Mitzuko Márquez Monroy afirmó que los lineamientos sobre derechos de las audiencias no representan censura, sino una exigencia para combatir la desinformación y garantizar el derecho de la población a recibir información veraz.
Colima, México, Avanzada (05/08/2026).– La presidenta estatal de Morena en Colima, Mitzuko Márquez Monroy, rechazó que los lineamientos sobre los derechos de las audiencias representen un mecanismo de censura y sostuvo que se busca fortalecer la libertad de expresión al mismo tiempo que se garantiza el derecho de la población a recibir información veraz.
Durante una conferencia del partido, Márquez Monroy señaló que la discusión impulsada por el Gobierno federal ocurre en un contexto en el que las redes sociales y los medios de comunicación han transformado la manera en que circula la información, por lo que consideró necesario fortalecer los mecanismos para distinguir entre opinión, información, contenido y publicidad.
“En ningún momento se trata de una censura”, afirmó al referirse a las críticas de la oposición, a la que acusó de difundir “mentiras y desinformación” con fines políticos.
La dirigente morenista sostuvo que los lineamientos deben entenderse como un complemento de la libertad de expresión y destacó entre sus objetivos el fortalecimiento del derecho de réplica, las defensorías de las audiencias y la transparencia en la publicidad.
Aseguró que las disposiciones mantendrían la libertad de las líneas editoriales de los medios impresos, digitales y radiofónicos. “No se censura a los medios de comunicación. Se trata de una autorregulación fortaleciendo el derecho a réplica y las defensorías de las audiencias”, sostuvo.
“Necesitamos conminar a todos a decir la verdad”
Márquez Monroy también vinculó la discusión sobre los derechos de las audiencias con la difusión de acusaciones políticas que, a su juicio, carecen de sustento. Como ejemplo, mencionó los señalamientos sobre la existencia de un supuesto “narcogobierno” y afirmó que la repetición de una afirmación no la convierte en verdad.
La dirigente estatal de Morena se refirió particularmente a publicaciones realizadas por el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, y señaló que, tras la presentación de un requerimiento ante el Instituto Nacional Electoral (INE), el organismo determinó suspender determinados spots que, según dijo, “denigran y malinforman a la gente”.
“Es una petición de que se recurra a la verdad”, afirmó. La morenista sostuvo que dicha determinación no debe interpretarse como censura, sino como parte de la obligación de evitar que la población sea desinformada. “Hay libertad, pero también se busca la verdad”, expresó.
Márquez Monroy afirmó que el problema de la desinformación se ha intensificado con la expansión de las redes sociales y otras plataformas digitales, por lo que consideró necesario que los actores políticos también estén sujetos a una exigencia de veracidad.
“Estamos enfrente de un desmedido crecimiento de mentiras a través de diversas plataformas, redes sociales, y necesitamos conminar a todos a decir la verdad; entre ellos, pues los actores políticos principales”, sostuvo.
Morena rechaza responsabilidad en crecimiento del crimen organizado
Durante su intervención, Márquez Monroy también defendió a los gobiernos de Morena frente a las acusaciones relacionadas con el crimen organizado. Afirmó que la expansión de los grupos delincuenciales en México tiene antecedentes de varias décadas y responsabilizó a administraciones priistas y panistas de haber generado condiciones para su crecimiento.
Incluso señaló al expresidente Felipe Calderón Hinojosa al afirmar que, durante su administración, el crimen organizado tuvo “el mejor presidente”.
La dirigente morenista sostuvo que el fenómeno delictivo comenzó mucho antes de la llegada de Morena al poder federal en 2018 y afirmó que desde entonces no se ha registrado el surgimiento de nuevos grupos criminales, sino acciones de “eliminación, detenciones, de capos”.
Márquez Monroy concluyó que la discusión sobre los derechos de las audiencias debe partir de un equilibrio entre libertad de expresión y derecho a la información, y reiteró que la intención, según su postura, no es restringir las líneas editoriales, sino combatir la desinformación y exigir que las afirmaciones públicas se apeguen a la verdad.