad la remisión de la cuenta pública correspondiente a septiembre de 2026 al Congreso del Estado, documento en el que se registran los ingresos y egresos municipales y cuya discusión permitió conocer las dificultades financieras expuestas durante la sesión.