Colima, México, Avanzada (04/09/2026).- La maestra Noemí Isabel Ríos Torres, docente y formadora de futuros profesores en el Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima, fue asesinada a balazos la tarde del pasado miércoles mientras se encontraba dentro de su automóvil, en la avenida De las Rosas, en la colonia Valle Dorado de la delegación Santiago, en Manzanillo.
De acuerdo con información difundida por integrantes de la comunidad normalista, la docente viajaba acompañada de sus hijos menores de edad, quienes presenciaron el ataque armado contra su madre. La Fiscalía General del Estado no informó si los niños resultaron lesionados ni detalló qué medidas de protección y atención psicológica les fueron proporcionadas después del crimen.
Las primeras versiones periodísticas señalaron que los agresores se desplazaban en una motocicleta y dispararon directamente contra el vehículo de la maestra; sin embargo, hasta hoy, la Fiscalía no ha confirmado públicamente esa versión ni ha informado sobre personas detenidas, posibles responsables o el móvil del asesinato.
Durante las horas posteriores al crimen, estudiantes, docentes, egresados y amistades de Noemí Isabel comenzaron a difundir mensajes de indignación y exigieron justicia, protección para sus hijos y garantías de seguridad para la comunidad educativa de Manzanillo.
“No vamos a guardar silencio”, expresaron integrantes de la comunidad normalista al recordar que Noemí Isabel no sólo era maestra, sino formadora de generaciones de docentes, madre y compañera. El ISENCO lamentó su muerte y destacó la vocación con la que desarrolló su trabajo académico, al igual que la sección 39 del SNTE y el partido Nueva Alianza, que publicaron esquelas.
Fue hasta este jueves cuando la Fiscalía confirmó el asesinato y dijo que se investigaba como feminicidio; el boletín se emitió horas después del crimen y tras el surgimiento de las demandas de justicia.
La dependencia sostuvo que, “como todo homicidio de mujer”, los hechos son investigados conforme al protocolo de feminicidio y con perspectiva de género, mientras se determina si existen elementos para confirmar o descartar esa clasificación penal.
El asesinato de Noemí Isabel ocurre en Colima, entidad que durante cinco años consecutivos ha registrado la tasa más elevada de homicidios dolosos de mujeres en México. Entre enero de 2022 y mayo de 2026, la Fiscalía de Colima reportó al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública 447 mujeres víctimas de homicidio doloso y únicamente 50 víctimas de feminicidio: al menos 497 mujeres asesinadas en cuatro años y cinco meses.
La diferencia entre ambas clasificaciones se hizo más profunda durante los últimos años: en 2023 se registraron 112 homicidios dolosos de mujeres y 21 feminicidios; en 2024 fueron 115 homicidios y sólo seis feminicidios, mientras que en 2025 se contabilizaron 95 homicidios dolosos y únicamente tres casos reconocidos como feminicidios.
Durante los primeros cinco meses de 2026, Colima acumuló 38 mujeres víctimas de homicidio doloso y dos de feminicidio. La tasa aproximada de homicidios dolosos fue de 9.7 víctimas por cada 100 mil mujeres, casi tres veces la registrada por Morelos, que ocupó el segundo lugar nacional, con 3.5.
El reducido número de casos clasificados como feminicidio ha sido cuestionado por organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres. Colima cuenta, además, con un antecedente documentado: en 2022, después de que una investigación periodística evidenció que la Fiscalía reportaba cero feminicidios, la institución revisó 70 carpetas y reclasificó 16 homicidios de mujeres como feminicidios.
Desde el 20 de junio de 2017, Colima tiene una Alerta de Violencia de Género por violencia feminicida en los municipios de Colima, Coquimatlán, Cuauhtémoc, Tecomán y Villa de Álvarez. Aunque Manzanillo no quedó incluido formalmente entre esas cinco demarcaciones, el asesinato de Noemí Isabel vuelve a mostrar que la violencia contra las mujeres rebasa los límites municipales considerados en la declaratoria.