Colima, México, Avanzada (05/10/2026).— Veinticinco años después de que se publicara el Programa Parcial de Mejoramiento Urbano de la colonia Obispo Sergio Méndez Arceo, en Salagua, habitantes de este asentamiento continúan sin tener certeza jurídica sobre sus viviendas y ahora buscan que el Ayuntamiento de Manzanillo intervenga para regularizar el predio.
El problema quedó documentado en un acuerdo publicado en el Periódico Oficial El Estado de Colima el sábado 3 de octubre de 2026. El documento reconoce que los habitantes han presentado diversas solicitudes para obtener la intervención efectiva del gobierno municipal y acreditar legalmente la propiedad de sus inmuebles.
De acuerdo con el Ayuntamiento, el Programa Parcial de Mejoramiento Urbano de la colonia fue publicado el 10 de febrero de 2001; sin embargo, sus promotores, Juan Manuel Cazares Pérez y el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) —organización política que tuvo presencia en Colima durante la década de los noventa—, no acreditaron legalmente la propiedad del terreno.
La Dirección General de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial también advirtió que dicho instrumento de planeación urbana no se encuentra inscrito en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio.
A 25 años de aquel antecedente, el Cabildo encabezado por la alcaldesa Katia Olascoaga Perea aprobó iniciar un procedimiento administrativo para declarar como parte del patrimonio municipal el inmueble denominado “Obispo Sergio Méndez Arceo”, con una superficie de 39 mil 390.811 metros cuadrados.
La determinación, sin embargo, todavía no representa la regularización individual de los lotes ni significa que las familias cuenten ya con escrituras sobre sus viviendas.
La demanda de los habitantes quedó documentada en el oficio DGDUOT/0070/2026, fechado el 5 de febrero de este año. En éste, la entonces directora general de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial, Ana Karenina Muñoz de Alba, informó que las familias solicitaron la intervención del Ayuntamiento debido a que las condiciones en las que se realizaron las ventas les impiden obtener la acreditación de propiedad correspondiente.
El expediente también expone la complejidad registral del asentamiento. De acuerdo con la información incorporada al dictamen, el Registro Público realizó una revisión con apoyo de Catastro estatal y únicamente localizó claves registradas a nombre de diversas personas como causantes de impuestos, sin que se advirtiera un folio real ni información que permitiera identificar al anterior propietario o poseedor.
Pese a la falta de certeza sobre la propiedad, el propio Ayuntamiento reconoce que históricamente ha prestado servicios públicos en la colonia.
Una inspección realizada el 11 de noviembre de 2024 encontró calles construidas con concreto hidráulico, banquetas, redes de agua potable y drenaje, suministro eléctrico y alumbrado público. La excepción fue una fracción de la calle Benjamín Peña, entre Vicente Palomares y Félix Peña, donde se detectaron carencias de urbanización.
El expediente contiene, además, antecedentes que complican la situación jurídica del terreno.
Aunque el dictamen sostiene que no existe inscripción de propiedad a favor del municipio ni de otra persona sobre la totalidad del inmueble, Catastro identificó varias manzanas y parte de otra dentro de una fracción de la parcela 90 de Salagua a nombre de Reyes Gómez Ramírez, respaldadas por un título de propiedad inscrito en 1995.
También interviene el Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS), cuyo informe establece que una pequeña fracción de la colonia se encuentra dentro del polígono expropiatorio Salagua III y que algunos lotes ya fueron regularizados.
El expediente identifica, asimismo, al templo Nuestra Señora del Rosario como un inmueble registrado dentro del inventario federal.
Frente a estos antecedentes, la administración municipal fundamenta su actuación en la posesión, administración y prestación de servicios públicos que afirma haber ejercido sobre el asentamiento a título de dueño.
El acuerdo aprobado por el Cabildo busca, precisamente, iniciar el procedimiento administrativo para incorporar formalmente el inmueble al patrimonio municipal y generar una base jurídica que permita atender posteriormente la situación del asentamiento.
Sin embargo, el documento publicado en el Periódico Oficial no precisa cuántas familias continúan sin acreditar legalmente la propiedad de sus viviendas, tampoco establece un plazo para concluir la regularización o entregar escrituras, ni explica de qué manera se resolverán los diferentes antecedentes registrales encontrados dentro del polígono.
Por ahora, el acuerdo del Cabildo se limita a autorizar “dar inicio del procedimiento administrativo para emitir la declaratoria mediante la cual se establezca que el inmueble denominado ‘Obispo Sergio Méndez Arceo’, ubicado en Salagua, forme parte del Patrimonio Municipal”.
Así, después de un proceso que tiene antecedentes desde 2001, la incorporación del terreno al patrimonio municipal apenas comienza, mientras permanece pendiente el objetivo central planteado por los habitantes: obtener certeza jurídica sobre las viviendas que adquirieron y han ocupado durante años.
*En la fotografía: el otrora edificio del Ayuntamiento de Manzanillo. Imagen ilustrativa.