El colectivo rechazó que su protesta responda a intereses partidistas y sostuvo que no existen las mesas de trabajo mencionadas por la presidenta. También pidió una consulta previa, libre e informada sobre el proyecto.
Colima, México, Avanzada (09/09/2026).- El colectivo Salvemos Cuyutlán exigió una disculpa pública a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por señalar como partidistas e irrespetuosos a quienes protestaron contra la ampliación del Puerto de Manzanillo durante el acto que encabezó el pasado 5 de septiembre en Colima.
En una carta abierta fechada el 8 de septiembre, pescadores, salineros, agricultores, apicultores y ciudadanos afirmaron que su movimiento no pertenece al PRI, PAN, Morena ni a otra organización política, y se deslindaron de cualquier actor que pretenda utilizar su causa con fines partidistas.
“Esta lucha es de las comunidades y de la Laguna de Cuyutlán como sujeta de derechos, y así seguirá siendo”, señalaron. Según el documento, a la protesta acudieron habitantes de Manzanillo, Armería, Tecomán, Colima y Villa de Álvarez, por lo que rechazaron la afirmación de que se trató de un grupo reducido.
El colectivo también negó que existan mesas de trabajo con los sectores afectados, como aseguró Sheinbaum durante su conferencia matutina del 7 de septiembre. Explicó que los acercamientos de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) y del Gobierno de Colima han consistido en reuniones separadas y ofrecimientos de reconversión económica, sin la participación conjunta de las comunidades ni acceso completo a la información.
Salvemos Cuyutlán sostuvo que la consulta pública realizada dentro del procedimiento de evaluación ambiental fue sesgada y excluyente, debido a que se desarrolló principalmente por internet y dejó fuera a personas adultas mayores y comunidades sin acceso o conocimientos suficientes para utilizar medios digitales. Añadió que en la reunión pública informativa tampoco pudieron ingresar todas las personas interesadas.
De acuerdo con la carta, la evaluación de la Manifestación de Impacto Ambiental se encuentra suspendida mientras la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales solicita información adicional a la promovente. El colectivo advirtió que, en las condiciones actuales, no se encuentra prevista una consulta previa, libre, informada y culturalmente adecuada para las comunidades afectadas.
Los integrantes del movimiento afirmaron que llevan dos años y medio presentando oficios, solicitando audiencias, entregando documentos y participando en procedimientos ambientales sin obtener una respuesta efectiva. Señalaron que la manifestación con pancartas y un megáfono durante el acto presidencial ocurrió después de agotar distintas vías institucionales.
También acusaron que diversas obras relacionadas con el crecimiento portuario, entre ellas bardas perimetrales, ampliaciones carreteras, terminales de hidrocarburos y patios de contenedores, han sido evaluadas y autorizadas por separado, lo que, a su juicio, impide analizar de manera integral sus efectos sobre la Laguna de Cuyutlán.
El colectivo afirmó que no se opone al desarrollo, sino a un modelo que coloque la infraestructura portuaria por encima de las comunidades y del medio ambiente. Advirtió que la ampliación afectaría un humedal del que dependen más de mil 500 familias dedicadas a la pesca y la producción de sal, además de especies migratorias que utilizan la laguna como hábitat.
Además de la disculpa pública, Salvemos Cuyutlán solicitó información verificable sobre las supuestas mesas de trabajo; una consulta presencial y culturalmente adecuada; la revisión de la fragmentación de los procedimientos ambientales y cambios de uso de suelo, y un proceso público en el que participen simultáneamente todos los colectivos y sectores involucrados.
“No pedimos que se nos conceda el derecho a ser escuchados. Exigimos que se respete”, concluyó el movimiento, que reiteró su rechazo a la ampliación del Puerto de Manzanillo sobre la Laguna de Cuyutlán.