Tecomán concentra el mayor número de habitantes en condición de analfabetismo. Aunque el estado tiene “bandera blanca”, el problema está lejos de desaparecer.
Colima, México, Avanzada (08/09/2026).— En Colima, 17 mil 542 personas de 15 años o más no saben leer ni escribir, de acuerdo con la estimación más reciente del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), con corte al 31 de diciembre de 2025. La cifra equivale al 2.9 por ciento de ese grupo poblacional y supera el número total de habitantes de Ixtlahuacán y Minatitlán juntos.
Este 8 de septiembre, Día Internacional de la Alfabetización, los datos muestran que el reconocimiento de “bandera blanca”, otorgado a las entidades con una tasa inferior al 4 por ciento, no significa que el problema esté resuelto. Más de 17 mil colimenses todavía dependen de otras personas para leer una receta médica, entender un contrato, llenar una solicitud, realizar un trámite o presentar una denuncia.
El avance ha sido limitado: en 2020, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) contabilizó 18 mil 734 personas analfabetas en el estado; cinco años después, la estimación disminuyó a 17 mil 542, apenas mil 192 personas menos. Solo entre 2024 y 2025, la reducción fue de 449, pese a que el gobierno estatal y el INEA anunciaron una campaña que pretendía alfabetizar a 8 mil colimenses durante 2025.
El Censo de Población y Vivienda 2020, último dato disponible con desglose municipal y por sexo, registró 9 mil 464 mujeres y 9 mil 270 hombres que no sabían leer ni escribir. Tecomán concentró 6 mil 243 casos; Manzanillo, 3 mil 503; Colima, 2 mil 939; Villa de Álvarez, mil 520; Armería, mil 461; Coquimatlán, 930; Cuauhtémoc, 912; Comala, 535; Minatitlán, 381, e Ixtlahuacán, 310.
En proporción con su población de 15 años y más, las tasas más elevadas se registraron en Tecomán, con 7.36 por ciento; Armería, con 7.14 por ciento, e Ixtlahuacán, con 7.12 por ciento. La concentración en municipios rurales y agrícolas muestra que el analfabetismo mantiene una relación estrecha con la pobreza, el trabajo desde edades tempranas, el abandono escolar y la falta de servicios educativos en comunidades alejadas.
De acuerdo con la UNESCO, el analfabetismo limita las posibilidades de obtener mejores empleos, comprender información y ejercer derechos.
* En la imagen, Guillermo Toscano Reyes, titular del INEA en Colima. Fotocomposición creada con inteligencia artificial.