El rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño llamó a las familias a acompañar, sin imponer decisiones, la trayectoria académica y el proyecto de vida de sus hijas e hijos.
Colima, México, Comunicado (09/09/2026).- La participación de las familias puede hacer una diferencia fundamental en la trayectoria académica y personal de las y los estudiantes, señaló Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño, rector de la Universidad de Colima, al inaugurar este miércoles la primera edición de la Escuela para Madres, Padres y Tutores en la Delegación Manzanillo.
Ante madres, padres y tutores que llenaron el auditorio del Centro Universitario de Convenciones, el rector impartió la conferencia “Universidad, familia y proyecto de vida de nuestras y nuestros estudiantes”, centrada en la importancia de construir una alianza entre las familias, las y los jóvenes y la institución educativa.
La Escuela para Madres, Padres y Tutores, iniciada en el Bachillerato 25 de Comala, tiene como propósito brindar herramientas prácticas que favorezcan la comunicación familiar, el acompañamiento académico y el desarrollo socioemocional de las y los estudiantes.
En el inicio de actividades participaron también Ana María Gallardo Vázquez, delegada de Manzanillo; Almira Escalera Valdovinos, directora general de Educación Continua, y Ana Laura Estrada Medina, directora del Bachillerato 27.
Al dar la bienvenida, Ana María Gallardo explicó que este programa surgió a partir de escuchar las necesidades de la comunidad universitaria y buscar, de manera conjunta, mejores formas de acompañar al estudiantado. “La Escuela para Padres es el resultado de escucharnos y de buscar juntos mejores formas de acompañar a nuestras y nuestros estudiantes. Por ello, buscamos que el tiempo que ustedes inviertan aquí sea realmente útil”, señaló.
La delegada destacó también la importancia que tiene para la Universidad la participación de las familias y reiteró la disposición de la Delegación Manzanillo para mantener una comunicación cercana con ellas. “Las puertas de esta delegación están abiertas para escucharlas, atender sus inquietudes y seguir construyendo con ustedes mejores condiciones para nuestras y nuestros estudiantes”, afirmó.
Al iniciar su conferencia, el rector destacó la nutrida asistencia y dijo que ésta representa una primera señal positiva: “Aquí hay una primera señal que para nosotros es muy importante: el interés de las familias en la formación, en las trayectorias académicas y escolares de sus hijos e hijas”.
Recordó que el programa comenzó hace aproximadamente año y medio en Comala y que, debido a la respuesta obtenida, se ha extendido a otras delegaciones universitarias.
Torres Ortiz Zermeño señaló que la Universidad de Colima cuenta actualmente con 30 facultades, 70 carreras profesionales, 38 bachilleratos y una matrícula superior a 31 mil estudiantes en el estado.
Uno de los mensajes centrales de su intervención fue la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre las familias y la institución educativa. “La universidad o la escuela no reemplaza a la familia. Cuando papá, mamá y la escuela hacen equipo, el éxito en las y los jóvenes se multiplica. Si eso camina bien, tengan seguridad de que la expectativa de futuro de sus hijos y de sus hijas será mucho mejor”, señaló.
Y agregó: “Reitero y agradezco que estén aquí, porque su sola presencia demuestra el interés, el compromiso que tienen de hacer equipo con la Universidad para acompañar a sus hijos”.
El rector pidió también a las familias acompañar a las y los jóvenes en la construcción de su proyecto de vida, pero sin imponerles decisiones. “No presionen. Ese proyecto, a esa edad, a veces se construye día a día. Hay que tener calma, hay que tener paciencia. Si ustedes ven que la decisión está construida con mucha claridad, respétenla y apóyenla. Si ven que tienen dudas, ayuden, pero no decidan ustedes”, señaló.
Al hablar de los desafíos educativos del país, mencionó cifras según las cuales, de cada 100 jóvenes, sólo 44 acceden a la educación superior y 34 logran concluirla. A partir de estos datos, insistió en que obtener un lugar en una institución universitaria representa apenas el comienzo de una trayectoria que requiere acompañamiento y constancia.
“Ingresar es una meta. Permanecer es la más difícil”, dijo, y agregó que la formación universitaria no debe reducirse a la obtención de un título o a la posibilidad de conseguir un empleo. “La educación les abre la mente, forma su carácter, genera pensamiento crítico y los hace mejores ciudadanos, más responsables. Ayuda al desarrollo de los jóvenes y a hacer comunidad. Eso también hace la universidad”, afirmó.
Durante la conferencia, el rector planteó tres recomendaciones a las familias: ayudar a las y los jóvenes a organizar su tiempo, fomentar la disciplina y prestar atención a su salud. Sobre este último aspecto, mostró preocupación por los hábitos de sueño de una parte de la población estudiantil y subrayó la importancia de que las familias observen este tipo de situaciones como parte del bienestar integral de sus hijas e hijos.
También se refirió al uso de la tecnología y de la inteligencia artificial en la vida cotidiana y en los procesos educativos. “Son útiles, y en la Universidad estamos avanzando para incorporarlas al proceso de enseñanza-aprendizaje, pero no sustituyen la capacidad de pensar, tomar decisiones y resolver conflictos”, señaló.
Finalmente, destacó que, aunque las y los jóvenes recurren cada vez con mayor frecuencia al internet, las redes sociales o herramientas de inteligencia artificial para resolver dudas, existen ámbitos en los que el acompañamiento familiar continúa siendo insustituible, “como el apoyo emocional, el cariño y la guía”, dijo.
También pidió evitar comparaciones entre hermanas y hermanos y respetar el ritmo, las decisiones y los procesos individuales de cada joven.
Al concluir la conferencia, Ana Laura Estrada Medina, directora del Bachillerato 27, entregó un reconocimiento al rector por compartir la charla con las familias de la Delegación Manzanillo.