Colima, México, Avanzada (13/01/2025).- A partir de este 2025, entró en vigor en Colima un nuevo impuesto ecológico aprobado por el Congreso del Estado, dirigido a gravar la emisión de gases y compuestos de efecto invernadero. Esta medida busca mitigar el impacto del cambio climático y promover la responsabilidad ambiental de las empresas. La tasa impositiva establecida equivale a cinco veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), es decir, 542.85 pesos por cada tonelada de dióxido de carbono equivalente (CO2e) emitida.
El nuevo gravamen deberá ser cubierto por personas físicas o morales que operen instalaciones en el estado y cuyos procesos económicos generen emisiones de gases de efecto invernadero. La reforma fue aprobada con 23 votos a favor en el Poder Legislativo y contempla estímulos fiscales para aquellas empresas que logren reducir hasta un 20% sus emisiones durante el ejercicio fiscal.
El decreto está sustentado en el principio “quien contamina, paga”, adoptado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) desde 1972. Este principio establece que los responsables de contaminar deben asumir los costos de las medidas necesarias para prevenir o reducir la contaminación, cumpliendo con las normas ambientales.
Los legisladores destacaron que la finalidad del impuesto no es recaudatoria, sino correctiva, buscando eliminar progresivamente la contaminación. En un escenario ideal, la recaudación por este concepto debería disminuir hasta llegar a cero.
Los diputados de Morena, impulsores de la iniciativa, subrayaron que el impuesto ecológico es un ejercicio de justicia socioambiental, orientado a que las empresas contaminantes asuman la responsabilidad de sus acciones y no transfieran los costos ambientales y sociales a la población.
Los recursos recaudados se destinarán al Fideicomiso del Fondo Ambiental para el Estado de Colima, creado el 7 de noviembre de 2020, y serán utilizados trimestralmente en actividades para contrarrestar los efectos del calentamiento global.
Para justificar la implementación del impuesto, los legisladores señalaron que en 2010 Colima registró alrededor de 57,066.64 toneladas de CO2e. Entre 2020 y 2022, las concentraciones de metano y dióxido de azufre aumentaron significativamente en las zonas metropolitanas de Colima-Villa de Álvarez, Armería-Tecomán y Manzanillo, atribuibles a la generación de energía, la industria y el tránsito portuario.
Finalmente, recordaron que al menos 15 estados del país ya implementan impuestos similares, los cuales han sido avalados por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). A partir de 2025 comenzarán a contabilizarse las emisiones, y las primeras contribuciones se realizarán en abril de 2026, junto con la declaración fiscal.