Columna
El puercoespín
El informe de Indira es uno de los informes que dan cuenta de los espacios comunes y la gran simulación de la sociedad política colimense.
Todos simulando hacer su papel. Los morenistas de tapete de la gobernadora aplaudiendo a la menor provocación, la oposición señalando los que todos sabemos, pero nadie enfrenta ni cuestiona en su momento, por ejemplo, el que fiscal no haya rendido su informe de acuerdo a la constitución y a nadie parece preocuparle. Desde septiembre pasado el fiscal no rinde informe y a los diputados les pasó de noche. Nadie cuestionó.
La inseguridad, coinciden todos, en que es el principal problema de Colima y los diputados lo obviaron para no molestar al Ejecutivo. Colima primer lugar nacional en robos en casa habitación, violencia intrafamiliar y homicidios dolosos; segundo lugar en feminicidios; cuarto lugar en extorciones, secuestros y narcomenudeo; sexto lugar en violaciones; y en totalidad de delitos estamos en primer lugar.
Pese a esos primeros lugares nacionales los diputados pasaron de noche el informe de una Fiscalía plenamente dependiente de la gobernadora, pues ahí está al mando uno de sus orgullos nepóticos.
Los diputados están metidazos en la vulgar politiquería y ausentes de la política real que tiene sumido a Colima en la peor crisis institucional que se tenga memoria.
En síntesis, el informe fue un evento carente de espíritu, desangelado y saturado de espacios comunes y discursos intrascendentes que ponen de manifiesto el distanciamiento entre los políticos y la sociedad que en mucho explica la crisis política que estamos viviendo.
Quizá resulte paradigmático el juego vacuo al que entró la diputada Kate Castillo, pues al involucrarse en la politiquería expone en nivel tan bajo en el que se cayó.
La diputada se quejó porque la presidenta municipal de Manzanillo no tomó las patrullas que le ofrecía el gobierno del Estado, textualmente dijo “No todos los municipios aceptaron las patrullas como fue el caso de Manzanillo, que se dio el lujo de rechazarlas. Seguramente tiene patrullas de sobra”, –ironizó–. El negocio de las patrullas más temprano que tarde tendrá que abrirse y saberse quién hizo el gran negocio y de qué tamaño, por lo pronto, la diputada se metió más a la grilla que a buscar la transparencia y el beneficio de la sociedad. Pues bien sabe la diputada la disputa personal entre la gobernadora y la presidenta del puerto.
Por su parte Griselda Martínez, fiel a su espejo, le contestó a la diputa por la vía de su feis y le dijo “Hay a quienes les gusta darse el lujo de rentar y no generar patrimonio. En la 4T sabemos que para sacar adelante las administraciones públicas se requiere invertir y no gastar, cuidar cada peso para no endeudar al pueblo y dejar de favorecer a políticos-empresarios del antigüo régimen con contratos millonarios.
Y si de seguridad se trata, no permitir que ‘Juan de la Cotona’ pueda monitorear el desplazamiento de nuestros efectivos de seguridad.
Y sí, aunque les duela a algun@s, tenemos patrullas, que son compradas no rentadas y que forman parte del patrimonio de los manzanillenses.
No cabe duda que hay a quienes les encanta generar problemas donde no los hay.” Fin de la cita.
La verdad algún día se sabrá y el despejar este misterio ayudará a comprender el porqué estos políticos son una generación fracasada, con sus excepciones honrosas.
Por último el diputado de MC hizo una pregunta que nunca se va a contestar y que Indira y sus matraqueros nunca hubieran querido oír y es la siguiente: ¿Qué porcentaje de cumplimiento tiene su Plan Estatal de Desarrollo?”
La respuesta es fácil, cero.