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COLIMA

Pierde vegetación natural más de la mitad de la cuenca del Coahuayana en Colima

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Colima, México, Avanzada (23/10/2026).— El 51 por ciento de la superficie de la cuenca del río Coahuayana ubicada en Colima fue transformado para usos agrícolas, pecuarios y urbanos, lo que la convierte en el sistema con mayor proporción de pérdida de vegetación natural entre los analizados en el proyecto del Programa Estatal de Ordenamiento Territorial Sustentable y Desarrollo Urbano (PEOTSDUC).

El documento, disponible para consulta pública, también señala que al menos el 44 por ciento de la superficie colimense de la cuenca del río Armería perdió su cubierta vegetal original, principalmente por su conversión en zonas de cultivo y pastizales, una transformación que favorece el escurrimiento superficial del agua y la erosión de los suelos.

Ambas cuencas concentran extensas áreas agropecuarias y asentamientos urbanos, incluida la zona de Colima–Villa de Álvarez. El diagnóstico relaciona estas condiciones con una mayor demanda de agua y un uso intensivo del suelo.

En la porción colimense de la cuenca del Coahuayana, los cultivos y pastizales ocupan el 49 por ciento de la superficie, mientras que los usos urbanos representan el 2 por ciento. Las selvas cubren el 46 por ciento y otras coberturas, el 3 por ciento restante.

Esta cuenca comprende la totalidad del municipio de Cuauhtémoc, parte de los municipios de Colima y Tecomán, así como una extensa porción de la llanura agrícola tecomense. Su superficie total, compartida con Jalisco y Michoacán, alcanza las 782 mil 792 hectáreas.

Por su parte, el sistema del río Armería es el de mayor extensión entre los que atraviesan Colima, con una superficie total de 982 mil 973 hectáreas. En su porción dentro del estado, el 55 por ciento corresponde a selvas y bosques, el 40 por ciento a cultivos y pastizales y el 4 por ciento a usos urbanos.

En esta cuenca se encuentran parte de la zona metropolitana de Colima, las localidades de Coquimatlán y Armería, así como una porción de Tecomán. También comprende áreas naturales protegidas relevantes para la conservación de las fuentes de agua.

El diagnóstico identifica otro punto de atención en Manzanillo: el sistema Marabasco B, cuyos escurrimientos atraviesan zonas urbanas o desembocan en la laguna de Cuyutlán y pueden concentrarse rápidamente durante lluvias intensas.

Con una superficie de 89 mil 246 hectáreas, este sistema se encuentra completamente dentro de Colima y registra un tiempo de concentración de 6.39 horas, el menor entre los sistemas comparados en el documento. Este indicador representa el tiempo que tarda el agua procedente de los puntos más alejados de una cuenca en llegar a su salida.

Debido a la ubicación de la ciudad y el puerto de Manzanillo en la parte baja de este sistema, el proyecto advierte que los fenómenos hidrometeorológicos pueden provocar afectaciones significativas en zonas urbanas y áreas de actividad económica. También señala la necesidad de conservar superficies que permitan la infiltración del agua frente al crecimiento urbano.

En contraste, el sistema Marabasco A conserva selvas y bosques en el 68 por ciento de su superficie colimense, el mayor porcentaje de cobertura natural reportado entre los sistemas analizados. Los cultivos y pastizales ocupan el 29 por ciento.

El proyecto señala que gran parte de los escurrimientos que llegan a Colima se origina en las zonas altas de Jalisco y Michoacán, por lo que plantea la necesidad de establecer mecanismos de coordinación entre los tres estados para el manejo de las cuencas y la conservación de las áreas naturales protegidas que resguardan las fuentes de agua.

*Desembocadura del Río Coahuayana, límite con el vecino estado de Michoacán de Ocampo: imagen recreada con inteligencia artificial.

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