Colima, México, Avanzada (06/11/2023).- Los diputados locales aprueban leyes que luego violentan, incluso la de casa. En el transcurso del mes de octubre, a los colimenses les costaron caras las escasas sesiones de trabajo realizadas por los diputados locales en el pleno camaral.
Con un presupuesto anual de 115 millones de pesos, el Congreso del Estado destinó cada mes 9 millones 583 mil pesos para el funcionamiento legislativo. Sin embargo, en el primer mes de su tercer año de ejercicio, los integrantes de la LX Legislatura únicamente llevaron a cabo dos sesiones ordinarias, en franca violación de su propia Ley Orgánica, que establece un mínimo de una sesión por semana.
El pasado 8 de agosto de 2023, la abogada y presidenta de IUS Género, Evangelina Flores Ceceña criticó la escasa productividad de los legisladores en Colima y afirmó que basta un recorrido por el Periódico Oficial del Estado para constatar su dicho. Ese día, en una entrevista con diversos medios de comunicación, Flores destacó que “de por sí no presentan iniciativas para nada. Es el Congreso que menos iniciativas ha presentado en los últimos sexenios. Fíjate en el periódico oficial del estado de Colima de cuántas iniciativas se han aprobado, y te vas para atrás”, expresó.
Tan solo en el mes de octubre, los legisladores colimenses celebraron sus reuniones ordinarias únicamente el 19 y 30 de ese mes, además de dos sesiones especiales: una solemne para declarar la apertura del último año de ejercicio constitucional y otra para entregar el premio al mérito médico.
Cada una de las dos sesiones ordinarias del mes de octubre le costó a la población colimense un total de 4 millones 791 mil pesos, lo que equivale a 191 mil 666 pesos por cada asistencia de los diputados. Es importante destacar que la mayoría de los legisladores no presentó propuestas ni participó activamente en la tribuna, lo que hace que el gasto parezca aún más oneroso.
La sesión del pasado 30 de octubre tuvo que suspenderse por varios minutos debido a la falta de quórum. En los días en que no se convoca a sesiones ordinarias, es sumamente complicado encontrar a alguno de los diputados en sus oficinas, que incluso permanecen cerradas. Algunos de los legisladores ni siquiera cuentan con asistentes que puedan recibir a los ciudadanos que buscan resolver sus necesidades o inquietudes.
A pesar de estos resultados, al mes los 25 diputados locales reciben más de 100 mil pesos de presupuesto público entre su dieta y otras remuneraciones como el presidir una comisión legislativa por la cual les otorgan 30 mil pesos, además de 15 mil pesos del fondo de ahorro y 10 mil más por pertenecer a una fracción.