Colima, México, Avanzada (09/01/2026).- Colima cerró el periodo de enero a noviembre de 2025 con 736 denuncias por incumplimiento de obligaciones de asistencia familiar, la cifra más alta registrada en los últimos cuatro años y un indicador que confirma una tendencia sostenida al alza en este delito, que impacta directamente en niñas, niños y personas dependientes.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el número de denuncias ha crecido de manera constante desde 2022, cuando en los primeros once meses del año se contabilizaron 573 casos.
Para 2023 la cifra subió a 723, en 2024 alcanzó 728, y en 2025 volvió a incrementarse, aunque de forma moderada, con 736 denuncias, lo que representa un aumento acumulado de 28.4 por ciento en cuatro años.
El comportamiento mensual de 2025 revela un patrón claroen el que la mayor concentración de denuncias se registró a partir de junio, cuando los casos se dispararon a 81, seguido de julio con 85, el nivel mensual más alto de todo el periodo analizado, en tanto que octubre también mostró una cifra elevada, con 82 denuncias, y septiembre sumó 77.
En contraste, los primeros meses del año fueron más bajos, con 47 denuncias en marzo, el punto más bajo del año, aunque aun así por encima de varios meses de años previos, mientras que la concentración en la segunda mitad del año refuerza una tendencia que ya se observaba desde ejercicios anteriores.
El año 2024 cerró con 728 denuncias, apenas ocho menos que 2025, pero mostró un comportamiento distinto, puesaunque junio volvió a ser un mes crítico con 76 casos, el mayor pico se presentó en noviembre, con 83 denuncias, superando incluso los niveles de cierre de 2025.
En 2023, el total anual (723 denuncias) ya anticipaba el problema estructural, pero destacó un hecho atípico en el quemarzo registró 88 denuncias, el número mensual más alto de los cuatro años analizados.
En comparación, 2022 muestra un escenario significativamente menor, con 573 denuncias, y meses particularmente bajos como septiembre (37 casos) y julio (40), pero incluso ese año presentó repuntes en marzo (64) y octubre (57), lo que indica que el fenómeno ya estaba presente, aunque en una escala menor.
Según especialistas, el incremento sostenido de denuncias no necesariamente implica un aumento equivalente en la comisión del delito, pero sí refleja una presión constante sobre los sistemas de procuración de justicia y de protección familiar, así como una posible mayor disposición de las personas afectadas a denunciar.
No obstante, señalan estudiosos de este fenómeno, el hecho de que las cifras se mantengan altas año tras año, sin una reducción visible, apunta a fallas estructurales en la prevención, la reparación del daño y el cumplimiento efectivo de resoluciones judiciales, particularmente en materia de pensiones alimenticias.